Nocturna a Guara

jueves, agosto 01, 2019 0 Comentarios


Ascensión a GUARA


Las obras de la autovía originan un atasco hasta un poco antes de llegar a Arguis, hecho que nos hacer perder casi una hora a los vehículos que salimos en los segundos y tercer horarios y poco  menos a los de las 18 h. 
Así la salida desde Used para los distintos grupos es a las 19,45 h (grupo de las 18h y M. Santiago, Miguel y Michel) , 20,45 h (Antonio, Niko, Enrique y Belén), 20,55h. (Tomás, Pichetas y Josico) y 21,15 (Cru, Piñeiro, Raúl, Héctor, Jesús y J. Antonio). 
Un despiste en el grupo primero hace que sigan por la senda hacia Cupierlo en lugar de tomar la pista a Fenales, después, al llegar a los prados, el no tomar la pista  a la dcha. que en 400 M. les hubiese acercado de nuevo al refugio, siguen por la senda de Santa Cilia hacia Ballemona perdiendo por la obscuridad la traza y obligándoles a avanzar entre erizones monte a través y volver a recuperar la dirección correcta por encima del pozo de hielo. Toda esta aventura les hace perder tiempo, aunque también la ascensión ha sido más larga pero más tendida, más suave. 
Cuando llegamos al collado, punto de pernocta, nos extraña muchísimo que no haya nadie, no tengo tiempo de elucubraciones  porque cuando empiezo a sorprenderme, en ese mismo momento, recibo la llamada de Felipe indicándome su posición, giro la vista a la izda y atisbo las luces de la avanzadilla del grupo que ya han coronado Ballemona, les indico también nuestra posición, son las 23,30h. 
Me anticipa lo sucedido, que van todos bien aunque un poco dispersos. 
Llegan Tomás, Pichetas y Josico casi de inmediato y las primeras unidades del grupo de las 18h. lo hacen a las 23,45h., sanos y salvos. 
Diez minutos después lo hace Cru y su grupo. 
Buscamos la cara norte para minimizar en lo posible el bochorno que con rachas más o menos fuerte sopla del sur. 
El espacio para albergar a todos es bastante amplio, nos dispersamos para ocupar las mejores posiciones y evitar la pendiente. 
Una vez instalados es hora de cenar, la hora y el esfuerzo abren el apetito. 
Se nota en el grupo el cansancio porque enseguida reina el silencio, sólo se oyen los plásticos que mueve el viento. Unas pocas gotas se precipitan de una nube pasajera, ni siquiera se puede catalogar de andalocio, no les damos importancia ni generan inquietud. Observamos rayos en el horizonte, pero lo suficientemente lejos como para tampoco  preocuparnos. 
Algunos movimientos en la noche, pero más por buscar una mejor posición o hacer uso del wc. 

La luna, teñida de amarillo, que aparecía a nuestra llegada tímidamente entre nubes por el oeste va ganando altura y a medida que lo hace, como por arte de magia, se torna blanca. Aparece incompleta, pero podemos disfrutar de su luminosidad y hacer volar la imaginación recordando  el  50 aniversario de la conquista de la Luna (20 julio 1969). Las estrellas, semi ocultas por unas nubes viajeras, se hacen más destellantes conforme avanza la noche. Las observo por el pequeño hueco que dejo liberadamente en el saco, estoy tapado por completo. 
5,15h. Comienza el movimiento, nos vamos incorporando lentamente, todos hemos dormido, unos más que otros. Desayunamos, recogemos los sacos y mochilas y las dejamos apiladas para realizar el último tramo de la ascensión al Tozal sin peso, sólo con alguna bolsa con termos y pastas. 
Unas cabras nos berrean en la distancia. 
6,30h. No hay nadie más en la cima, solo el grupo, el aire, como casi siempre ocurre en este punto, deja de soplar. Fotos y más fotos mientras esperamos el amanecer. 
Unas nubes en el horizonte se interponen entre nosotros, nos privan de ver los primeros rayos de sol cuando asoma entre las cumbres, tenemos que esperar unos minutos más para observar como aparece con fuerza sobre los cúmulos que todavía persisten. Esta circunstancia no quita solemnidad al amanecer, distinto a los anteriores, sin duda no hay dos iguales, pero todos tienen su esplendor y no nos deja indiferente. 
Es difícil, pero siempre hay alguien en el grupo que asciende por primera vez, en esta ocasión Gema, Ana, Susana, Jose Luís, J. Antonio y M. Santiago 
7,30H. Una hora después, sin olvidar  realizar la foto de grupo y muchas individuales, comenzamos el descenso. 
En el lugar de pernocta recogemos mochilas y en  pequeños grupos vamos descendiendo sin prisa. Una corta parada en nuestra Cruz para ordenar las piedras y continuamos hasta Fenales, donde reagrupamos. 
Poco antes de llegar, en el tramo final de esta parte de descenso, lo que no ocurrió el día anterior ocurre aquí, un tropiezo y caída de Susana. Afortunadamente sólo ha sido un retorcijón de tobillo sin consecuencias, le facilito un ibuprofeno en el coche que le calma las molestias. 
Aprovechamos la reparación del sifón del refugio para beber y remojarnos, especialmente manos y cara. 
Seguimos el camino un poco dispersos, en pequeños grupos, desde aquí el regreso al punto de partida no ofrece ninguna duda. 
Otro percance, otro retorcijón de tobillo, hace caer a Gema. No hay lesiones salvo la pequeña elongación de tobillo y las gafas rayadas. 
Vamos llegando al coche con sed y apetito. Para hidratarnos damos cuenta de las bebidas que, tanto el Club como Josico, dejamos en las neveras ayer en los coches. Los últimos cubitos de hielo que introdujimos en las mismas ayer, cuando comenzábamos la marcha, no sólo han conservado el frío sino que todavía hay alguno que conserva su grosor. 
Reajustamos las plazas de los coches y nos dirigimos a San Urbez, donde nos espera el equipo de cocina, Miguel y Ana, ayudados por Quique, y A. Salinas y Nieves. Estos últimos no sólo  han querido acompañarnos, nos han traído gentilmente dos tortillas de patata con huevos de corral y unas rastras de chorizo y longaniza de Graus, Muchas gracias pareja. 
El que quiere repite de huevos fritos, algunos tres, y de longaniza, especialmente los jóvenes. De postre sandía, café que ha traído Ana, y  ya a las 12, después de una buena sobremesa y dejar todo cerrado y recogido, vuelta a casa. 
Nocturna, no exenta de anécdotas, que ha terminado perfecta y que quedará gratamente en el recuerdo de todos. 

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Aspe, Llena de la Garganta y Llena del Bozo

