Peña Montañesa



PEÑA MONTAÑESA.

8,30H. Lolo, Andrés, Tony y Antonio. Salimos hacia San Victorián, comienzo de nuestra jornada de hoy. Un poco tarde para comenzar la ascensión pero otras obligaciones impiden hacerlo antes.

Así es que cuando llegamos al parking donde dejamos el coche, un poco antes del Santuario, son las 10,10h. Sin más dilación, segundos más tarde, comenzamos la ascensión en una mañana ideal para caminar, 9°.

La senda bien marcada y hoyada no tiene confusión, desde el comienzo pica para arriba, con tramos más o menos inclinados. Bojes, pinos y carrascas nos dan sombra durante los primeros metros. En la zona de Puyuelo Alto (1288 m), donde tenemos las primeras vistas del valle, alternamos la zona boscosa con matorral y chaparro. A partir de aquí la ascensión es más exigente, teniendo que subir alguna pequeña grada escalonada.

La intención es subir por la Faja del Toro, pero la marca del desvío es tan débil que, aún viéndola, no prestamos atención en ella y seguimos hacia delante. Cuando nos damos cuenta que la hemos dejado atrás estamos en la Faja de la Mula, decidimos, por no retroceder, hacerla a la vuelta.

Seguimos adelante sin parar hasta el pequeño prado en la zona del "Picón" (1992 m), justo debajo de La Tuca. Las vistas desde aquí que la niebla nos había impedido disfrutar en las ascensiones anteriores son ya impresionantes, y lo que nos espera. Aprovechamos la parada, además de hacer fotos, para echar un bocado(11,40h).

A partir de aquí los pastos del último tramo desaparecen y continuamos por fajas de piedra situadas en la ladera sur de Peña Foratata.

Nos cruzamos con una pareja que ya regresa unos pocos metros antes de la señal que indica el desvío hacia el acceso a la Faja del Toro.

Seguimos ascendiendo hasta una pequeña tasca donde unos ejemplares de pino aislados nos llaman la atención por sus formas raras; ramas y troncos encorvados maltratados por el fuerte aire racheado que soplará en muchas ocasiones.

Media docena de sarrios observan nuestros movimientos mientras nos vamos acercando a la parte más occidental de la Peña, no desaparecen pronto, están acostumbrados a la gente. En Algunos ejemplares observamos desde la distancia presentan sarna.

Antes de llegar a la cresta la senda gira bruscamente hacia el este para en diagonal seguir ascendiendo para atacar los últimos metros. Zona de piedras y cantos sueltos que nos obliga en algún momento a levantar bien el pié para superar tramos escalonados. Al final hay que superar en varias lazadas un tramo de piedra más fina y suelta que nos deja definitivamente en la cima.

12,40h, 2295 m., 6,94 km. El aire que ha soplado fuerte en algún momento en los últimos metros, parece que ha escuchado nuestro deseo y ha desaparecido.

Las vistas por todos los costados son impresionantes, su posición le permite tener un marcaje de Pirineo y Prepirineo únicos y también del sur, con Sierra de Guara incluida.

El descenso hasta la pequeña tasca donde hemos divisando los sarrios al subir lo hacemos, tomando todas las precauciones del mundo, por la pedrera.

No es menos la atención que tenemos que prestar en el descenso del barranco de la Faixa, con piedra suelta. Marcamos distancia para evitar que el desprendimiento de alguna piedra nos alcance.

Otro sarrio sorprendido huye del barranco ascendiendo rápidamente para ocultarse entre rocas y matorrales por una pared que impresiona por su verticalidad. Nosotros dejamos el barranco a la dcha y seguimos la traza, inapreciable en muchos casos, que discurre por la llamada Faja del Toro.

Los cortados que se aprecian con sus paredes verticales y los continuos escarpes son impresionantes, no aptos para para personas con vértigo.

Vamos bordeando la Peña salvando los profundos barrancos por estrechos balcones que obligan a tener cuidado y asegurar los pasos, lo hacemos siempre lo más pegado que se puede a la mole de roca que siempre tenemos a nuestra izda. Descenso continuado, bastante suave, salvo en varios puntos donde se bajan metros rápidamente, especialmente en la pedrera de cantos grandes que encontramos antes de llegar al fuerte tramo de ascensión al collado de Peña Melera. Hay que ayudarse con las manos para superar el fuerte desnivel final.

Desde el collado ya divisamos la senda de subida, tan apenas 200 m. nos separan del punto de convergencia. Altitud 1573 m, 14:52h. 10,50 km.

El resto de descenso hasta el parking es deshacer el camino anterior, lo hacemos al trote. Altitud 1122 m. 15:19h. 12,44km.

