2ª MARCHA SOLIDARIA NUENO - ETIOPÍA
12 de marzo de 2017
9:00 h. Arascués (Huesca)
Recorrido circular de 16,5 km con salida y llegada en Arascués. Integramente por caminos y senderos.
La inscripción incluye: Desayuno, almuerzo, comida y regalo conmemorativo. La cuota de inscripción será destinada integramente al proyecto de Mekanissa en Etiopía de la ONG Entarachen - VOLS.
PRECIOS:
FEDERADOS: |
|
Menores 18 años | 8€ |
Mayores 18 años | 10€ |
NO FEDERADOS: |
|
Menores 18 años | 10€ |
Mayores 18 años | 12€ |
| |
Fecha límite inscripiones hasta 8 de marzo de 2017 o las 200 primeras inscripciones.
Inscripciones en el enlace que hay a continuación, y hacer el ingreso
antes de la fecha límite en el número de cuenta:
ES57-0075-0196-1406-0043-2580
INSCRIPCIÓN
Para que la inscripción sea valida se debe hacer el ingreso antes de la fecha límite del 8 de marzo de 2017
Imprescindible presentar justificante de ingreso el día de la marcha solidaria.
Para dudas y consultas:

Recorrido marcha solidaria:
LA CRUZ - 14-01-2017
Llega el día, El interés y expectación del grupo de Javieres ha ido aumentado a medida que llegaba la fecha. Al final el grupo lo componemos 28 intrépidos que hemos desafiado la gélida mañana para reinstalar de nuevo nuestra CRUZ en su sitio. Hubiésemos sido más si la gripe nos hubiese respetado a todos, aún así somos varios los que subimos con el pañuelo en la mano.
Un mes antes se realizaron trabajos de campo en el pedestal para facilitar el trabajo en la colocación y no perder excesivo tiempo en el anclaje "definitivo". Excelente trabajo el realizado ese día, sin esta labor hubiese sido imposible terminar el trabajo hoy, por el tiempo y por las bajas temperaturas.
En seis coches partíamos a las 7 h. desde Salesianos hacia Santa Cilia de Panzano, lugar elegido en esta ocasión para evitar los "pacos" de la crta. de Nocito y los tramos helados que hubiésemos encontrado en el acceso desde Fenales.
Atravesamos la pedanía de Santa Cilia para dirigirnos, una vez termina el tramo cementado, por una pista que nos lleva al parking situado a poco más de 1 km. de la localidad, justo donde comienza la pista de ascenso, bien señalizada por carteles que marcan la ruta y desniveles.
Después de un reparto equitativo entre todos de la carga, mortero y agua principalmente, a las 8 h., iluminados por una hermosa luna llena que nos anuncia con su claridad la fría mañana, iniciamos la marcha muy bien abrigados. Nos acompaña en los primeros tramos de la ascensión hasta desaparecer definitivamente en nuestra primera parada.
Un primer tramo especialmente duro, posiblemente el peor, primeo por la inclinación de la pista, que no engaña, y por lo que cuesta mover las articulaciones, entumecidas al principio todavía más por las bajas temperaturas.
8,45 h. Desvio a la Virgen de Arraro. Realizamos una pequeña parada para reagruparnos y quitarnos alguna capa de las muchas que llevamos superpuestas, eso sí, gorro, braga y guantes no sobran, todo lo contrario.
Son un par de minutos de descanso que aprovechamos para tirar las primeras fotos. Seguimos. enseguida abandonamos la pista, malísima, llena de piedras que dificultan nuestros pasos como si de una pedrera se tratara, para adentrarnos, afortunadamente, en una senda mucho más amena que zigzageando entre carrascas, pinos, bojes y matorrales nos llevará hasta los llanos de Ballemona.
En nuestra ascensión observamos el aire que sopla con fuerza en la cima de Cubillas barriendo las nubes que ascienden desde la cara norte, azotándonos también a nosotros en las ocasiones que abandonamos las zonas de abrigo. Inconstante pero helador nos obliga a subir cremalleras del térmico hasta pellizcarnos el garganchón y cubrirnos hasta las orejas.