jueves, agosto 01, 2019 0 Comentarios



ASPE. LLENA DE LA GARGANTA. LLENA DEL BOZO. circular. 12-07-2019


Lolo. Tony. Antonio. Madrugón para poder comenzar a caminar pronto, hoy también anuncian día de calor bochornoso. El partir  desde Carrefour a las 5,30h. nos permite comenzar a caminar a las 6,50h. La ruta elegida para llegar al punto de partida es por Castiello de Jaca, desvío antes de Villanúa hacia Aisa por la 
HU-V-2201 y después, a la salida del pueblo, por la pista asfaltada que asciende paralela al cauce del río Estarrún.
1500m. Una verja, al final del asfalto, impide el paso de vehículos y señala el final y principio de la jornada. La cruzamos por una puerta colocada en el vallado y seguimos por el camino que nos acerca, después de ascender por una dura rampa de cemento, a los pies del refugio de Saleras. En este punto encontramos las señales que indican el desvío hacia el Aspe. Cruzamos el barranco de Igüer y comenzamos la ascensión hacia Las Llanas, primer obstáculo rocoso que superamos por un terreno pedregoso en primer lugar y que luego alterna con superficie herbosa. Pequeñas lazadas con tramos verticales nos sitúan, ya a 2200 M. de altitud, en un paraje lunático, piedra caliza con rimayas y poljes cubiertos todavía de nieve.
Avanzamos con cuidado de no resbalar, evitando torceduras y caídas por alguna de las enormes estrías que presentan las rocas.
La piedra blanca cambia a color rojizo poco antes de llegar al paso de la Garganta de Aspe,  2427m. La bordeamos sin llegar a ella y comenzamos la ascensión de los últimos metros que nos obligan a una que otra trepada hasta llegar al primero de nuestros objetivos, el Aspe, (2640m.) cima que hoyamos a las 9,10h.
Permanecemos un buen rato en la cresta disfrutando de las excelentes vistas que nos depara este punto, lástima que la ligera bruma al horizonte impide observar con claridad los montes lejanos, aún así tenemos a la vista cercana : Lecherines, Bisaurín y nuestros próximos objetivos, a  más distancia Collarada, Anayet, Midí, y más al noreste, Balaitus, Gran Facha, Tebarray, Picos del Infierno y Argualas. 
9,50h. Comenzamos el descenso hacia el paso de la Garganta del Aspe. Aquí seguimos por terrenos pedregoso  bordeando por la cara sur  nuestro siguiente objetivo. No hay traza perceptible, los hitos se pierden, pero se intuye el camino a seguir. 
Nos encontramos con una cincuentena de sarrios, situados en la ladera de fuerte pendiente que tenemos que atravesar, permanecen quietos  observándonos. Una alegría observar semejante manada, naturaleza viva, significa que han superado la epidemia de sarna que sufrieron estos años atrás (Rupicapra rupicapra pyrenaica), su especie de la "gamuza alpina centro europea" que es la raza tipo. El sarrio, que es el nombre más común, se denomina también chizar, chizard, chizart o chizarz para la zona de Bielsa, e ixarso o ixarzo para la de Benasque. 
El superar esta ladera, con fuerte pendiente, compuesta de piedra suelta, nos obliga a ascender un poco para encontrar piedra  sólida. Así lo hacemos aunque luego tenemos que descender de nuevo para recuperar la marca por debajo del molón y superar el pequeño paso que nos sitúa en un espigón del pico. 
Se nos encoge el corazón cuando encontramos un pequeño sarrio muerto, deducimos que ha sido reciente porque está íntegro, es posible se haya despeñado. Una nueva pena nos invade cuando nos damos cuenta que un sarrio adulto, su madre seguramente, gime a  unos 50 metros  de distancia. 
La ascensión desde aquí se realiza por una chimenea casi vertical, en 45' estamos en la cima de nuestro segundo objetivo, pico Llena de la Garganta, son las 11h.
El horizonte más despejado y el sol más alto nos permite observar con claridad los Picos más alejados, ahora apreciamos con nitidez la marmolera. 
El descenso lo hacemos por el este, seguimos los hitos que nos acercan, tras unas primeras dudas, a otra vertical chimenea que debemos afrontar con concentración. Yo lo hago, en primer lugar, sentado sobre los ficticios peldaños. Una vez iniciado el destrepe comprobamos que no parece tan peligroso como daba la impresión desde lo alto, eso sí, mucha concentración para buscar los apoyos. Me siguen Lolo y después Tony, lo hacemos uno detrás de otro como precaución por la caída de piedras. 
Superada esta dificultad, seguimos descendiendo hasta el paso de Napazal, 2329m. altitud, primero en diagonal por un canchal de piedra suelta y seguidamente por una zona que se entremezclan piedra, tierra y pequeñas flores y plantas, cardos principalmente. 
Aquí comenzamos el ascenso por una ladera de fuerte verticalidad que alterna piedra y tasca. Lo hacemos en zigzag aprovechando las trazadas o los falsos escalones marcados en la tasca. Tomamos aire en un falso rellano que nos proporciona la cresta para afrontar un segundo tramo tan duro como el anterior. Superado este nos sitúa en una nueva   cresta, con vistas de la cara norte del puntal de La Llena del Bozo. El camino a seguir es hacerlo por una pequeña franja con una marcada  zona aérea que por un momento nos hace dudar si avanzar por aquí o descender unos metros para buscar otra vía menos arriesgada que lo hace por una chimenea/pedrera por la cara sur. 
Decidimos seguir adelante, superado el paso debemos girar a la izda para afrontar los últimos metros que nos dejan en la última de nuestras cimas de hoy a 2559m., son las 12,50h.
Permanecemos solo diez minutos en la cima, nos da pereza continuar, pero nos falta toda la bajada, retornamos unos metros para empezar el descenso por la cresta norte y  superar la pedrera que desciende hasta el pequeño valle que forma el inicio del Barranco de Igüer, entre Sierra Bernera y el pico Olivón, que tenemos enfrente, y las laderas de Llena del Bozo. Preferimos, mientras se pueda, hoyar los tramos de tasca y piedra que encontramos a la derecha de la pedrera para evitar resbalones innecesarios. En la parte final es inevitable, pero la pendiente se suaviza bastante. Otro grupo de sarrios nos sorprende cruzando al trope la pedrera y ascendiendo vertiginosamente por una pared casi vertical buscando refugio inalcanzable debajo del pico de la Llena. 
En el valle, donde convergemos con el GR-11, encontramos una surgencia de agua de nieve que utilizamos para refrescarnos y llenar los botellines, 2125m. 13:35h.
Continuamos por un GR recién marcado que nos acerca, alejándonos del barranco, hasta el Collado del Bozo, desde donde podemos divisar el refugio de Lizara. Desde aquí seguimos el descenso por la variante del GR que nos acerca por las laderas del Bozo, zona de pastizales, en pronunciadas lazadas hasta la parte baja. En el punto que gira bruscamente a la izda. lo abandonamos siguiendo una traza  por la derecha en busca de barranco Hondo. Su pronunciado  descenso nos deja en los prados del barranco de Igüer. 
Desde aquí seguimos las marcas que coinciden con la pista que nos acercan, esquivando el más de centenar de vacas que pastan sin inmutarse por nuestra presencia, hasta nuestro punto de partida. 14,59h. Punto final. 
Jornada que nos ha sorprendido por su recorrido y belleza a los tres. Terreno técnico y exigente que obliga a tener una buena preparación y no sufrir de vértigo. Las vistas desde las cimas espectaculares, de cual mejor. 




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Peña Roya y Peña Blanca: circular desde ermita Santa Elena