Antes de volver a casa nos acercamos al monasterio de San Vitorián (cerrado) y refrescarnos con agua de la fuente de la Ermita del Pilar.



12 Retos 12 Cimas: Gabardiella




Dentro del Programa "12 Retos, 12 Cimas" continuamos con la siguiente ascensión:

PICO DE GABARDIELLA 1696 mts



GALERÍA DE FOTOS

CRÓNICA:

12 CIMAS- 12 RETOS
16/06/2019 PICO GABARDIELLA “ La Cresta escondida “

El domingo 16 de junio se ha realizado la séptima salida de la actividad del Club de Montaña Javieres de Huesca llamada 12 Cimas-12 Retos, que consiste en la ascensión a las cimas más representativas de la Hoya de Huesca, en colaboración con la Comarca de la Hoya de Huesca. Se ha ascendido al Pico Gabardiella, con dos cimas, recorriendo la Cresta que existe entre ambas. Una Cresta bonita y aérea, escondida entre estas montañas que forman una de las partes más desconocidas de la Sierra, antaño recorrida por los pobladores de estos lugares, y que ofrece una de las mejores vistas de la Sierra de Guara. Se ha realizado un recorrido circular partiendo del aparcamiento situado cerca del pueblo deshabitado, que no abandonado, de Lúsera.

Como la previsión indicaba que la jornada iba a ser bastante calurosa, hemos quedado a las siete de la mañana en la parte delantera del colegio salesiano. Por distintos motivos, varios de los caminantes habituales no nos pueden acompañar. Hoy tiene lugar la romería a la ermita de Jara, por lo que Nino, Olga, Tomás, Josico…, están en esta celebración. Sin perder tiempo, distribuidos en los distintos coches, nos hemos puesto en camino, recorriendo la autovía hasta Arguis, y desde aquí, tomamos la carretera que se dirige al valle del Flumen, pasando al lado del pueblo de Belsué. Aparcamos, después de un despiste inicial, en dos grupos, unos  junto a la carretera poco después del desvío que indica Lúsera, en un pequeño sitio habilitado para ello, y otros más adelante, justo debajo del pueblo, en una zona de parking más amplia y que no invade en absoluto la calzada. Nos preparamos, cogiendo abundante provisión de agua como se nos había advertido, ya que no vamos a encontrar en todo el recorrido, y poco antes de las ocho de la mañana, los 42 amantes de la naturaleza que formamos parte del grupo, comenzamos a andar. 

Por el puente de Lúsera, cruzamos el pequeño barranco de Carruaca, atravesamos unos prados y comenzamos a subir de forma decidida por la ladera de la montaña. Nico Alonso y la mitad del grupo que ha aparcado donde inicialmente se tenía previsto va en cabeza marcando el ritmo ligeramente adelantado.. La senda discurre entre matorral de boj. Durante toda la ascensión vemos a nuestras espaldas, al otro lado de la carretera, el pueblo de Lúsera y el valle del río Flumen, divisando alguna de las badinas que forma el mismo. A medida que vamos ganando altura lo hacemos en distinta perspectiva, hasta que lo hemos superado completamente. Nos cruzamos con Luis Javier Cruchaga, que ha realizado la excursión por su cuenta y ya está de bajada. Charlamos un rato con él y nos despedimos hasta un próximo encuentro. Se para para realizar unas fotos con el grupo de Turín, que salvo Alex, Raúl, Tino y Ros está al completo.

En la primera tasca, casi a mitad de subida, Niko y su grupo espera para reagruparnos. Permanecemos unos minutos de descanso que algunos aprovechan para comer algo. Atravesamos la zona herbosa y nos adentramos, en ligera bajada, en una nueva zona de prados, donde vemos algún champiñón y pedo de lobo. Franqueados por pinos y bojes en la zona final de la ascensión, llegamos  un poco antes de las diez al collado donde el camino se divide, ya cresteando,  para ir hacia el Pico Gabardiella, hacia donde nos dirigiremos nosotros, o hacia el collado Paúles. Hemos subido todos bastante bien, incluidas las últimas unidades del grupo con alguna parada intermedia más..
Aquí la vista se dilata. Hacia el norte se ve el Pirineo, desde la zona occidental, donde se aprecia el Bisaurín, hasta la zona más oriental con el Cotiella y el Turbón. Enfrente tenemos las Tres Soroes, siempre destacando. Hacia el sur, el pico Borón y la zona de los Pepes, por donde pasamos en una prueba de la Javierada hace algunos años y el Matapaños, al que visitaremos en otro próximo reto el 19 de Octubre.. Un poco más cerca, a nuestros piés,  se ven los restos de la ermita de la Virgen de Sescún, el mesón y el valle de Nocito y Guatizalema.. Al este, el Tozal de Guara. 