En la fuente y pozos de "as pauletas", en una posición ligeramente al abrigo y al sol, realizamos la segunda parada, esta vez a llenar nuestra despensa, es hora de almorzar, son las 9,45 h. Observo con atención, mientras comen, las caras encarnadas por el frio y las narices rojas, que en algún caso, dejan escapar una moquita fluida e inconsciente. Después de dar cuenta de las viandas, unos más otros menos, ninguno decimos que no al café y té calientes, amerado, como no podía ser de otra manera con unas gotas necesarias de J.B. y un buen orujo amarillo que nos ayuda a desequilibrar la temperatura interior y exterior.
Con ganas renovadas reanudamos la marcha. Enseguida llegamos al cruce de Used, desvío que nos acercaría a este pueblo abandonado después de superar el collado de Cubilars (Cubillas o de Los Buitres)por los llanos de cupierlo. A partir de este punto el paisaje que vamos dejando a nuestra espalda nos sorprende gratamente, invitándonos a tirar de máquina de fotos y de móvil, desafiando el frio que sentimos en los dedos al desenfundar la mano del guante.
La rosada, helada por la brisa gélida del norte, ha cubierta de escarcha a pinos, arbustos y erizones, cubriéndolos de un manto blanco por una sola cara que solo observamos al girar sobre nuestros pasos. Paisaje típico de navidad. El color verde contrasta con el blanco de la escarcha helada de las ramas de los propios pinos y matorrales, donde se aferra con fuerza para evitar que la desparrame el aire que va soplando cada vez con más intensidad. Bonito paisaje que nos hace olvidar por momentos el cansancio y el frio.
11,20 h. Atravesamos el siberiano paso que desde el collado este de Ballemona nos lleva al pozo de hielo. Aquí, el aire, sin ningún obstáculo que se lo impida sopla con mayor intensidad, vapuleándonos y poniendo a prueba nuestro costado derecho, nos hace pensar en lo que nos espera en la zona más alta de nuestra ascensión, la Punta de Ballemona (1867 m.)
En la subida desde el pozo de hielo el grupo se alarga, lo decidimos así para ir ascendiendo cada uno a su ritmo. Los primeros que lleguen irán avanzando con los trabajos para no permanecer parados más tiempo del necesario. Una vez en el Puntal descendemos en diagonal hacía nuestro objetivo, buscando la senda que sube desde Fenales y el "pedestal".
La cara norte está cubierta de escarcha y placas de nieve heladas, obligándonos a asegurar bien los pasos para no resbalar. Buscamos los salientes y matojos para pisar firme y evitar caídas.
12,10 h. Llegamos los últimos componentes del grupo. Los que lo han hecho antes y que portaban los materiales necesarios están en plena faena. El resto procuramos ayudar acercando piedras, improvisamos una cadena para aproximarlas al pedestal hasta cubrir la CRUZ como si de un manto se tratara.
¡BUEN TRABAJO¡
Estaremos a 3 o 4º bajo cero, pero la sensación térmica es bastante más, prueba de ello es que hasta los moqueros y el agua se hielan. Una vez instalada con todos los honores LA CRUZ y realizar la foto de grupo, sin responso, a las 12,45 h., después de limpiar y recoger los trastos y desperdicios, comenzamos el regreso.
Salvo Cru, Javier y Rubén, que deciden en el último momento subir corriendo al Tozal de Guara, el resto volvemos de nuevo por el mismo camino, ascendiendo en diagonal a buscar de nuevo el "puntal". En fila de a uno, despacio pero sin pausa. El aire, ahora de espaldas, se soporta mejor.
Iniciado el descenso, después de superar el collado, llamamos a Alex al refugio de Sta Cilia para avisar de nuestra posición y la hora aproximada de llegada. Nos esperan unas buenas brasas para que los fogoneros (Encarna, Nico y Luichi) achicharren la panceta, longaniza y chorizo que hemos preparado como colofón a este día de fiesta.