jueves, agosto 01, 2019 0 Comentarios



PEÑA ROYA PEÑA BLANCA. circular desde ermita Santa Elena. 28.06.2019


Se presume que hoy será uno de los días más calurosos de esta semana de canícula, por este motivo madrugamos y a las 5,30h quedamos en el parking. Tony, por un error en la interpretación, nos espera desde las 5h.
A las 6,15h. llegamos al parking de Santa Elena, punto de partida y llegada de la circular prevista.
Cinco minutos más tarde ya estamos en camino, con una temperatura de 20° y una ligera brisa comenzamos por la pista que en dos lazadas nos aproxima a la ermita.
Desde aquí, después de hacer varias fotos y ver la cascada que origina las surgencias de la ladera del pico San Felices, cogemos la senda que nos acerca al fuerte de Santa Elena. Un mojón a la izda, antes del fuerte, nos señala el comienzo de la verdadera ascensión.
Nos adentramos, en  subida constante con desniveles fuertes, en un bosque muy poblado de bojes, encinas y pinos, salpicado por algún acebo y una abundante vegetación.
Voy abriendo camino y absorbiendo todas las telarañas que cruzan la senda, eliminando los arácnidos que se quedan agarrados en mis brazos, menos mal que llevo sombrero e intento que sirva de avanzadilla. Una pesadilla.
La senda atraviesa pequeños prados y tascas repletos de hierba que nos permiten tomar aire y al mismo tiempo por la ausencia de árboles  divisar el paisaje, cambiante a medida que vamos ganando altura. 
Zig-zag y lazadas casi seguidas nos hacen  ganar  altura precipitadamente y rompen la diagonalidad de la senda. Estas se hacen más evidentes en los impresionantes hayedos que atravesamos. La ausencia de más vegetación favorecen el trazado más vertical. En esta zona de bosque, antes los centenarios ejemplares, es inevitable parar para observarlos casi en la oscuridad. El ramaje tan tupido casi no deja pasar la luz, generando un clima tenebroso de cuento de hadas. En las laderas de la Zarcinera tenemos las hayas más longevas. 
En una nueva tasca (Zaricinera) con una superficie herbácea que casi cubre la senda (1600m) nos sorprenden unos barriles rellenos de hormigón que no logramos descifrar su misión en el pasado. 
A partir de aquí observamos que el camino ha sido limpiado recientemente, incluso algún pino podado. Más adelante encontramos una fuente seca donde un tronco de madera hace de cuenco y depósito para el preciado líquido, especialmente en esta altura. Más adelante, en varios puntos, nos encontramos una tubería que se hace visible en algún tramo de la senda, pensamos que para llevar agua a la fuente. 
Una vez superado el barranco de Faja Lata, que nos obliga a realizar un pequeño descenso, llegamos al "pinarillo", 1749 m., en este punto abandonamos la diagonal que seguía la senda para comenzar una ascensión en vertical hacia el norte que presenta una fuerte inclinación hasta llegar a la cresta de Peña Rapita (2250 m. altitud), serán 1360 m con una media del 42%.
Casi a mitad de rampa nos desviamos ligeramente a la izda. siguiendo unos mojones que nos acercan a una surgencia que nos permite refrescarnos y rellenar los botellines. Totalmente recomendable, ya no encontraremos agua hasta bien avanzado el descenso, y en un día caluroso como hoy nos viene como anillo al dedo. 
Los hitos en este tramo de la ascensión, sin vegetación desde que hemos dejado la diagonal, se pierden o se duplican siguiendo trazas distintas, pero es inconfundible el camino para seguir a la cresta. 
Una vez en ella nos sorprendemos con las impresionantes vistas que nos depara el valle de Tena, con la presa de Bubal a nuestros pies y Sierra Telera a ntra izda. como inicio de las elevadas cimas que vamos observando a medida que giramos la cabeza, Anayet, Midí, Arriel, Balaitus, Tebarray, Argualas, Garmo, Infiernos, Vignemale.... 
Recuperamos los hitos y las marcas del antiguo trazado del GR, ya muy descoloridas, que vamos siguiendo por la cara sur de la "muralla". Puntón que es imposible crestearlo y que hay que superar por el este por una chimenea que nos sitúa en una pequeña depresión con Dolinas que todavía tienen restos de nieve. Seguimos en diagonal sorteando pequeños escarpes que nos sitúan debajo de Peña Blanca, decidimos atacarla realizando varias lazadas para conseguir superar los últimos 100 m. de desnivel con menos esfuerzo. 
10,30h. 7,86 km. 2557m. PEÑA BLANCA. Cima situada en la parte más occidental de las pistas de Sky de Panticosa, localidad que tenemos a la vista justo debajo de la línea imaginaria que trazamos desde cima e ibón de Asnos. Al fondo también es perfectamente visible Sallent y Formigal, está última a la sombra de Peña  Foratata. 
Media hora permanecemos en la cima disfrutando de las vistas y comiendo algo para afrontar el tramo, todavía largo, que nos espera. La temperatura, por otra parte, sigue siendo muy agradable, no se nota a esta altura los rigores del calor de estos días. 
Nuestro siguiente reto lo tenemos a tiro piedra, un pequeño descenso cresteando nos acerca al comienzo de la última rampa. Un rebaño pasta en las proximidades de la cima, casi al borde del abismo, intentamos evitarlas bordeándolas lo más posible, pero ante nuestra presencia se aceleran, y casi en estampida descienden precipitadamente perdiéndolas de vista detrás de una pequeña loma. 
Un antiguo repetidor de señales con una pequeña caseta cerrada con candado identifican a Peña Roya (2573 m), son las 11,10h cuando hoyamos las piedras de color rojizo que dan nombre a la cima. 
Tenemos más cerca de nuestra vista "Sabocos", su cima queda para otro fecha, demasiado para un solo día. Todavía persisten Buenos neveros que se deslizan hacia los ibones de Los Asnos y de Sabocos. El paso hacia Panticosa por el portillo de "Exetro" estaría complicado por la cantidad de nieve que alberga todavía el nevero. 
11,20h, no perdemos mucho tiempo, comenzamos el descenso, al igual que buena parte de la subida, también en diagonal pero con un trazado más pronunciado dirección sur-este, hacia el paso de "la loba" (2003m). 
Improvisando camino, siempre con nuestro objetivo a la vista, vamos bajando siguiendo en algunos tramos las trazas que el ganado deja en los pastos en su deambular diario. 
Al ganado que ha dejado Peña Roya lo atisbamos ahora en las laderas de Sabocos, ascendiendo en una doble fila muy ordenada, casi mejor formados que un pelotón del ejército. 
Se hace pesada la bajada, 550 m. de desnivel que nos sitúan en el collado, paso de "la loba" a las 12,13h., llevamos acumulados 10,74 km. desde inicio. 
Al otro lado las laderas del "infierno" dan nombre al barranco que desemboca en la ermita de Nuestra Sra de las Nieves, a los pies de la localidad de Yesero. 
Cresteamos un poco para superar el comienzo del barranco de "Asieso" y a la altura del puerto de Gavín abandonamos la dirección a Monte Sarase y comenzamos por sus laderas, cara norte, el descenso hacia el fondo del barranco por "sálvese quién pueda". Vamos buscando las zonas menos pobladas de pinos por una pendiente bastante pronunciada, lo hacemos en diagonal teniendo cuidado de no resbalar en la superficie herbosa. 
La ausencia de zarzas facilita que vayamos avanzando sin mayores problemas, eso si, los resbalones son inevitables. 
Un pequeño barranco seco nos permite descender por el unos metros ganando profundidad, lo cruzamos para adentrarnos en un hayedo que aprovechamos por la limpieza del manto para continuar bajando con más verticalidad pero sin abandonar la diagonalidad. Las propias hayas, troncos y ramas, nos permiten utilizarlas para frenar las caídas, que en algún momento son inevitables, culetazos. 
Una grallera que marca el comienzo de otro barranco nos permite volver a utilizarlo unos metros, para ello debemos prestar atención para no deslizarnos por la piedra suelta y patinar en cuclillas. 
Nuevamente nos adentramos en  zona boscosa, pero esta vez vamos buscando el sonido del agua que estamos escuchando hace un rato por un doble motivo, primero refrescarnos y beber, lo necesitamos, después aprovechar su curso, que estamos viendo en el mapa, para llegar al barranco de Asieso. Nos pegamos unos buenos tragos de agua, el que menos 1 litro, nos mojamos bien cabeza y cuello y seguimos su cauce. En apenas 125 m. convergemos con el barranco principal, seco completamente, lo que permite avanzar por el fondo sin problemas. Poco a poco va aflorando el agua perdida y recogiendo de otros barrancos, ahora de las laderas de La Corchata y Fajalato.
Avanzamos aproximadamente 300 m por el cauce, un caos de rocas donde tenemos oportunidad de volver a beber y  observar el reptar de una culebra o víbora?? poco antes de abandonarlo por ntra izda siguiendo una traza que está señalizada con un mojón de piedras.
La senda, no muy marcada, termina en una pista que no esperábamos, no aparece señalizada en el mapa, circunstancia que nos alegra enormemente. Llevamos en este punto 13,24 km. recorridos, estamos a 1440m. y son las 14,05h.
Dudamos si seguirla a izda o dcha, por intuición lo hacemos a nuestra diestra, cruza al otro lado del barranco y sigue casi a los pies de grandes  paredes verticales flanqueada por pinos y matorrales.
Varias lazadas nos aproximan de nuevo al fondo del barranco, lo cruzamos de nuevo poco antes de llegar al refugio de aprovechamiento forestal de la DGA. 14,32km., 14,33h y 1320 m. altitud.
Entramos para ver sus instalaciones, sirven perfectamente para un momento de apuro y no parece haya goteras.
Cien metros más adelante una fuente nos sirve como último avituallamiento líquido para afrontar los últimos 3,7 km que nos restan hasta el coche. El calor bochornoso se empieza a notar, aún cuando vayamos por zona de sombra.
A 15,15 h llegamos al Dolmen y poco después, 15,28 h en el coche. Menos mal que lo hemos dejado entre sol y sombra, aún así marca 35°.
Fin de una buena etapa montañera y aventurera. 

Distancia total 18.76 Km 
Desn. de subida acumulado 1807.62
Altura máxima 2582.9 m Altura mínima 978.1 m
Ratio de subida 20.77 % 
Ratio de bajada 19.2 % 
Tiempo total 9:05:02 h
Tiempo en movimiento 6:31:52 h
Tiempo parado 2:33:10 h
Velocidad media total 2.07 Km/h
Velocidad media en movimiento 2.87 Km/h
Velocidad máxima sostenida 8.15 Km/h

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Circular: Linza, Petrechema, Mesa de los Tres Reyes y Pakiza Linzola

miércoles, junio 19, 2019 0 Comentarios



LINZA. PETRECHEMA, MESA DE LOS TRES REYES Y LA PAKIZA DE LINZOLA. circular. 19 junio 2019.