Después de agruparnos y comer algo, seguimos la senda, que discurre por el cordal cimero entre bojes y aliagas. De forma cómoda llegamos a la Punta sur del Pico Gabardiella. Aquí comienza la Cresta que vamos a seguir hasta la Cima norte. Esta Cresta, hacia el norte cae en una suave llanura, pero hacia el sur forma unos bonitos acantilados y escarpes. Disfrutando de las vistas y de la comodidad del camino, poco después de las diez y media llegamos al pico, situado a 1668 metros de altura.
Aquí almorzamos. Rosi nos invita a unos estupendos bombones por su reciente cumpleaños. Muchas Gracias !. A pesar del espléndido sol que luce hoy, tanto en el recorrido por la Cresta como en el rato que estamos en la Cima, una suave brisa hace que el ambiente sea muy agradable. Tras el descanso y las fotos de rigor, poco después de las once, continuamos la excursión de hoy. No podemos dilatar más la estancia porque vamos con ligero retraso, ocasionado principalmente por la salida de Salesianos y por el desconcierto de la salida.

Deshacemos el camino hecho desde el Pico  hasta la señal, esta vez en un cómodo descenso, y en lugar de regresar directamente a donde hemos dejado los coches, continuamos recto en dirección a Paúles. Seguimos el cordal, afrontamos un descenso hasta el collado de La Luna del Pueyo (1465 m.) y retomamos de nuevo el ascenso bordeando el Monte Pueyo para definitivamente encarar todo lo que queda de recorrido en bajada. Para llegar a los prados de Paúles, en el collado que le separa de la Cuasta de Sescún, nos desviamos a la derecha descendiendo parapetados por altos bojes hasta  alcanzar la superficie herbosa, que separa la cuenca del río Guatizalema de la cuenca del río Flumen. Encontramos en este tramo pequeños fósiles. Las Paúles, un valle escondido con abundante vegetación, y una extensa zona de pastos. Convergemos con la senda que viene de Cuello Bail.  Son algo más de las doce y media del mediodía. Nos cruzamos con un par de ciclistas. Vemos una indicación de Puente Lúsera, que es hacia donde nos dirigimos. El sendero va entre los prados, hasta que se introduce en el bosque, que primero es de tipo atlántico, incluso con algún haya, hasta que pasa a ser un frondoso pinar de tipo mediterráneo. 

Seguimos en el bosque durante algo más de media hora hasta que llegamos a la vista del río Flumen, que en este tramo ha dado lugar a los acantilados de Cienfuens. Se ve la presa del embalse de Cienfuens, intento inútil de represar las aguas del río, y los restos de un molino. Cuenca arriba, recorriendo la ladera por una buena senda, llegamos hasta la presa del pantano de Santa María de Belsué, mismo intento, y mismo fin que en el caso anterior. Son cerca de las dos de la tarde. En este tramo, el calor pega de lo lindo y no corre ninguna brisa que lo mitigue. Parece que estemos recorriendo alguna zona inhóspita del salvaje oeste americano, con el cañón, las rocas, los restos de edificios que se levantaron cuando se construyeron las presas,…

No cruzamos la presa. La senda continúa a la derecha  del vacío pantano de Belsué, ligeramente elevada. Se ve el cauce que sigue el río Flumen y un par de pozos por los que posiblemente se filtre el agua para desaparecer por debajo del mismo. El camino cruza un túnel excavado en la roca. Enfrente vemos un rebaño de ovejas que están descansando junto a la orilla. Son las dos y media cuando llegamos al barranco y al puente que cruzamos al comienzo de la excursión. Algunos aprovechamos para refrescarnos un poco los pies, que agradecen el agua fría. Llegamos a los coches, nos cambiamos y tomamos agua, refrescos y cervezas, que el Club ha traído y que nos saben a gloria. Comentamos anécdotas del día y nos despedimos hasta la próxima salida. Unas veinte personas paran en un restaurante de Arguis donde han reservado mesa y mantel para comer.

Hemos andado casi 18 kilómetros, en 6 horas y media de actividad, con 1321 metros de ascenso y 1320 metros de descenso. Está muy bien, y además teniendo en cuenta que el calor ha pegado de lo lindo y ha hecho que la excursión haya sido más dura. Aún así, todos hemos completado el Reto y hemos pasado un gran día. La próxima Cima, el próximo Reto, el 27 de julio, el Pico Peiró de Centenero.

Gracias a todos. R.B.