El descenso, después de reagruparnos en Ballemona y As Pauletas, se realiza juntos salvo un pequeño grupo que lo hacemos más despacio, no obstante esto no evita que las 16 h. estemos todos, incluso los que han subido al Tozal, sentados en la mesa dando cuenta de las viandas.
Aprovechando la presencia de nuestro querido Alfonso hacemos lectura de la oración que nos había preparado para el momento en homenaje a la CRUZ.
Espero no tengamos que juntarnos más por este motivo, que no haya próxima vez, que los desaprensivos no vean en nuestro símbolo nada más que eso, un signo metafórico que representa para nosotros unidad y amistad, nexo de unión de nuestro grupo y el logro de nuestra identidad. Una señal, un hito, una marca en el camino.
FOTOS de la Jornada.
FOTOS de la Jornada.
A las 8,20 h. llegamos a la localidad de Oncins. Después de dejar los coches bien aparcados y pertrecharnos adecuadamente para la ascensión, comenzamos la marcha a las 8,30 h.
Tomamos una senda en el mismo pueblo que nos conduce, después de pasar por el depósito de agua de la localidad, a una camino que cruza la pista que sale del pueblo y que conduce a los pies de Faixa Mula, la cruzamos y seguimos hasta el final del mismo. En este punto parten dos sendas, enfrente y a la derecha, seguimos la primera que enseguida gira a la izda. y asciende muy en vertical dirección al oeste, pensamos que nos conducirá debajo de la Faja Toro y podremos adelantar en tiempo y en distancia. Los hitos no ofrecen ninguna duda, pero cuando llevamos ascendidos aproximadamente 300 ms. terminan las marcas justo debajo de Picón d,a Corba, a escasos metros del barranco que forman sus paredes. Imposible seguir, así que no nos queda otro remedio que deshacer el tramo hecho y volver al final del camino y seguir por la senda de la derecha, nuestro gozo en un pozo, hemos perdido 60 minutos. Al terminar la jornada nos indicarán en el pueblo que se trata de una senda realizada por escaladores.
Esta traza atraviesa un depósito donde parte una tubería que seguramente conduce hasta el monasterio, su mal estado encharca la senda en bastantes puntos. La abandonamos para subir en vertical, sorteando bojes, hasta enlazar con el camino que parte de San Victorián.
El día a esta hora de la mañana es agradable, la ascensión se hace bastante llevadera desde que nos hemos incorporado a la senda tradicional. Se percibe la humedad del ambiente, que sufrimos al rozar los bojes y vegetación, mojándonos botas y pantalones. Algunas gotas nos caen, pero son tan escasas que no es necesario cubrirnos. Todavía tenemos visibilidad en el horizonte para poder divisar el valle y la presa de mediano.
A 1550 m. altitud aprox. nos encontramos con el desvío a Faja Toro, marcado con unos débiles trazos en rojo, giramos a nuestra izda. dirección al picón d,a corba. Una pendiente fuerte cubierta de hierba nos sitúa encima del mismo, lamentablemente tenemos que descender de nuevo para buscar el comienzo de la Faja del Toro. Son las 10,40 h.
Después de una descenso complicado, que nos obliga a prestar atención y ayudarnos con las manos para agarrarnos en algún boj, estamos debajo de las primeras paredes. No tendremos que bajar la guardia hasta abandonar la faja y nos incorporemos de nuevo a la senda tradicional. En este punto casi estamos justo encima de la senda equivocada que hemos tenido que dejar esta mañana. Después de un descenso por un terreno pedregoso giramos a la dcha. para comenzar una ascensión por una pendiente pronunciada de cantos sueltos que nos vuelve a situar justo debajo de las verticales paredes. Un poco antes de abandonar la zona de piedras realizamos una parada para almorzar (11,25 h.) y descansar de la dureza de este tramo. Todavía podemos disfrutar de las vistas, pero tenemos que precipitar la toma del café porque comienza un sirimiri que, intermitentemente, no dejaremos casi hasta la cima. Reanudamos la marcha tan apenas 15 minutos después.