FOTOS de la Jornada

5,30h. Parking de Carrefour. Tony, Andrés, Lolo, Javi Lorés y Antonio. Madrugón para aprovechar la mañana, dan bastante calor para la jornada. Tony nos lleva a una buena velocidad, hemos llegado antes de lo previsto al parking del refugio de Linza, tanto es que después de cambiarnos de calzado y ponernos ropa de abrigo, estamos a 9°,  a las 7,30h comenzamos la ascensión a nuestro primer objetivo, Petrechema.
La ruta elegida es por la Foya de los ingenieros, tramo bien señalizado que nos permite disfrutar de un primer tramo de hayas centenarias que escasamente dejan pasar los primeros rayos de luz.
El bosque se abre dando paso a unos prados donde las vacas pastan sin inmutarse ante nuestra temprana presencia.
Nuevamente nos adentramos en una zona boscosa donde ya empieza en serio  la ascensión, hasta ahora hemos caminado prácticamente por un falso llano.
Dejamos a la derecha los desvíos que señalan el hayedo de Gamueta y refugio/vivac de Petrechema y continuamos hacia las Foyas de Ingenieros. En la primera de ellas  la senda gira bruscamente a la derecha para ascender muy verticalmente y superar en diagonal por un tramo pedregoso el  pequeño circo que forma hasta el collado que da paso al resto de "foyas".
La ascensión continúa con algún pequeño giro para sortear pequeños escarpes en línea casi recta hacia el Puerto de Ansó, 2084 m. (col de Pétragame en Francés); al otro lado Francia. En nuestro recorrido, siempre a nuestra derecha el Mallo de Acherito y Pico Sobarcal, este último comienza su ascensión a pié de Puerto.
De las laderas de ambos todavía discurren lenguas de nieve que terminan en las foyas o Dolinas. Tenemos que hoyar algunas de ellas que no ofrecen dificultad, la nieve blanda permite hincar talones sin mayor problema. Los árboles desaparecen dejando paso a tascas y piedras. El blanco elemento crea un paisaje diferente, generando bellos contrastes con los grises y marrones de las piedras.
A las 9,25h podemos observar las primeras vistas de Francia. La senda sigue el descenso pronunciado por la parte Francesa, su traza hay que continuarla si se pretende realizar el "circuito de las golondrinas". A la derecha se ascendería como ya hemos comentado hacia el Pico Sobacar, nosotros debemos tomar el de la izda. siguiendo traza y mojones hacia el Petrechema, cuya cima estamos viendo 300 m más arriba.
Con alguna parada intermedia para observar el paisaje a nuestras espaldas, llegamos a la cima de nuestro primer reto de hoy a las 9,55h..
Petrechema, 2371 m. Nos enerva que el cartel de la cima esté escrito en Vasco, hay cosas que no deberíamos tolerar, al final con tanta concesión perderemos nuestra identidad.
Aprovechamos la presencia de tres Montañeros para que nos hagan unas fotos de grupo. Comemos algo, Lolo y Javi se jalan un buen bocadillo. Los adultos algo de fruta y galletas.
10,15h. Comenzamos el descenso. No vemos posibilidad, por las dificultades que supone el intentar salvar las constantes margas que parten de la cresta que separa Petrechema y Mesa de los tres Reyes, de alcorzar el recorrido que lleva por la senda normal. Además el subir y bajar los escarpes para superar las margas nos habrían hecho perder más tiempo.
En la bajada, que vamos alternando con un ligero trote, observamos la primera marmota y un sarrio que sale de estampida en cuanto nos intuye.
Nos cruzamos con una señora mayor que pretender llegar arriba....... y si no es igual, esto nos dice. Ya en la senda del GR-13 vemos todavía a lo lejos a 4 montañeros que avanzan por nuestro camino.
10,44m. 1930m. Enlazamos con el GR. A medida que nos vamos acercando al grupo anterior se me hacen familiares, y así es, está encabezado por nuestro compañero Carlos Abadía. Una ligera parada en la única fuente que encontramos en todo nuestro recorrido, nos permite reponer los botellines para afrontar el resto de jornada. Nuestros amigos se quedan a almorzar, son las 10,57h., mientras nosotros seguimos hacia el siguiente objetivo.
La ascensión, a partir de abandonar el GR, que continúa a la izda hacia Belagua, estamos a 1850m., se empina sin compasión. El trazo no ofrece ninguna duda, está bien hoyado, y en la primera dificultad que encontramos para superar la primera marga de piedra caliza no faltan los mojones de orientación. Una vez superado encontramos un primer nevero de los varios que hoyaremos en la constante diagonal que asciende a un ritmo constante y llevadero  hasta el collado que nos deja en la cresta de Budogia y divisoria con Navarra (2340m).
Los últimos 100 m. de  desnivel que nos restan lo hacemos por la cara sur, es inevitable usar las manos, especialmente cuando afrontamos la última chimenea que nos acerca a la cima. Es importante prestar atención en este punto para no tomarla por la derecha y ascender por una zona menos protegida y con más piedra suelta.
12,30h. MESÓN DE LOS TRES REYES. Una sorpresa que desconocíamos ha sido encontrarse en la cima con una figura de San Francisco Javier y una maqueta del castillo de Javier. Para nosotros que hemos peregrinado tantas veces desde Huesca a ese Santo lugar es  una gran alegría, conmoción y emoción al mismo tiempo.
No hace tan apenas aire, a pesar de que las nubes van y vienen ocultando los rayos de sol, se está muy agusto en la cima contemplando tierras de tanta historia, punto de encuentro de Reyes y Reinos.
Comemos, compartimos lo que llevamos, echamos varios tragos de vino que todavía está fresco, y 30 minutos después nos encaminamos a nuestro último reto de hoy (13h.).
En el descenso, a  la altura de la chimenea, el paso más empinado, nos encontramos a Carlos y el grupo, a quien orientamos que cojan nuestra línea que tiene menos piedra suelta.
Descenso rápido, trotando cuando se puede. Desde lo alto hemos marcado el desvío virtual que tomaremos para atajar y converger con la senda que viene del collado de Linza.
Saltando en los neveros disfrutamos como críos, perdemos los botes de agua por los brincos constantes y excesivos,..... es inevitable, que le vamos a hacer.
Más marmotas, una de ellas nos delata con su silbido  característico para avisar a sus congéneres.
13,51h. 1860 m. Estamos de nuevo en el GR-13, un ligero descanso para comer unos pistachos de Javi y beber agua y nos ponemos en marcha, deshacemos escasamente unos 150 metros de recorrido y nos desviamos a la derecha por donde habíamos previsto antes para atajar. Nos damos cuenta que hay una traza que sigue por donde pensamos subir, la seguimos hasta el punto que converge con la senda original. Llegado a este punto en lugar de continuar por ella decidimos seguir en línea recta ascendiendo por la ladera hasta el collado, comienzo del barranco del Cubilar y desde donde ya podemos observar el refugio de Linza.
Desde aquí vemos la punta de La Pakiza, nos  quedan los 36m últimos de ascenso en la media maratoniana  jornada.
14,25h.La casetilla típica que identifica la cima no está, en su lugar una nota que indica está en reparación. Habrá que subir otra vez para verla.
Foto de grupo y descendemos por la cresta que divide las dos comunidades hacia el hayedo que protege el Txamantxoia. Cerca del collado de Aztaparreta (1558 m), al que no llegamos por poco, giramos a la izda., hacia nuestra vertiente, adentrándonos en un bosque de hayas espectacular, de cuento de brujas y hadas, primero jóvenes y después, cuando la bajada se hace más suave, centenarias y entre medio abetos de 3-4 metros de perímetro.
Es un paisaje que no hay que dejar de ver, además el camino  desde el refugio es accesible para todo el mundo.
15,19h. Refugio de Linza. Fin de un recorrido exigente por el reto de las tres cimas y con unas vistas que tardaremos tiempo en olvidar.
Cervezas en el refugio, como no podía ser, invitación de Lolo por sus buenos resultados universitarios y vuelta a Huesca.

Distancia total 22.63 Km
Desn. de subida acumulado 1979.41 m Altura máxima 2455.5 m Altura mínima 1348.2 m
Ratio de subida 18.06 % Ratio de bajada 17.69 %
Tiempo total 7:52:12 h Tiempo en movimiento 6:29:20 h Tiempo parado 1:22:52 h
Velocidad media total 2.87Km/h V.media en mvto.3.49 Km/h V. máxima sostenida 11.3 Km/h



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12 Retos 12 Cimas: Centenero

martes, junio 18, 2019 0 Comentarios




Dentro del Programa "12 Retos, 12 Cimas" continuamos con la siguiente ascensión:

PEIRO DE CENTENERO  1079 mts

RUTA:



MIDE:



CUANDO: 27 de julio de 2019,

DONDE: Punto de encuentro ESTACIÓN INTERMODAL 7,40h
Para tomar el Canfranero a las 7,52h. (Anzánigo 9,30h.)

REGRESO en el Canfranero 17,08h




INSCRIPCIONES:

FEDERADOS, Importe:
10€ adultos.
8 € menores de 18 años.

NO Federados +5€ por cada actividad.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas. En la primera cima a la que se asista se entregará un diptico con los recorridos de los 12 retos 12 cimas. El circuito completo deberá completarse en  las fechas señaladas, no obstante se permitirá la realización de las mismas en otros días siempre que mediante medios telemáticos  se justifique su realización, remitiendo, en estos casos, la información al e-mail del club, quién validará o no la cima, llevando en caso afirmativo un control de las mismas.
Cumplido el objetivo se entregará una camiseta conmemorativa especial de la realización de los 12 retos 12 cimas.

Las marchas en las fechas indicadas se realizará sólo con FEDERADOS que se hayan inscrito previamente, los que  no lo estén deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por cada ascensión.

Cierre de inscripciones, 3 días antes de la fecha de cada marcha.

Para dudas e información adicional ponerse en contacto con el club a través de e-mail:


o a en los teléfonos siguientes:



INSCRIPCIÓN

Límite de inscripciones, día 20 de julio.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas.

PASO 1

Ingresar en la cuenta IBERCAJA:  ES83 2085 2067 0903 3070 6865  a nombre de Javieres de Huesca la cantidad de 8€ (menores de 18 años) o 10€ (adultos).

En caso de que no esté FEDERADO en Montaña, se deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por persona y por cada ascensión.

PASO 2

Cumplimentar los datos en el siguiente formulario y enviar:


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VI Encuentro de Clubes de la Provincia de Huesca en Tierz, 1 de junio de 2019

viernes, junio 14, 2019 0 Comentarios




FOTOS del Encuentro de Clubes.

Tras una semana intensa de preparativos, el día 1, a las 8,30h, ya estamos la mayoría de miembros de la Junta, Andrés, Nino, Niko, Cruchaga y servidor en la Casa de Cultura de Tierz esperando a los miembros de FAM y clubes asistentes para darles la bienvenida y desayunar. Nos acompañan también por parte de nuestro club, Sandra, M. Carmen Galindo, Josico y Tony, este último nos acompañó al encuentro anterior celebrado por el Club la Litera en Binefar.
Después de tomar café, degustar la trenza de Huesca, muy apreciada por los asistentes, intercambiar saludos y presentaciones, comenzamos la pequeña caminata que hemos preparado por el saso y  las trincheras.

A las 9,35h., cuando empezamos a caminar se empieza a sentir el calor, es necesario tomar precauciones con la crema solar y las gorras.
Realizamos una discreta parada en la ermita antes de llegar al circuito de moto cros, aquí cambiamos la  pista por la senda que nos llevará en una ascendente diagonal al Saso Bajo (plano de Loporzano). Una culebra asustada se cruza en nuestra camino, la hacemos objetivo de nuestras cámaras.
Alcanzado el alto realizamos las primeras fotos de grupo. Las vistas que desde este punto tenemos de la Hoya y de su capital sorprenden a nuestros visitantes. Afortunadamente una ligera brisa aminora la intensidad del sol haciendo incluso agradable el paseo mañanero.
La conversación entre los asistentes es constante, temas distintos, pero dos asuntos predominantes, compartir experiencias Montañeras y la forma de minimizar los riesgos, además de la preocupación por poder contar con un buen  seguro. Aprovechamos la presencia de miembros de la FAM para trasladarles nuestras inquietudes. Comentamos también intercambiar información de excursiones y marchas.
En la zona de las trincheras perdemos más tiempo visitando las mismas y recorriendo el interior de las mismas.
El retorno a TIERZ lo hacemos por la zona de "Quinto", realizando una vuelta circular cuyo trazado está perfectamente señalizado.