RUTA:


MIDE:




CUANDO: 16 de junio,

DONDE: Parking de Lúsera (Río) 7:45h.




INSCRIPCIONES:

FEDERADOS, Importe:
10€ adultos.
8 € menores de 18 años.

NO Federados +5€ por cada actividad.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas. En la primera cima a la que se asista se entregará un diptico con los recorridos de los 12 retos 12 cimas. El circuito completo deberá completarse en  las fechas señaladas, no obstante se permitirá la realización de las mismas en otros días siempre que mediante medios telemáticos  se justifique su realización, remitiendo, en estos casos, la información al e-mail del club, quién validará o no la cima, llevando en caso afirmativo un control de las mismas.
Cumplido el objetivo se entregará una camiseta conmemorativa especial de la realización de los 12 retos 12 cimas.

Las marchas en las fechas indicadas se realizará sólo con FEDERADOS que se hayan inscrito previamente, los que  no lo estén deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por cada ascensión.

Cierre de inscripciones, 3 días antes de la fecha de cada marcha.

Para dudas e información adicional ponerse en contacto con el club a través de e-mail:


o a en los teléfonos siguientes:


INSCRIPCIÓN

Límite de inscripciones, día 12 de junio.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas.

PASO 1

Ingresar en la cuenta IBERCAJA:  ES83 2085 2067 0903 3070 6865  a nombre de Javieres de Huesca la cantidad de 8€ (menores de 18 años) o 10€ (adultos).

En caso de que no esté FEDERADO en Montaña, se deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por persona y por cada ascensión.

PASO 2

Cumplimentar los datos en el siguiente formulario y enviar:


Aragón a Pie por GR: Cónica y Fotos de la edición 2019



Galería de FOTOS.

CRÓNICA:

7,30H Salesianos. El autobús parte con un ligero retraso hacia el punto de salida con 43 senderistas de Huesca principalmente y Zaragoza. Otras 2 personas nos esperan en el punto de partida para comenzar la caminata hacia Belsué, primera parada del recorrido.

La mañana fresca, 6°, es ideal para caminar, aunque sopla ligeramente el viento en el Mesón, en el descenso hacia la localidad se nota el abrigo que proporcionan las Sierras de la Manzanera y el Águila.

Antes de efectuar la entrada al pueblo hemos dejado a nuestra izda la denostada Ermita de los Linares con sus centenarios quejigos. En Belsué nos aguarda la primera sorpresa del día, Pedro Belenguer, uno de los pocos vecinos de la localidad sale a nuestro encuentro y nos guía para acompañarlo al local de la asociación del pueblo para invitarnos a café y unos excelentes buñuelos que nos ha preparado Ana, su madre, querían celebrar con nosotros la festividad del municipio, la acompañan Joaquín, su nieto, y Vicente, otro generoso vecino que nos preparó refrescos en la larga prueba de hace dos años.

Un detallazo que sorprende muy gratamente a todos, sirve también para calentar el cuerpo en esta mañana fresquita.

Reiniciamos la marcha con mejores ánimos si cabe, uno detrás de otro, no puede ser de otra manera, por una senda bien señalizada formando una estela multicolor.

Superado el pequeño collado ya tenemos a la vista la pardina de Ascaso, aquí, 10,05h, seguiremos por la orilla derecha del Flumen, unos primeros zigzag nos acercan a una zona de pinar que una vez superada nos dejará en un suave descenso hasta la pasarela por donde cruzaremos el río. Desde la pardina hemos podido contemplar las badinas naturales que ha formado el río horadando su cauce y suavizando la caliza hasta el punto de dejar el fondo redondeado y sin aristas como el suelo de una piscina. Los chopos riberos acompañan al río hasta la presa de Belsué.

10,25h. Despoblado de Santa María de Belsué, parada obligada para visitar su ermita del siglo XI, único edificio que se mantiene en pie gracias a la restauración parcial (no tiene cubierta) realizada en 2017. Las escaleras del "campanario" sirven para realizar fotos.

La senda continua por la ladera a la izda del río, unos metros ligeramente por encima, una sirga nos protege del escarpe. Aquí el río parece una calzada brillante donde se reflejan los pocos rayos de sol que deja pasar el cielo semicubierto por unas nubes que corren azuzadas por el viento.

Mientras tanto en Lùsera, el equipo de intendencia, Sandra, Pichetas y Antonio, preparan los bocatas de queso y jamón que a punto de mañana han preparado con pan tierno y mucho mimo.