Nuestro amigo Nico está realizando un esfuerzo adicional para superar el vértigo. La senda discurre por una zona expuesta, que en algunos tramos exige prestar bastante atención y asegurar bien los pasos para evitar tropezones, sobretodo en las zonas menos protegidas. La pared y los bojes ofrecen en ocasiones un apoyo necesario.
A medida que la faja gira hacia el norte la niebla se hace más espesa, subiendo desde el fondo del valle. Lástima porque nos impide ver, ya no solo el horizonte, sino tan siquiera el fondo del valle, incluida la faja de la mula. Un pequeño plano, a las 13 h., nos permite reagruparnos y realizar algunas fotos del camino recorrido, observando la verticalidad de las paredes que nos hemos encontrado, tanto por encima como por debajo.
A las 13,30 llegamos a la canal mayor, por donde ascenderemos en vertical por un primer tramo de piedras sueltas hasta alcanzar media hora después la senda de San Victorián. En este momento, debido al cansancio, M.Carmen, Ignacio y Marcos, acompañados por Miguel Almárcegui, que se brinda generosamente a descender con ellos, deciden volver. La senda bien marcada no ofrece dificultad, no obstante les dejamos un walki y un GPS por si encuentran algún problema y poder comunicar. El resto decidimos, pese al tiempo, subir a la cima, nos quedan todavía 300 ms.
Al llegar al llano de Os Planes, abandonamos la senda, y subimos en vertical para ganar tiempo, el frio ya se hace notar más, la sensación todavía es mayor al juntarse niebla, sirimiri y aire. Andrés, Rubén, Rául y Lolo siguen por la senda y tienen que retornar en nuestra búsqueda, un ligero desconcierto superado sin problemas que les hace recorrer unos metros más. La niebla es tan intensa en los últimos metros que llegamos a la cima (Picón d,o Libro), 2.295 ms., sin enterarnos. Son las 14,40 h.
No apetece estar en la cima, seguramente está helando, en mi caso y alguno más casi no tenemos sensibilidad en las manos, el frio es intenso, vamos mojados y además no hay visibilidad que nos haga disfrutar de las vistas. Así que comemos algo, buen trago de vino los mayores, foto de familia con nuestra bandera y quince minutos después iniciamos el rápido descenso.
Bajamos por la pedrera de la cara sur recordando la vieja Guara hasta llegar de nuevo a la senda. A partir de aquí bajamos en dos grupos pero sin perdernos de vista, por atrás Cristina, Nico , Luichi y yo bajamos más despacio. El estado de la rodilla de Luichi le hace tomar más precauciones. Antes de llegar de nuevo al desvío de Faja Toro nos reagrupamos, pero enseguida vuelven a hacerse los dos grupos, se nos une a nosotros Héctor, cansado también de este largo descenso. En la bajada comunicamos, tras varios intentos, con Miguel, indicándonos primero que están bien y después avisándonos de su llegada a los coches.
Un poco antes de las 17 h. dejamos la senda y tomamos un desvío a ntra. dcha. marcado por mojones que desciende por el barranco "ronazo". Previamente el grupo delantero nos había dejado unas señales para evitar confusiones a la hora de tomar el desvío. La senda abandona el barranco adentrándose en diagonal en una zona boscosa que tras unas pronunciadas y verticales lazadas nos deja en la senda "correcta" de esta mañana, justo en el depósito de agua. A partir de aquí se trata de volver por el mismo recorrido hasta la entrada en Oncins, a donde llegamos a las 17,15 h.
Nos cambiamos de ropa y calzado, degustamos unas cervezas y sin más dilación coches y a Huesqueta. En cuanto abandonamos la población la niebla se hace más intensa, obligándonos a usar antinieblas. El viaje de retorno sin incidencias.