De vuelta a la casa de cultura nos espera un suculento vermut preparado por el Ayto de Tierz, nuestro agradecimiento a Jesús, su alcalde, que se nos une por un momento, y a Miguel, su aguacil, que ha estado a nuestra disposición en todo momento.
Después del ágape, cuando ya nos  hemos refrescado, en la planta superior nuestro presidente Javier Cruchaga nos habla sobre " NUEVAS TECNOLOGÍAS, POSICIONAMIENTO EN LA MONTAÑA", excelente disertación sobre un tema que conoce a la perfección.
La comida se realizada en el bar de la localidad. Dispuestos en una mesa rectangular todos los comensales, aprovechamos entre bocado y bocado para seguir ahondando en los temas anteriores. El club Montañeros de Barbastro recoge el testigo para el año próximo.
Nuestro agradecimiento a todos los clubes participantes y a la FAM por brindarnos la posibilidad de ser los anfitriones de esta excelente jornada.


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Crónica: Dominguera Pozas de Monrepós

jueves, junio 13, 2019 0 Comentarios



Son las 10.30h cuando 18 personas, de ellos 10 menores, niños y niñas, nos disponemos a cruzar el Túnel de la Manzanera, punto de encuentro de la jornada dominguera de hoy.
Cruzamos el túnel ayudados con las linternas del móvil y hacemos, al otro lado, un trozo de carretera antigua. Descendemos por la antigua calzada de Monrepós hasta el barranco Nazapales. La aproximación hacia las cascadas y las badinas se hace bajando por una senda que no ofrece dificultad.

El colorido de la zona es muy vistoso, el verde de pinos, carrascas, pastos y matorrales, se ve salpicado por infinidad de flores de todo tipo y colorido.
Hace sol, no mucho calor, pero el suficiente como para que apetezca bañarse a todo el mundo, especialmente a los niños. La temperatura asciende a medida que avanza el día.

Permaneceremos en la la fuente y badina la mayor parte del tiempo, donde descansamos, comemos y nos bañamos.

A las 15.00 comenzamos el retorno a los coches donde llegamos a eso de las 17.00

Trenza de Almudévar para finalizar la excursión del amigo Raúl que degustamos donde hemos aparcado, junto al túnel.



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Próxima salida Dominguera en Familia: Pozas de Monrepós

martes, junio 04, 2019 0 Comentarios

El próximo domingo 9 de junio, dentro de las domingueras organizadas por el club, proponemos visitar LAS POZAS DEL RIO FLÚMEN, con una vuelta circular.


La dominguera tendrá características similares a las anteriores: excursión para poder realizar toda la familia, con tiempo para comer todos juntos, BAÑO en varias de las pozas existentes y pasar un buen día en la montaña. 

Nos encontraremos a las 10.30 en el TUNEL DE LA MANZANERA, donde aparcaremos. Desde ahí comenzaremos la marcha hacia el puerto de Monrepós, Barranco de Monrepós (varias pozas de Baño), Fuente Ferrero, y ascenso al túnel de la ManzaneraLlevar traje de baño y zapatillas con calcetines para el rio. Practicaremos SALTO A LAS POZAS para ir cogiendo sensaciones los que quieran...

Como en anteriores ocasiones, comeremos en el monte y regresaremos sobre las 17.00 - 18.00 horas a Huesca. Hay agua en el sitio de la comida. Se prevé BUEN TIEMPO.

Es necesario de cara a tener una previsión que nos comuniquéis si vais a acudir, bien a través del correo electrónico javieresdehuesca@gmail.com o de los teléfonos:



Los menores que estén interesados en acudir sin la presencia de sus padres será obligatorio traigan la  autorización familiar. Se puede descargar el documento en la web del club. ENLACE.

Club de Montaña JAVIERES DE HUESCA

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Salida Dominguera en Familia: San Cristobal

martes, junio 04, 2019 0 Comentarios



En una mañana muy agradable, con un sol que ya empezaba a calentar a esta hora, salíamos a las 10:30h del punto de encuentro, la ermita de Santa Quiteria de Bolea. 

25 personas, a partes iguales entre niños y mayores, comenzaba la ruta dispuestos a disfrutar de un día soleado y con calor, amerado con una ligera brisa que se dejaba notar sobretodo en las partes altas del recorrido. 

Seguimos el cauce del rio Sotón, salvando pequeñas barranqueras vamos ganando altura, ascendiendo hasta la ermita de San Cristóbal, a la que llegamos después de cruzar el río en poco más de una hora y media. 

Por una precaria y empinada escalera subimos hasta la ermita, horadada en la roca caliza visitamos su interior, unos pocos restos recuerdan su distribución con un habitáculo anexo que servía como sacristía o eremitorio, una pequeña capilla recuerda a San Cristóbal. 


Después de esta grata visita nos encaminamos a a la cueva de Cova negra, otro de los puntos de interés del recorrido, donde aprovechamos, dada la hora, para comer. 

Mientras unos descansan, el resto seguimos el cauce del río hasta el nacimiento del río Sotón, después de permanecer un rato jugando en el agua volvemos a Santa Quiteria dónde llegamos a eso de las 17.00h., deshaciendo el camino anterior y cumpliendo el horario previsto.


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Peña Montañesa

jueves, mayo 30, 2019 0 Comentarios



PEÑA MONTAÑESA.

8,30H. Lolo, Andrés, Tony y Antonio. Salimos hacia San Victorián, comienzo de nuestra jornada de hoy. Un poco tarde para comenzar la ascensión pero otras obligaciones impiden hacerlo antes.

Así es que cuando llegamos al parking donde dejamos el coche, un poco antes del Santuario, son las 10,10h. Sin más dilación, segundos más tarde, comenzamos la ascensión en una mañana ideal para caminar, 9°.

La senda bien marcada y hoyada no tiene confusión, desde el comienzo pica para arriba, con tramos más o menos inclinados. Bojes, pinos y carrascas nos dan sombra durante los primeros metros. En la zona de Puyuelo Alto (1288 m), donde tenemos las primeras vistas del valle, alternamos la zona boscosa con matorral y chaparro. A partir de aquí la ascensión es más exigente, teniendo que subir alguna pequeña grada escalonada.

La intención es subir por la Faja del Toro, pero la marca del desvío es tan débil que, aún viéndola, no prestamos atención en ella y seguimos hacia delante. Cuando nos damos cuenta que la hemos dejado atrás estamos en la Faja de la Mula, decidimos, por no retroceder, hacerla a la vuelta.

Seguimos adelante sin parar hasta el pequeño prado en la zona del "Picón" (1992 m), justo debajo de La Tuca. Las vistas desde aquí que la niebla nos había impedido disfrutar en las ascensiones anteriores son ya impresionantes, y lo que nos espera. Aprovechamos la parada, además de hacer fotos, para echar un bocado(11,40h).

A partir de aquí los pastos del último tramo desaparecen y continuamos por fajas de piedra situadas en la ladera sur de Peña Foratata.

Nos cruzamos con una pareja que ya regresa unos pocos metros antes de la señal que indica el desvío hacia el acceso a la Faja del Toro.

Seguimos ascendiendo hasta una pequeña tasca donde unos ejemplares de pino aislados nos llaman la atención por sus formas raras; ramas y troncos encorvados maltratados por el fuerte aire racheado que soplará en muchas ocasiones.

Media docena de sarrios observan nuestros movimientos mientras nos vamos acercando a la parte más occidental de la Peña, no desaparecen pronto, están acostumbrados a la gente. En Algunos ejemplares observamos desde la distancia presentan sarna.

Antes de llegar a la cresta la senda gira bruscamente hacia el este para en diagonal seguir ascendiendo para atacar los últimos metros. Zona de piedras y cantos sueltos que nos obliga en algún momento a levantar bien el pié para superar tramos escalonados. Al final hay que superar en varias lazadas un tramo de piedra más fina y suelta que nos deja definitivamente en la cima.

12,40h, 2295 m., 6,94 km. El aire que ha soplado fuerte en algún momento en los últimos metros, parece que ha escuchado nuestro deseo y ha desaparecido.

Las vistas por todos los costados son impresionantes, su posición le permite tener un marcaje de Pirineo y Prepirineo únicos y también del sur, con Sierra de Guara incluida.

El descenso hasta la pequeña tasca donde hemos divisando los sarrios al subir lo hacemos, tomando todas las precauciones del mundo, por la pedrera.

No es menos la atención que tenemos que prestar en el descenso del barranco de la Faixa, con piedra suelta. Marcamos distancia para evitar que el desprendimiento de alguna piedra nos alcance.

Otro sarrio sorprendido huye del barranco ascendiendo rápidamente para ocultarse entre rocas y matorrales por una pared que impresiona por su verticalidad. Nosotros dejamos el barranco a la dcha y seguimos la traza, inapreciable en muchos casos, que discurre por la llamada Faja del Toro.

Los cortados que se aprecian con sus paredes verticales y los continuos escarpes son impresionantes, no aptos para para personas con vértigo.

Vamos bordeando la Peña salvando los profundos barrancos por estrechos balcones que obligan a tener cuidado y asegurar los pasos, lo hacemos siempre lo más pegado que se puede a la mole de roca que siempre tenemos a nuestra izda. Descenso continuado, bastante suave, salvo en varios puntos donde se bajan metros rápidamente, especialmente en la pedrera de cantos grandes que encontramos antes de llegar al fuerte tramo de ascensión al collado de Peña Melera. Hay que ayudarse con las manos para superar el fuerte desnivel final.

Desde el collado ya divisamos la senda de subida, tan apenas 200 m. nos separan del punto de convergencia. Altitud 1573 m, 14:52h. 10,50 km.

El resto de descenso hasta el parking es deshacer el camino anterior, lo hacemos al trote. Altitud 1122 m. 15:19h. 12,44km.

Antes de volver a casa nos acercamos al monasterio de San Vitorián (cerrado) y refrescarnos con agua de la fuente de la Ermita del Pilar.