José María Rodrigo, profe jubilado, nos esperaba en la entrada de este otro despoblado, sin habitantes desde 1968, con la llave de la ermita, consagrada a San Miguel (barroca del siglo XVII), y con la puerta abierta de un salón social existente encima de la sacristía. Esto constituye la segunda sorpresa del día, un generoso gesto que nos permite contemplar esta singular iglesia (cerrada siempre que hemos visitado la localidad), y celebrar también, porqué no, el reencuentro de profe y alumna, Rosi se lleva una alegría.

Son las 11,05h cuando llega Héctor, el guía en prácticas, encabezando el grupo. El sol hace acto de presencia desde hace un rato, y aunque se oculta en algún momento, la temperatura es agradable para almorzar de pie o sentados en los aledaños de la ermita.

Café y trenza para terminar un largo almuerzo que ha permitido recuperar fuerzas y ganas para acometer lo más complejo de la jornada.

11,50h. Continuamos por el GR el descenso al barranco de Alaña, aunque baja con bastante agua, no ofrece dificultad para cruzarlo. Sobrepasada una pequeña plana a la sombra de pinos y robles enseguida nos encontramos con la grallera que da comienzo al ascenso del collado de Santa Coloma. Nos adentramos en el ascenso en un bosque de robles y bojes. Las continuas lazadas nos hacen ganar altura para superar el barranco del mismo nombre. Las vistas del Valle y las Sierras ganan en belleza a medida que nos elevamos.

Unos mejor que otros, pero todos van llegando al alto del collado (1238m). Una parada para reagrupar y descendemos ligeramente por un pequeño circo cubierto por el extenso robledal que nos acompaña desde el comienzo de la ascensión. A mitad de la herradura encontramos la fuente de la tosca, las últimas lluvias seguramente han taponado con maleza el caño y el agua emana desbordada por donde puede. Desde aquí vamos recuperando la altura perdida para llegar al collado Barbero (1238m), última dificultad del recorrido.

Un descenso rápido y precipitado nos acerca al barranco de Orlato, donde converge con la senda (GR-16) que siguiendo el barranco nos elevaría hasta otro despoblado más, Ibirque. Esta ruta queda para otra ocasión, muy recomendable realizar una de las varias circulares que permiten llegar a las ruinas de la población.

Las losetas colocadas para permitir el paso en la pequeña badina que forma aquí el barranco es lugar de fotos y más fotos.

En el Santuario de San Úrbez, a esta misma hora, ya están totalmente dispuestas las mesas, y el fumé y paella en marcha.

La bajada desde la pardina de Orlato hasta Nocito es muy amena y tendida, una perfecta diagonal sin dificultad alguna que nos permite disfrutar de la vista que nos proporcionan la Sierra de Fragineto y Guara, aunque hoy la niebla, en todo el descenso, oculta la cima del Tozal. Todavía persisten restos de la última nevada.

En el cruce de senda y carretera, me encuentro con los caminantes para la asistencia si fuese necesario con la furgoneta que gentilmente como siempre nos han dejado para toda la logística los Hnos Alonso. Solo cargo la mochila de Ana, por lo demás todos van perfectamente. Tengo la sensación que hasta la pardina llegan los olores de la paella.

14,30h.Cuando regreso está todo apunto para echar el arroz, 7 kg. En el sofrito casi hay más tropezones que granos. Qué pasada!! .... y que aroma. No puede salir mal. Pichetas está un poco nervioso, cree que no estará apunto para cuando lleguen.

Por si acaso preparo un picoteo en el exterior para que se entretenga el personal al llegar junto con cervezas y refrescos, así dan tiempo a que repose. Pero no es necesario, a las 15h. está a punto, no obstante esperamos a que llegue el segundo microbús. Si hasta Mesón Nuevo ha sido un bus, en Nocito han sido dos microbuses los que esperaban a los caminantes, la extrecha carretera dificulta el acceso de vehículos mayores.

Con un excelente trabajo en cadena, a las 15,30h. estamos todos dando cuenta de unos suculentos platos de paella de marisco, o casi podríamos decir, por la cantidad de bichos, de marisco con arroz.
Guillermo, alcalde Nueno, nos acompaña como invitado al igual que los dos chóferes.

De nuevo café y trenza para terminar esta jornada que ha recorrido un tramo de GR de los más bonitos de Sierra Guara y Comarca en un día que ha acompañado el tiempo.

Cómo colofón, la tercera sorpresa del día, además de comer en el Santuario hemos podido visitar la capilla de San Úrbez.

Sin lugar a dudas un día genial.

Circular por Ainielle, Otal, Erata y vuelta a Ainielle





OLIVAN. BERBUSA, AINIELLE, OTAL, PICO ERATA. SUSIN. Circular.