Pese al mal tiempo final que no nos ha dejado disfrutar de las vistas. Excelente jornada. Se ha cumplido el horario previsto y hemos terminado sin incidencias. Bravo Nico, otra jornada más como ésta y adiós vértigo.
Datos Técnicos:
Hora inicio 8,30 H. Hora final..17,13 h. ; Tiempo en mvto. 6 h., Tiempo ascenso 4:48 h., Tiempo en descenso 3:56 h.; Altitud acumulada....1.500 m., Altitud máxima 2295 m.
PICOS DEL INFIERNO - 2-11-2016
FOTOS de la Jornada.
7,30 H. M.Dolores, Toni y Antonio. Balneario de Panticosa. 1.637 m. altitud. Mañana fresca, 5 grados marca el termómetro del coche. Salimos abrigados, casi con todo el equipo puesto, guantes incluidos.
Tomamos la senda a la derecha del Balneario. El paisaje de la ascensión, no por conocido, nos hace realizar constantes paradas para disfrutar de las instantáneas que nos ofrecen las cascadas del rio Caldarés y el colorido otoñal de los árboles. Aún así el ritmo de subida es rápido, superamos con relativa facilidad la "cuesta del fraile" y llegamos al refugio de Bachimaña (2.197 m. altitud) noventa minutos después, son las 9,30 h. No entramos al refugio y debíamos haberlo hecho para preguntar las condiciones en la cima y la necesidad de utilizar crampones o piolet.
Seguimos hacia el Ibón Alto de Bachimaña, no está lleno pero presenta un buen aspecto, con unas aguas de color azul verdoso que señalan la frialdad de las mismas con sus distintas tonalidades. Mientras avanzamos observándolo desde lo alto recibimos los primeros rayos de sol, que agradecemos, nos aportan unos grados más de calor que aprovechamos para quitarnos una capa de abrigo.
Son las 9,35 h cuando la senda gira hacia el sur dejando el ibón a nuestra espalda. Desde esta orientación se aprecia con claridad nuestro objetivo final. Seguimos por una zona herbácea que asciende suavemente, dejando a nuestra derecha el arroyo que proviene de los ibones azules. observamos la desviación al Gr-T-24 a nuestra derecha que nos llevaría al Bachimaña entre otros destinos. 2.237 m. altitud en este punto.
Tras superar una pequeña cascada por su izda (hay otra senda a la dcha que nos llevaría al mismo punto), llegamos a un tramo de pastos que nos aproxima a una zona que se alterna con otros pedregosos, superamos el desnivel con suaves zig-zag hasta el eboque del primer ibón azul (2.306 m.), lo cruzamos con la ayuda de varias piedras, y seguimos los distintos mojones que nos llevan a una zona de grandes cantos sueltos que superamos con algún pequeño destrepe para llegar al segundo Ibón a las 10.10 h. (2.429 m.), un poco más pequeño pero más vistoso, lo que nos permite realizar unas bonitas fotos con los infiernos y su glaciar de fondo.
Bordeamos el ibón por su derecha, seguimos el arroyo que lo alimenta, pasamos por encima de unas surgencias justo debajo del Pico Piedrafita y llegando a un pequeño plano soleado debajo del Pico Marmoleras paramos a almorzar, son las 10,20 h. y después del madrugón vemos necesario recuperar fuerzas. Diez minutos cortos pero imprescindibles.
Al reanudar la marcha nos encontramos con una barranquera con agua helada alimentada por el pequeño nevero a los pies del Garmo Blanco que nos obliga a tomar precauciones para no resbarlar, sobretodo en las zonas más sombrías y al cruzarlo una vez superada la barranquera. 2.579 m.