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12 Retos 12 Cimas: Gabardiella

lunes, mayo 27, 2019 0 Comentarios




Dentro del Programa "12 Retos, 12 Cimas" continuamos con la siguiente ascensión:

PICO DE GABARDIELLA 1696 mts



GALERÍA DE FOTOS

CRÓNICA:

12 CIMAS- 12 RETOS
16/06/2019 PICO GABARDIELLA “ La Cresta escondida “

El domingo 16 de junio se ha realizado la séptima salida de la actividad del Club de Montaña Javieres de Huesca llamada 12 Cimas-12 Retos, que consiste en la ascensión a las cimas más representativas de la Hoya de Huesca, en colaboración con la Comarca de la Hoya de Huesca. Se ha ascendido al Pico Gabardiella, con dos cimas, recorriendo la Cresta que existe entre ambas. Una Cresta bonita y aérea, escondida entre estas montañas que forman una de las partes más desconocidas de la Sierra, antaño recorrida por los pobladores de estos lugares, y que ofrece una de las mejores vistas de la Sierra de Guara. Se ha realizado un recorrido circular partiendo del aparcamiento situado cerca del pueblo deshabitado, que no abandonado, de Lúsera.

Como la previsión indicaba que la jornada iba a ser bastante calurosa, hemos quedado a las siete de la mañana en la parte delantera del colegio salesiano. Por distintos motivos, varios de los caminantes habituales no nos pueden acompañar. Hoy tiene lugar la romería a la ermita de Jara, por lo que Nino, Olga, Tomás, Josico…, están en esta celebración. Sin perder tiempo, distribuidos en los distintos coches, nos hemos puesto en camino, recorriendo la autovía hasta Arguis, y desde aquí, tomamos la carretera que se dirige al valle del Flumen, pasando al lado del pueblo de Belsué. Aparcamos, después de un despiste inicial, en dos grupos, unos  junto a la carretera poco después del desvío que indica Lúsera, en un pequeño sitio habilitado para ello, y otros más adelante, justo debajo del pueblo, en una zona de parking más amplia y que no invade en absoluto la calzada. Nos preparamos, cogiendo abundante provisión de agua como se nos había advertido, ya que no vamos a encontrar en todo el recorrido, y poco antes de las ocho de la mañana, los 42 amantes de la naturaleza que formamos parte del grupo, comenzamos a andar. 

Por el puente de Lúsera, cruzamos el pequeño barranco de Carruaca, atravesamos unos prados y comenzamos a subir de forma decidida por la ladera de la montaña. Nico Alonso y la mitad del grupo que ha aparcado donde inicialmente se tenía previsto va en cabeza marcando el ritmo ligeramente adelantado.. La senda discurre entre matorral de boj. Durante toda la ascensión vemos a nuestras espaldas, al otro lado de la carretera, el pueblo de Lúsera y el valle del río Flumen, divisando alguna de las badinas que forma el mismo. A medida que vamos ganando altura lo hacemos en distinta perspectiva, hasta que lo hemos superado completamente. Nos cruzamos con Luis Javier Cruchaga, que ha realizado la excursión por su cuenta y ya está de bajada. Charlamos un rato con él y nos despedimos hasta un próximo encuentro. Se para para realizar unas fotos con el grupo de Turín, que salvo Alex, Raúl, Tino y Ros está al completo.

En la primera tasca, casi a mitad de subida, Niko y su grupo espera para reagruparnos. Permanecemos unos minutos de descanso que algunos aprovechan para comer algo. Atravesamos la zona herbosa y nos adentramos, en ligera bajada, en una nueva zona de prados, donde vemos algún champiñón y pedo de lobo. Franqueados por pinos y bojes en la zona final de la ascensión, llegamos  un poco antes de las diez al collado donde el camino se divide, ya cresteando,  para ir hacia el Pico Gabardiella, hacia donde nos dirigiremos nosotros, o hacia el collado Paúles. Hemos subido todos bastante bien, incluidas las últimas unidades del grupo con alguna parada intermedia más..
Aquí la vista se dilata. Hacia el norte se ve el Pirineo, desde la zona occidental, donde se aprecia el Bisaurín, hasta la zona más oriental con el Cotiella y el Turbón. Enfrente tenemos las Tres Soroes, siempre destacando. Hacia el sur, el pico Borón y la zona de los Pepes, por donde pasamos en una prueba de la Javierada hace algunos años y el Matapaños, al que visitaremos en otro próximo reto el 19 de Octubre.. Un poco más cerca, a nuestros piés,  se ven los restos de la ermita de la Virgen de Sescún, el mesón y el valle de Nocito y Guatizalema.. Al este, el Tozal de Guara. 

Después de agruparnos y comer algo, seguimos la senda, que discurre por el cordal cimero entre bojes y aliagas. De forma cómoda llegamos a la Punta sur del Pico Gabardiella. Aquí comienza la Cresta que vamos a seguir hasta la Cima norte. Esta Cresta, hacia el norte cae en una suave llanura, pero hacia el sur forma unos bonitos acantilados y escarpes. Disfrutando de las vistas y de la comodidad del camino, poco después de las diez y media llegamos al pico, situado a 1668 metros de altura.
Aquí almorzamos. Rosi nos invita a unos estupendos bombones por su reciente cumpleaños. Muchas Gracias !. A pesar del espléndido sol que luce hoy, tanto en el recorrido por la Cresta como en el rato que estamos en la Cima, una suave brisa hace que el ambiente sea muy agradable. Tras el descanso y las fotos de rigor, poco después de las once, continuamos la excursión de hoy. No podemos dilatar más la estancia porque vamos con ligero retraso, ocasionado principalmente por la salida de Salesianos y por el desconcierto de la salida.

Deshacemos el camino hecho desde el Pico  hasta la señal, esta vez en un cómodo descenso, y en lugar de regresar directamente a donde hemos dejado los coches, continuamos recto en dirección a Paúles. Seguimos el cordal, afrontamos un descenso hasta el collado de La Luna del Pueyo (1465 m.) y retomamos de nuevo el ascenso bordeando el Monte Pueyo para definitivamente encarar todo lo que queda de recorrido en bajada. Para llegar a los prados de Paúles, en el collado que le separa de la Cuasta de Sescún, nos desviamos a la derecha descendiendo parapetados por altos bojes hasta  alcanzar la superficie herbosa, que separa la cuenca del río Guatizalema de la cuenca del río Flumen. Encontramos en este tramo pequeños fósiles. Las Paúles, un valle escondido con abundante vegetación, y una extensa zona de pastos. Convergemos con la senda que viene de Cuello Bail.  Son algo más de las doce y media del mediodía. Nos cruzamos con un par de ciclistas. Vemos una indicación de Puente Lúsera, que es hacia donde nos dirigimos. El sendero va entre los prados, hasta que se introduce en el bosque, que primero es de tipo atlántico, incluso con algún haya, hasta que pasa a ser un frondoso pinar de tipo mediterráneo. 

Seguimos en el bosque durante algo más de media hora hasta que llegamos a la vista del río Flumen, que en este tramo ha dado lugar a los acantilados de Cienfuens. Se ve la presa del embalse de Cienfuens, intento inútil de represar las aguas del río, y los restos de un molino. Cuenca arriba, recorriendo la ladera por una buena senda, llegamos hasta la presa del pantano de Santa María de Belsué, mismo intento, y mismo fin que en el caso anterior. Son cerca de las dos de la tarde. En este tramo, el calor pega de lo lindo y no corre ninguna brisa que lo mitigue. Parece que estemos recorriendo alguna zona inhóspita del salvaje oeste americano, con el cañón, las rocas, los restos de edificios que se levantaron cuando se construyeron las presas,…

No cruzamos la presa. La senda continúa a la derecha  del vacío pantano de Belsué, ligeramente elevada. Se ve el cauce que sigue el río Flumen y un par de pozos por los que posiblemente se filtre el agua para desaparecer por debajo del mismo. El camino cruza un túnel excavado en la roca. Enfrente vemos un rebaño de ovejas que están descansando junto a la orilla. Son las dos y media cuando llegamos al barranco y al puente que cruzamos al comienzo de la excursión. Algunos aprovechamos para refrescarnos un poco los pies, que agradecen el agua fría. Llegamos a los coches, nos cambiamos y tomamos agua, refrescos y cervezas, que el Club ha traído y que nos saben a gloria. Comentamos anécdotas del día y nos despedimos hasta la próxima salida. Unas veinte personas paran en un restaurante de Arguis donde han reservado mesa y mantel para comer.

Hemos andado casi 18 kilómetros, en 6 horas y media de actividad, con 1321 metros de ascenso y 1320 metros de descenso. Está muy bien, y además teniendo en cuenta que el calor ha pegado de lo lindo y ha hecho que la excursión haya sido más dura. Aún así, todos hemos completado el Reto y hemos pasado un gran día. La próxima Cima, el próximo Reto, el 27 de julio, el Pico Peiró de Centenero.

Gracias a todos. R.B.


RUTA:


MIDE:




CUANDO: 16 de junio,

DONDE: Parking de Lúsera (Río) 7:45h.




INSCRIPCIONES:

FEDERADOS, Importe:
10€ adultos.
8 € menores de 18 años.

NO Federados +5€ por cada actividad.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas. En la primera cima a la que se asista se entregará un diptico con los recorridos de los 12 retos 12 cimas. El circuito completo deberá completarse en  las fechas señaladas, no obstante se permitirá la realización de las mismas en otros días siempre que mediante medios telemáticos  se justifique su realización, remitiendo, en estos casos, la información al e-mail del club, quién validará o no la cima, llevando en caso afirmativo un control de las mismas.
Cumplido el objetivo se entregará una camiseta conmemorativa especial de la realización de los 12 retos 12 cimas.