Tony, Andrés y Antonio. Dejamos el coche a la salida de OLIVÁN, en un ensanchamiento existente sobrepasada la barrera de paso del ganado. La mañana es fría, no más de 6° a las 9,27h. , momento de comenzar a caminar.

Enseguida cruzamos el barranco de Oliván, seguimos por la pista las indicaciones que marcan a Ainielle. Dejamos a nuestra dcha. el desvío a Susín, localidad que visitaremos al final, y continuamos en ligera ascensión hasta la señal que indica BERBUSA, nos desviamos descendiendo por una senda, muy encharcada en algún tramo, que nos aproxima al barranco. El caudal de agua que arrastra, alimentado por las últimas lluvias, nos obliga a agudizar el ingenio para utilizar las piedras y cruzarlo sin mojarnos.

Un poste en la otra orilla marcado con un cartel cuya inscripción dice "senda amarilla", haciendo alusión al popular libro de Julio Llamazares (Lluvia amarilla), nos indica la dirección correcta. Un poco más adelante, en un pequeño prado que serían buenas tierras de cultivo en el pasado y que ahora abandonado crecen los cerezos a su antojo, se pierden marcas y no hay referencias, únicamente los tramos más pisados nos permiten seguir la traza.

Caminamos a continuación por un extenso y viejo pinar acompañados por los cantos de pájaros y el sonido inconfundible del agua del barranco.

A las 10,10h. nos encontramos a las puertas de BERBUSA, las ruinas de las primeras casas nos dan la bienvenida, enronadas de piedras y cubiertas de vegetación que crece desmedida ocultando los restos de paredes, que pena. Al comienzo de lo que fue la calle principal, en una primera casa con el arco de la puerta que todavía resiste realizamos una pequeña parada para realizar fotos de la misma, con la perspectiva del resto de las ruinas del pueblo detrás, construidas un poco más altas, y del barranco oliván con todas las laderas de la sierra de Isabal repletas de los verdes tan diferentes de hayedos, pinares y robledales.

Subimos a las últimas ruinas donde nos quedamos observando el fuerte escarpe que forma la calle con el barranco de "cantalobos", en el pasado, cuando el pueblo estaba habitado, habría que tomar muchas precauciones para no precipitarse, personas o animales.

En el descenso, un pequeño arco, lo que queda de los restos de una tapia cubierta de zarzas y ortigas, es la entrada al recinto de la iglesia. El portal todavía conserva restos de pintura, una cruz y la fecha de construcción, 1703. Nos atrevemos a penetrar en su interior para confirmar su estado más que ruinoso y salimos precipitadamente por precaución, pese a que el altar, bóveda de medio cañón construida en sillar con dos arcos y pilares que la refuerzan, todavía permanece milagrosamente en pie.

Retomamos el camino hacia Ainielle descendiendo ligeramente para atravesar el barranco que intuíamos desde lo alto del despoblado y continuamos por la senda que cada vez más está adornada con flores. Lirios y aliagas con sus flores amarillas predominan, pero también margaritas y narcisos blancos y amarillos con sus pétalos abiertos donde cargan las abejas no nos abandonarán en el resto del recorrido.

Una vez dejamos atrás una senda que desciende a nuestra derecha hacia el barranco, a pocos metros encontraremos un gran mojón que parece anunciarnos la proximidad de nuestro siguiente destino, Ainielle.

Cuando llegamos al pueblo, inmortalizado para siempre por el escritor, son las 11,40h. El sol ya calienta y cae a peso en la pequeña era que sería antaño la plaza principal.

Más ruinoso que el anterior no permanece en pie ni la torre de lo que fuese su iglesia, no logramos identificar su ubicación, además el transitar por lo que podemos intuir serían sus calles es imposible.

Que contradicción que un pueblo muerto nos transmita a nosotros tanta vida rodeados de tanta naturaleza.

Imposible evitar que la imaginación retroceda 60 años atrás, que no son muchos, y reconstruya secuencias y escenas cotidianas con personajes invisibles recorriendo sus calles.

Echamos un bocado para reponer fuerzas y estrujamos la bota para acompañar cuatro galletas de postre. Decidimos en este momento alargar la jornada y después de bajar a visitar el molino continuar haciendo una circular para visitar Otal y volver por el pico Erata hasta este punto. Será una super jornada.

Descendemos 100m. de altitud hasta los 1270m. que está situado el molino, justo en la convergencia de los barrancos del Molino y Ainielle. Recomiendo leer el libro para conocer la singularidad de este edificio, único lugar del despoblado que está rehabilitado y que explica con un cartel su peculiar historia.

Retornamos por la misma senda hasta el centro del pueblo y seguimos por pista a nuestra derecha para ascender al Puerto de Ainielle (1483 m.), salvando así el barranco del Molino.