El último tramo antes del collado se empina muy en serio, nos lo tomamos con tranquilidad, subimos con calma pensando todavía en el desnivel que nos falta por superar cuando lo alcancemos. A las 11,10 h . tenemos a la vista el Ibón de Tebarrai y el pico que le da nombre (2.893 m.), nosotros en el collado estamos a 2.765 m. Dejamos la senda a la dcha que nos llevaría a su cima y al refugio de Respumoso entre otros destinos y nos encaminamos a nuestro primer obstáculo, el Garmo Blanco.
Tras unas lazadas iniciales la senda deviene en su parte final en una diagonal ascendente hasta la cresta sur del Garmo para poder superarla y situarnos en la vertiente sur. Enseguida nos damos cuenta que la nieve que observamos en abundancia en esta cara sombría está cada vez mas helada a medida que vamos ganando altura. Mal panorama.
PRIMER GRAN ERROR. Seguimos adelante, pero decidimos subir en vertical buscando una canal que baja de la cima apoyándonos en las piedras, pero para ello es imprescindible crear huella con las botas para poder pisar con seguridad, hincamos talón y puntera para poder hacerlo hasta que ya no se puede debido a la dureza del hielo. En este punto, yo que voy más descolgado, debido al grave riesgo y pese a la dificultad que supone hacerlo, decido descender e insisto a M. Dolores y a Toni para que lo hagan conmigo.
SEGUNDO GRAN ERROR. Toni, que marca el camino a M.Dolores, está a unos 50 m. de la cresta, deciden seguir ante la dificultad añadida de descender, aseguran que les resulta más fácil subir que bajar.
Yo desciendo con mucha precaución, buscando los mismos puntos de apoyo de la ascensión, y aún así me llevo algún susto, una caída hubiese sido, con la pendiente y el hielo, de consecuencias muy graves. Uffff., mejor no pensarlo, todavía se me pone la piel de gallina.
Al final llego de nuevo al collado sin poder comunicarme con ninguno de los dos, circunstancia que me genera mucha intranquilidad. Decido cruzar el ibón en paralelo buscando la cresta sur y subir desde allí a la cima, intuyo, como así es, que por esta parte al darle el sol no habrá casi nieve. Consigo ascender sin apenas dificultad situándome en la otra vertiente, las vistas son extraordinarias, con Argualas y Garmo Blanco enfrete, pero es en lo que menos pienso, sigo sin poder comunicar lo que incrementa mi inquietud, sigo ascendiendo por una pared casi en vertical apoyándome en las piedras buscando la cima del Garmo Blanco. Cuando llego a ella veo también la dificultad de avanzar, así que decido no tomar riesgos y desciendo unos a metros a buscar una traza que en diagonal asciende hacia la cima, sigo intentando comunicar sin éxito. En este tramo sigo apoyándome en las piedras, pero con mucho cuidado y asegurando no me quede con alguna en la mano, hay muchas sueltas. Paso un tramo de nieve helada con mucho cuidado, estoy justo en la marmolera, una caída me precipitaría a los ibones de Pondiellos. Una vez superado este tramo vuelvo a marcar y POR FIN me coge Toni, ya respiro, me dice que han pasado la cresta de los infiernos y que están bien. Yo no puedo seguir, imposible avanzar por la vertical helada, así que les indico el camino que tienen que tomar y vuelvo por mis pasos. Les indico que ante cualquier dificultad o duda que me llamen. El deshacer la zona helada me lleva mucho tiempo, tengo que buscar piedras seguras y estirarme como nunca para asegurar los pies, en algún momento arrastras por encima del hielo. Una vez superado desciendo con precaución, de nuevo estoy en el collado a las 15,18 h.
Desde aquí decido bajar corriendo hasta Panticosa, tomando aire en algún tramo, pensando que puedan perderse, hacerse deñoche o tengan dificultades al encontrar el camino. Así en apenas 1 hora estoy de nuevo en el refugio, en el descenso solo he encontrado un pareja, justo unos metros antes de llegar. Sigo el descenso con la misma rapidez, corriendo cuando puedo. A las 17, cuando tan apenas me quedan 10 minutos para llegar al punto de partida, comunico con Toni indicándome su posición, están viendo Panticosa, pero intuyo por lo que me explica que todavía tienen un buen tramo de descenso. Es una buena noticia que me reconforta muy gratamente. Todavía queda tiempo para que anochezca. Les indico el camino a seguir y sigo hasta el coche, donde llego a las 17,10 h.