Las marchas en las fechas indicadas se realizará sólo con FEDERADOS que se hayan inscrito previamente, los que  no lo estén deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por cada ascensión.

Cierre de inscripciones, 3 días antes de la fecha de cada marcha.

Para dudas e información adicional ponerse en contacto con el club a través de e-mail:


o a en los teléfonos siguientes:


INSCRIPCIÓN

Límite de inscripciones, día 12 de junio.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas.

PASO 1

Ingresar en la cuenta IBERCAJA:  ES83 2085 2067 0903 3070 6865  a nombre de Javieres de Huesca la cantidad de 8€ (menores de 18 años) o 10€ (adultos).

En caso de que no esté FEDERADO en Montaña, se deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por persona y por cada ascensión.

PASO 2

Cumplimentar los datos en el siguiente formulario y enviar:


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Aragón a Pie por GR: Cónica y Fotos de la edición 2019

domingo, mayo 26, 2019 0 Comentarios



Galería de FOTOS.

CRÓNICA:

7,30H Salesianos. El autobús parte con un ligero retraso hacia el punto de salida con 43 senderistas de Huesca principalmente y Zaragoza. Otras 2 personas nos esperan en el punto de partida para comenzar la caminata hacia Belsué, primera parada del recorrido.

La mañana fresca, 6°, es ideal para caminar, aunque sopla ligeramente el viento en el Mesón, en el descenso hacia la localidad se nota el abrigo que proporcionan las Sierras de la Manzanera y el Águila.

Antes de efectuar la entrada al pueblo hemos dejado a nuestra izda la denostada Ermita de los Linares con sus centenarios quejigos. En Belsué nos aguarda la primera sorpresa del día, Pedro Belenguer, uno de los pocos vecinos de la localidad sale a nuestro encuentro y nos guía para acompañarlo al local de la asociación del pueblo para invitarnos a café y unos excelentes buñuelos que nos ha preparado Ana, su madre, querían celebrar con nosotros la festividad del municipio, la acompañan Joaquín, su nieto, y Vicente, otro generoso vecino que nos preparó refrescos en la larga prueba de hace dos años.

Un detallazo que sorprende muy gratamente a todos, sirve también para calentar el cuerpo en esta mañana fresquita.

Reiniciamos la marcha con mejores ánimos si cabe, uno detrás de otro, no puede ser de otra manera, por una senda bien señalizada formando una estela multicolor.

Superado el pequeño collado ya tenemos a la vista la pardina de Ascaso, aquí, 10,05h, seguiremos por la orilla derecha del Flumen, unos primeros zigzag nos acercan a una zona de pinar que una vez superada nos dejará en un suave descenso hasta la pasarela por donde cruzaremos el río. Desde la pardina hemos podido contemplar las badinas naturales que ha formado el río horadando su cauce y suavizando la caliza hasta el punto de dejar el fondo redondeado y sin aristas como el suelo de una piscina. Los chopos riberos acompañan al río hasta la presa de Belsué.

10,25h. Despoblado de Santa María de Belsué, parada obligada para visitar su ermita del siglo XI, único edificio que se mantiene en pie gracias a la restauración parcial (no tiene cubierta) realizada en 2017. Las escaleras del "campanario" sirven para realizar fotos.

La senda continua por la ladera a la izda del río, unos metros ligeramente por encima, una sirga nos protege del escarpe. Aquí el río parece una calzada brillante donde se reflejan los pocos rayos de sol que deja pasar el cielo semicubierto por unas nubes que corren azuzadas por el viento.

Mientras tanto en Lùsera, el equipo de intendencia, Sandra, Pichetas y Antonio, preparan los bocatas de queso y jamón que a punto de mañana han preparado con pan tierno y mucho mimo.

José María Rodrigo, profe jubilado, nos esperaba en la entrada de este otro despoblado, sin habitantes desde 1968, con la llave de la ermita, consagrada a San Miguel (barroca del siglo XVII), y con la puerta abierta de un salón social existente encima de la sacristía. Esto constituye la segunda sorpresa del día, un generoso gesto que nos permite contemplar esta singular iglesia (cerrada siempre que hemos visitado la localidad), y celebrar también, porqué no, el reencuentro de profe y alumna, Rosi se lleva una alegría.

Son las 11,05h cuando llega Héctor, el guía en prácticas, encabezando el grupo. El sol hace acto de presencia desde hace un rato, y aunque se oculta en algún momento, la temperatura es agradable para almorzar de pie o sentados en los aledaños de la ermita.

Café y trenza para terminar un largo almuerzo que ha permitido recuperar fuerzas y ganas para acometer lo más complejo de la jornada.

11,50h. Continuamos por el GR el descenso al barranco de Alaña, aunque baja con bastante agua, no ofrece dificultad para cruzarlo. Sobrepasada una pequeña plana a la sombra de pinos y robles enseguida nos encontramos con la grallera que da comienzo al ascenso del collado de Santa Coloma. Nos adentramos en el ascenso en un bosque de robles y bojes. Las continuas lazadas nos hacen ganar altura para superar el barranco del mismo nombre. Las vistas del Valle y las Sierras ganan en belleza a medida que nos elevamos.

Unos mejor que otros, pero todos van llegando al alto del collado (1238m). Una parada para reagrupar y descendemos ligeramente por un pequeño circo cubierto por el extenso robledal que nos acompaña desde el comienzo de la ascensión. A mitad de la herradura encontramos la fuente de la tosca, las últimas lluvias seguramente han taponado con maleza el caño y el agua emana desbordada por donde puede. Desde aquí vamos recuperando la altura perdida para llegar al collado Barbero (1238m), última dificultad del recorrido.

Un descenso rápido y precipitado nos acerca al barranco de Orlato, donde converge con la senda (GR-16) que siguiendo el barranco nos elevaría hasta otro despoblado más, Ibirque. Esta ruta queda para otra ocasión, muy recomendable realizar una de las varias circulares que permiten llegar a las ruinas de la población.

Las losetas colocadas para permitir el paso en la pequeña badina que forma aquí el barranco es lugar de fotos y más fotos.

En el Santuario de San Úrbez, a esta misma hora, ya están totalmente dispuestas las mesas, y el fumé y paella en marcha.

La bajada desde la pardina de Orlato hasta Nocito es muy amena y tendida, una perfecta diagonal sin dificultad alguna que nos permite disfrutar de la vista que nos proporcionan la Sierra de Fragineto y Guara, aunque hoy la niebla, en todo el descenso, oculta la cima del Tozal. Todavía persisten restos de la última nevada.

En el cruce de senda y carretera, me encuentro con los caminantes para la asistencia si fuese necesario con la furgoneta que gentilmente como siempre nos han dejado para toda la logística los Hnos Alonso. Solo cargo la mochila de Ana, por lo demás todos van perfectamente. Tengo la sensación que hasta la pardina llegan los olores de la paella.

14,30h.Cuando regreso está todo apunto para echar el arroz, 7 kg. En el sofrito casi hay más tropezones que granos. Qué pasada!! .... y que aroma. No puede salir mal. Pichetas está un poco nervioso, cree que no estará apunto para cuando lleguen.

Por si acaso preparo un picoteo en el exterior para que se entretenga el personal al llegar junto con cervezas y refrescos, así dan tiempo a que repose. Pero no es necesario, a las 15h. está a punto, no obstante esperamos a que llegue el segundo microbús. Si hasta Mesón Nuevo ha sido un bus, en Nocito han sido dos microbuses los que esperaban a los caminantes, la extrecha carretera dificulta el acceso de vehículos mayores.

Con un excelente trabajo en cadena, a las 15,30h. estamos todos dando cuenta de unos suculentos platos de paella de marisco, o casi podríamos decir, por la cantidad de bichos, de marisco con arroz.
Guillermo, alcalde Nueno, nos acompaña como invitado al igual que los dos chóferes.

De nuevo café y trenza para terminar esta jornada que ha recorrido un tramo de GR de los más bonitos de Sierra Guara y Comarca en un día que ha acompañado el tiempo.

Cómo colofón, la tercera sorpresa del día, además de comer en el Santuario hemos podido visitar la capilla de San Úrbez.

Sin lugar a dudas un día genial.

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Circular por Ainielle, Otal, Erata y vuelta a Ainielle

jueves, mayo 23, 2019 0 Comentarios





OLIVAN. BERBUSA, AINIELLE, OTAL, PICO ERATA. SUSIN. Circular.

Tony, Andrés y Antonio. Dejamos el coche a la salida de OLIVÁN, en un ensanchamiento existente sobrepasada la barrera de paso del ganado. La mañana es fría, no más de 6° a las 9,27h. , momento de comenzar a caminar.

Enseguida cruzamos el barranco de Oliván, seguimos por la pista las indicaciones que marcan a Ainielle. Dejamos a nuestra dcha. el desvío a Susín, localidad que visitaremos al final, y continuamos en ligera ascensión hasta la señal que indica BERBUSA, nos desviamos descendiendo por una senda, muy encharcada en algún tramo, que nos aproxima al barranco. El caudal de agua que arrastra, alimentado por las últimas lluvias, nos obliga a agudizar el ingenio para utilizar las piedras y cruzarlo sin mojarnos.