Seguimos hacia Otal por la Izda., primero pista que poco a poco se estrecha hasta convertirse en senda. Hay que prestar en este tramo atención para no despistarse como nos pasó a nosotros y evitar rectificar cuando nos damos cuenta que hemos perdido toda marca.

Recuperada la senda nos adentramos en un hermoso hayedo, seguramente uno de los tramos más bonitos del recorrido.

La senda discurre a media ladera entre el barranco de Otal o de Forcos y la Sierra del Erata, atraviesa hayedos y robledales y dos pequeños barrancos que bajan secos. Casi sin perder altura, llegamos al cruce con el barranco que da nombre al pueblo, o al revés, y comenzar una pequeña ascensión hasta el nuevo y último despoblado de hoy.

13,50h. La entrada la realizamos por el sur, junto a una pequeña era a la sombra de un espléndido nogal que se ha conservado sin atenciones a lo largo del tiempo, tendrá tantos años o más que permanece Otal despoblado. Situado a 1465 m. era el pueblo más alto del Pirineo Occidental, actualmente todas las casas están en ruinas salvo la que podía ser más grande, que permanece todavía en pie pero en estado de semiabandono, y su iglesia románica mozárabe de San Miguel, totalmente restaurada en 1982, que conserva también un diminuto cementerio.

La casa, construida en mampostería, tiene en la puerta un cartel plastificado que indica que se deje la puerta cerrada si se penetra en su interior. Entramos, ufff, utensilios antiguos y puertas que dan acceso a establos semiderruidos y repleto de trastos, no avanzamos. La escalera de madera, en dos tramos nos lleva a la primera planta, abrimos la ventana para poder observar mejor la cadiera y la cantidad de trastos que hay en una mesa vieja. Un cuarto colindante, de forma rectangular alberga una cama vieja. Pensamos que es imposible que alguien habite aquí, pero la nota de la puerta invita a pensar que alguien, esporádicamente, hace uso de las instalaciones, hay restos de comida, latas y tetabrick de vino recientes.

Otal es paso del GR-15 y 16, está comunicado con la civilización con una pista que baja hasta Broto. Su situación era privilegiada, al abrigo del Pelopin(2005 m)al este y el Erata(2002 m)al oeste, y junto al barranco, con bancales cultivables hacia el sur, descendiendo hacia el barranco, y también hacia el norte, terrenos bien abrigados por el circo que forman los picos comentados y el collado que los junta.

Después de visitar la iglesia, justo detrás, tomamos el GR-15 que en una constante ascensión nos eleva hasta el Puerto de Otal (1824m), son las 15h. Mientras disfrutamos de las vistas de valles y Pirineo aprovechamos para comer algo.

Continuamos ascendiendo por el GR hasta poco antes del pico de Yesero (2005 m), donde se desvía hacia esta localidad, nosotros seguimos cresteando hacia el Erata, 15,50h. Obligada una breve parada para identificar los Picos, Sierras, Valles y localidades que nos rodean.

Seguimos cresteando, dejamos el refugio que señala Pelopín (bajo) y seguimos cerca de 1 km más por los vértices hasta desviarnos al sur/oeste hacia el paraje llamado "montechar", donde descendemos por una diagonal que vamos trazando con zigzag alternos para salvar el desnivel y poder llegar al comienzo del hayedo donde recuperamos las marcas que nos confirman la buena dirección. El descenso del hayedo, al igual que el tiempo que hemos ido cresteando, lo hacemos al trote. Debemos tener cuidado con las ramas sueltas y la cantidad de hojarasca para no tropezar o resbalarnos, sobretodo en los tramos de más pendiente.

Cuando cambiamos hayas por robles estamos casi a la misma altura del barranco de Ainielle. A las 16,40h estamos de nuevo en la entrada, descendemos al cruce con el barranco y realizamos una nueva parada para refrescarnos, vamos muy bien de tiempo.

Retornamos por el tramo de senda que hemos accedido esta mañana, caminamos a buen paso pese al tiempo que llevamos de caminata.

Estoy a punto de pisar la cabeza de una víbora que me encuentro en la zancada, en un principio me parece una rama, pero al girarme sin parar observo como gira y se oculta entre las aliagas, justo cuando Andrés llega a su altura, hemos tenido suerte, estos bichos no atacan, no toman la iniciativa, pero si los pisas o molestan enseguida te inoculan el veneno. Esta "anécdota" me vuelve a recordar un pasaje del libro de Llamazares.