Los datos del GPS marcan: 1652 m. acumulados; 23,83 km.; tiempo en mvto. 6:29 h. y parado 3:12 h. ; promedio en mvto. 3.7 kmh. y promedio total 2,5 h.
Aproximadamente 1, 15 h. más tarde llegan, en el tiempo de espera he aprovechado para comer algo y ponerme ropa seca. Empieza a hacer frio. Han tardado más porque han pasado, intuyo, por Collado Saretas en lugar de Collado Pondiellos y han descendido hasta el Ibón deros Arnals, es igual, lo importante es que estamos los tres sanos y salvos, gracias, hoy más que nunca, a la Divina Providencia y a alguien más.
Huesca profunda. Bara-Nasarre-San Hipólito-Pardina Ballabriga-Alastruey-Miz-Bara. 24,62 km. 6,50 h., 5,26 h. en mvto.
FOTOS de la jornada
A las 9,20 h iniciábamos la marcha desde Bara, después de recorrer el Valle de Nocito, terreno espectacular en cualquier época del año, para mi infravalorado por muchos comentarios favorables que haya, la entrada desde La Pardina de Orlato, despues de dejar el Valle de Belsué, otro desconocido por sus encantos en el pequeño diámetro que lo contiene (río, badinas, barranco, pueblos abandonados, monumentos....), es un libro de sensaciones, lástima de los postes de luz que nos lagrimean e hieren la vista hasta Bara. Una pena que siempre achacaré a los políticos, aunque entienda que la civilización y las comodidades es derecho de todos.
Atravesamos el pueblo y llegamos al puente del río, arrastrado por las riadas de hace 3 años nos obliga a cruzarlo por encima de las piedras. Encarna, guiada por Felipe, pisa aquí y allí, pierde el equilibrio y da con el trasero en sus frías aguas, sobre todo a esta hora de la mañana. Le dejamos calcetines y ropa de abrigo e iniciamos la ascensión al pueblo abandonado de Nasarre, son las 9,30 h.
La senda discurre por una zona boscosa, siguiendo el trazado del camino antiguo de unión de los pueblos. Apurados llegamos al cruce de sendas hacia las gorgas negras, nos quedamos con las ganas, para otra ocasión. Desde aquí, por un recorrido empinado, pero no exento de belleza, en 10 m. estamos en Nasarre. A las 10,25 después de atravesarlo con mucha nostalgia, comenzamos a almorzar al abrigo de una de las varias casas que todavía resisten con varias paredes en pié, rodeadas de matas de arañones. 20 minutos despues levantamos el campamento hacia la ermita de San Andrés, que al contrario del pueblo está dignamente conservada, todavía con unas pocas lápidas donde se pueden leer las inscripciones. Antes, en una de las fachadas del pueblo, nos hemos detenido a observar su pórtico con un grabado de 1770.
Seguimos camino hacia San Hipólito, siguiente pueblo abandonado de nuestra ruta. Llegamos a las 11,25 h. al desvío que indica Otín, pero tomamos la senda, abandonado el camino, dirección MIZ/ALASTRUEY, por la senda hasta el collado del viento, por donde podríamos bajar por mojones mal señalizados hasta Bara, lejos de nuestra intención, así que continuamos dejando la senda que crestea hacia el collado de Miz y bajamos a ntra izda por otra, bien señalizada por mojones que nos lleva de nuevo a la pista que proviene de Nasarre y que sin dejarla nos lleva al siguiente pueblo abandonado, San Hipólito. Antes hemos dejado a ntra dcha caminos con señalizaciones a Otín y a Las Bellostas y Bagueste.