Un poste en la otra orilla marcado con un cartel cuya inscripción dice "senda amarilla", haciendo alusión al popular libro de Julio Llamazares (Lluvia amarilla), nos indica la dirección correcta. Un poco más adelante, en un pequeño prado que serían buenas tierras de cultivo en el pasado y que ahora abandonado crecen los cerezos a su antojo, se pierden marcas y no hay referencias, únicamente los tramos más pisados nos permiten seguir la traza.

Caminamos a continuación por un extenso y viejo pinar acompañados por los cantos de pájaros y el sonido inconfundible del agua del barranco.

A las 10,10h. nos encontramos a las puertas de BERBUSA, las ruinas de las primeras casas nos dan la bienvenida, enronadas de piedras y cubiertas de vegetación que crece desmedida ocultando los restos de paredes, que pena. Al comienzo de lo que fue la calle principal, en una primera casa con el arco de la puerta que todavía resiste realizamos una pequeña parada para realizar fotos de la misma, con la perspectiva del resto de las ruinas del pueblo detrás, construidas un poco más altas, y del barranco oliván con todas las laderas de la sierra de Isabal repletas de los verdes tan diferentes de hayedos, pinares y robledales.

Subimos a las últimas ruinas donde nos quedamos observando el fuerte escarpe que forma la calle con el barranco de "cantalobos", en el pasado, cuando el pueblo estaba habitado, habría que tomar muchas precauciones para no precipitarse, personas o animales.

En el descenso, un pequeño arco, lo que queda de los restos de una tapia cubierta de zarzas y ortigas, es la entrada al recinto de la iglesia. El portal todavía conserva restos de pintura, una cruz y la fecha de construcción, 1703. Nos atrevemos a penetrar en su interior para confirmar su estado más que ruinoso y salimos precipitadamente por precaución, pese a que el altar, bóveda de medio cañón construida en sillar con dos arcos y pilares que la refuerzan, todavía permanece milagrosamente en pie.

Retomamos el camino hacia Ainielle descendiendo ligeramente para atravesar el barranco que intuíamos desde lo alto del despoblado y continuamos por la senda que cada vez más está adornada con flores. Lirios y aliagas con sus flores amarillas predominan, pero también margaritas y narcisos blancos y amarillos con sus pétalos abiertos donde cargan las abejas no nos abandonarán en el resto del recorrido.

Una vez dejamos atrás una senda que desciende a nuestra derecha hacia el barranco, a pocos metros encontraremos un gran mojón que parece anunciarnos la proximidad de nuestro siguiente destino, Ainielle.

Cuando llegamos al pueblo, inmortalizado para siempre por el escritor, son las 11,40h. El sol ya calienta y cae a peso en la pequeña era que sería antaño la plaza principal.

Más ruinoso que el anterior no permanece en pie ni la torre de lo que fuese su iglesia, no logramos identificar su ubicación, además el transitar por lo que podemos intuir serían sus calles es imposible.

Que contradicción que un pueblo muerto nos transmita a nosotros tanta vida rodeados de tanta naturaleza.

Imposible evitar que la imaginación retroceda 60 años atrás, que no son muchos, y reconstruya secuencias y escenas cotidianas con personajes invisibles recorriendo sus calles.

Echamos un bocado para reponer fuerzas y estrujamos la bota para acompañar cuatro galletas de postre. Decidimos en este momento alargar la jornada y después de bajar a visitar el molino continuar haciendo una circular para visitar Otal y volver por el pico Erata hasta este punto. Será una super jornada.

Descendemos 100m. de altitud hasta los 1270m. que está situado el molino, justo en la convergencia de los barrancos del Molino y Ainielle. Recomiendo leer el libro para conocer la singularidad de este edificio, único lugar del despoblado que está rehabilitado y que explica con un cartel su peculiar historia.

Retornamos por la misma senda hasta el centro del pueblo y seguimos por pista a nuestra derecha para ascender al Puerto de Ainielle (1483 m.), salvando así el barranco del Molino.

Seguimos hacia Otal por la Izda., primero pista que poco a poco se estrecha hasta convertirse en senda. Hay que prestar en este tramo atención para no despistarse como nos pasó a nosotros y evitar rectificar cuando nos damos cuenta que hemos perdido toda marca.

Recuperada la senda nos adentramos en un hermoso hayedo, seguramente uno de los tramos más bonitos del recorrido.

La senda discurre a media ladera entre el barranco de Otal o de Forcos y la Sierra del Erata, atraviesa hayedos y robledales y dos pequeños barrancos que bajan secos. Casi sin perder altura, llegamos al cruce con el barranco que da nombre al pueblo, o al revés, y comenzar una pequeña ascensión hasta el nuevo y último despoblado de hoy.

13,50h. La entrada la realizamos por el sur, junto a una pequeña era a la sombra de un espléndido nogal que se ha conservado sin atenciones a lo largo del tiempo, tendrá tantos años o más que permanece Otal despoblado. Situado a 1465 m. era el pueblo más alto del Pirineo Occidental, actualmente todas las casas están en ruinas salvo la que podía ser más grande, que permanece todavía en pie pero en estado de semiabandono, y su iglesia románica mozárabe de San Miguel, totalmente restaurada en 1982, que conserva también un diminuto cementerio.

La casa, construida en mampostería, tiene en la puerta un cartel plastificado que indica que se deje la puerta cerrada si se penetra en su interior. Entramos, ufff, utensilios antiguos y puertas que dan acceso a establos semiderruidos y repleto de trastos, no avanzamos. La escalera de madera, en dos tramos nos lleva a la primera planta, abrimos la ventana para poder observar mejor la cadiera y la cantidad de trastos que hay en una mesa vieja. Un cuarto colindante, de forma rectangular alberga una cama vieja. Pensamos que es imposible que alguien habite aquí, pero la nota de la puerta invita a pensar que alguien, esporádicamente, hace uso de las instalaciones, hay restos de comida, latas y tetabrick de vino recientes.

Otal es paso del GR-15 y 16, está comunicado con la civilización con una pista que baja hasta Broto. Su situación era privilegiada, al abrigo del Pelopin(2005 m)al este y el Erata(2002 m)al oeste, y junto al barranco, con bancales cultivables hacia el sur, descendiendo hacia el barranco, y también hacia el norte, terrenos bien abrigados por el circo que forman los picos comentados y el collado que los junta.

Después de visitar la iglesia, justo detrás, tomamos el GR-15 que en una constante ascensión nos eleva hasta el Puerto de Otal (1824m), son las 15h. Mientras disfrutamos de las vistas de valles y Pirineo aprovechamos para comer algo.

Continuamos ascendiendo por el GR hasta poco antes del pico de Yesero (2005 m), donde se desvía hacia esta localidad, nosotros seguimos cresteando hacia el Erata, 15,50h. Obligada una breve parada para identificar los Picos, Sierras, Valles y localidades que nos rodean.

Seguimos cresteando, dejamos el refugio que señala Pelopín (bajo) y seguimos cerca de 1 km más por los vértices hasta desviarnos al sur/oeste hacia el paraje llamado "montechar", donde descendemos por una diagonal que vamos trazando con zigzag alternos para salvar el desnivel y poder llegar al comienzo del hayedo donde recuperamos las marcas que nos confirman la buena dirección. El descenso del hayedo, al igual que el tiempo que hemos ido cresteando, lo hacemos al trote. Debemos tener cuidado con las ramas sueltas y la cantidad de hojarasca para no tropezar o resbalarnos, sobretodo en los tramos de más pendiente.

Cuando cambiamos hayas por robles estamos casi a la misma altura del barranco de Ainielle. A las 16,40h estamos de nuevo en la entrada, descendemos al cruce con el barranco y realizamos una nueva parada para refrescarnos, vamos muy bien de tiempo.

Retornamos por el tramo de senda que hemos accedido esta mañana, caminamos a buen paso pese al tiempo que llevamos de caminata.

Estoy a punto de pisar la cabeza de una víbora que me encuentro en la zancada, en un principio me parece una rama, pero al girarme sin parar observo como gira y se oculta entre las aliagas, justo cuando Andrés llega a su altura, hemos tenido suerte, estos bichos no atacan, no toman la iniciativa, pero si los pisas o molestan enseguida te inoculan el veneno. Esta "anécdota" me vuelve a recordar un pasaje del libro de Llamazares.

Para evitar volver a Berbusa y buscar otro recorrido distinto, nos desviamos, ahora a nuestra izda., por la senda que desciende a la pista que une Oliván con Basarán y Ainielle. Una vez en ella la seguiremos, primero a la dcha y luego a la izda del barranco, hasta Susín, última localidad de nuestro recorrido.

18,15h. No es un municipio despoblado, varias casas perfectamente restauradas arropan a su bonita iglesia románica consagrada a Santa Eulalia, lástima que nos la encontramos cerrada. Una nota nos invita a pasar por la antigua herrería a buscar más información. Así lo hacemos recogiendo unos folletos informativos.

Las vistas de Oliván y del valle del Gállego desde la salida del pueblo son muy recomendables.

El descenso hasta retomar la pista de inicio de esta mañana la hacemos por un viejo robledal, una vez en el camino sólo 300m. nos separan del puente del barranco y 200m. más del coche.

En todo el recorrido solo hemos tenido la oportunidad de disfrutar del canto de los pájaros, de dos parejas de perdices, a las que hemos disparado figuradamente, y del susto de la víbora, pero para terminar recibimos la grata sorpresa de un bonito corzo que, seguramente alertado por nuestra presencia, sale al camino desde el cauce del barranco y sin poder ascender por la fuerte pendiente de la vestida ladera vuelve para desaparecer por la maleza de donde ha venido.

18,45h. Fin del recorrido.

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