Son las 12,25 h. cuando estamos aprovechándonos de las sombras de las paredes. La iglesia mas deteriorada que la ermita San Andrés nos permite realizar fotos de la misma y de sus lápidas abandonadas. Toni aún se atreve a subir a lo mas alto de la mejor casa que se mantiene medio en pié, ufffff.
Seguimos por una senda que atraviesa una barranquera , que tras varias lazadas y disfrutando de un bonito paisaje otoñal, nos lleva hasta Pardina Ballabriga, son las 12,50 h. Reanudamos la marcha, después de fotos de grupo, hacia el siguiente destino, Alastruey. Camino y senda, ligeramente ascendente, hacia una pequeña pardina de pastos con un bosque coloreado a ntra izda que nos obliga a parar y sacar moviles para realizar fotos.
13,15 h. Cruzamos el barranco que nace en las inmediaciones de Alastruey y procedemos a ascenderlo zigzageando por una zona boscosa llena de carrascales. Dejamos el cruce con la senda de MIZ (13,20 h) y después de cruzar de nuevo el barranco por la parte superior a las 13,30 h estamos en las primeras ruinas del pueblo. Como en los pueblos anteriores la iglesia/ermita es la unica edificación bien conservada, mantiene todavía la policromía de algunas pinturas. Recorremos las ruinas y 20 minutos después iniciamos el retorno via Miz.
Deshacemos una parte del camino recorrido hasta el desvío a Miz, que hemos dejado en la ascensión a ntra izda, tomándolo ahora a ntra dcha. En ascensión suave pero constante atravesamos un carrascal repleto de hojarasca hasta salir a una zona de marga ausente de matorral que nos encamina hacia el collado de Miz. La traza no muy bien marcada por los mojones existentes, nos desvía a la derecha perdiendo la senda original. Rectificamos girando a la izda y después de un pequeño destrepe recuperamos la senda que nos lleva a la señal que indica el cruce a Nasarre y a Miz, nuestro próximo destino. Un ligero suspense para animar la marcha. Son las 14,40 h.cuando comenzamos el descenso, por una traza que discurre a la derecha del barranco, primera por encima de piedra firme y seguidamente por una senda bien hoyada.
Quince minutos después, antes de entrar al pueblo abandonado, al que no perdemos de vista en todo descenso, un nuevo cruce nos indica la dirección hacia Bibán y la fuente. Nosotros giramos a la izda hacía Miz, entramos por la pequeña iglesia/cementerio, donde esperamos para reagruparnos; un hermoso ejemplar caballar nos da la bienvenida, pasta a sus anchas. Aprovechamos la espera para realizar fotos de las 4 paredes en pié y observar lo que pudo ser la herrería.
A las 15,10 retomamos el descenso, seguimos por la dcha del barranco, cada vez mas estrecho después de abandonar la plana de Miz y sus bancales, repletos ahora de hierba y arbustos, también destacan algunos ejemplares de chopo viejo por su colorido otoñal.
Una bajada rápida nos sitúa en poco mas de 30 minutos en el paso del Alcanadre, un poco antes hemos avistado el antiguo molino, ahora restaurado, a la otra orilla del rio. Lo pasamos con precaución por encima de unas piedras situadas al efecto para no volver a capuzar. Nos entretenemos un poco en la badina que encontramos tan apenas unos metros mas abajo recordando el baño de la ultima excursion que tanto agradecimos.
Enseguida avistamos la torre de la iglesia, tan apenas 5 minutos para las 16 h. Media docena de jinetes con sus caballos, que descansan junto a la ermita, nos dejan pasar antes de reanudar su marcha.
Junto a los coches, a la entrada, a la sombra de la vieja escuela, comemos. Buena hora, además las tripas empezaban a protestar. Después de compartir queso de whisky, tortillas y demas viandas, además de disfrutar de unas cervezas frescas que Niko nos guardaba en su coche, volvemos a Huesca.
24,60 km. Y 6,50 h. de excursión (5,26 h en mvto. 1,24 h. Parados)