Para evitar volver a Berbusa y buscar otro recorrido distinto, nos desviamos, ahora a nuestra izda., por la senda que desciende a la pista que une Oliván con Basarán y Ainielle. Una vez en ella la seguiremos, primero a la dcha y luego a la izda del barranco, hasta Susín, última localidad de nuestro recorrido.

18,15h. No es un municipio despoblado, varias casas perfectamente restauradas arropan a su bonita iglesia románica consagrada a Santa Eulalia, lástima que nos la encontramos cerrada. Una nota nos invita a pasar por la antigua herrería a buscar más información. Así lo hacemos recogiendo unos folletos informativos.

Las vistas de Oliván y del valle del Gállego desde la salida del pueblo son muy recomendables.

El descenso hasta retomar la pista de inicio de esta mañana la hacemos por un viejo robledal, una vez en el camino sólo 300m. nos separan del puente del barranco y 200m. más del coche.

En todo el recorrido solo hemos tenido la oportunidad de disfrutar del canto de los pájaros, de dos parejas de perdices, a las que hemos disparado figuradamente, y del susto de la víbora, pero para terminar recibimos la grata sorpresa de un bonito corzo que, seguramente alertado por nuestra presencia, sale al camino desde el cauce del barranco y sin poder ascender por la fuerte pendiente de la vestida ladera vuelve para desaparecer por la maleza de donde ha venido.

18,45h. Fin del recorrido.

12 Retos 12 Cimas: Tozal de Cubilas




Dentro del Programa "12 Retos, 12 Cimas" continuamos con la siguiente ascensión:

TOZAL DE CUBILAS 1942 mts

GALERÍA de FOTOS

CRÓNICA:

Hoy, 25 de mayo de 2019, sábado, está programada la sexta salida de la actividad del Club de Montaña Javieres de Huesca llamada 12 Cimas-12 Retos, que consiste en la ascensión a las cimas más representativas de la Hoya de Huesca, en colaboración con la Comarca de la Hoya de Huesca. Tenemos intención de ascender al Pico Cubilas, también llamado Tozal de Cubillar o de los buitres, segunda cima de la Sierra de Guara, partiendo desde el pueblo de Santa Cilia de Panzano y volviendo por el mismo camino al punto de partida.

A las siete de la mañana nos reunimos en la parte delantera del colegio salesiano, nos saludamos y nos vamos distribuyendo en los coches. Especialmente nos hemos alegrado por volver a ver a Josico, que se ha animado a compartir esta excursión con el resto de Javieres. Pasamos por Liesa, Ibieca, Aguas, Panzano y llegamos a Santa Cilia de Panzano sobre las ocho, cruzando el pueblo y aparcando un kilómetro más allá, junto al camino que hemos de seguir. A las ocho y diez comenzamos a caminar los 43 amantes de la naturaleza que hoy tomamos parte en la actividad. En lo alto de nuestro objetivo se divisa una antena, que marca el punto final que queremos alcanzar.

Hace un día excelente para caminar, totalmente despejado tras la lluvia del día anterior, que por esta zona descargó con fuerza. El ambiente está muy limpio, y el monte, precioso, con flores de primavera. Durante todo el día la senda va entre matorral de boj, aliagas,…, sin ningún árbol que nos proteja del sol. A escasos metros del comienzo, en la primera curva, dejamos a nuestra izda. el desvío por el que se accede al comedero de los buitres. Los que comandan la marcha ponen un ritmo bastante vivo y ascendemos rápidamente, ganando altura con decisión, sólo parando de vez en cuando para deleitarnos con el paisaje. Se intuye a lo lejos la ermita de la Virgen de Arraro. A las diez menos cuarto llegamos a las balsas que se nutren de la fuente Fondarrés, construidas por la mano del hombre y empleadas para poder abrevar a los ganados que transitaban por estos parajes. Aquí hacemos un corto reagrupamiento que algunos aprovechan para comer algo y reponer fuerzas. Rápidamente reanudamos la marcha. A nuestra izquierda se ve el Tozal de Guara, punto que hoyamos en el RETO ANTERIOR (IV), y a la derecha el Pico de Cubilas, destino de hoy.

El camino sigue en fuerte pendiente. Llegamos a una bifurcación. A la izquierda la senda se dirige hacia los pozos de hielo de Ballemona y Tozal de Guara. Nosotros cogemos la senda que se dirige hacia la derecha que indica Used. En unos minutos llegamos al collado de Ballemona. Desde aquí se aprecia buena parte del Pirineo, y a pesar de las nubes, podemos disfrutar de buenas vistas de la cordillera. Dejamos la senda que va hacia el pueblo de Used y encaramos el ascenso final al Pico Cubilas. Al poco, un grupo nos desviamos para intentar llegar a la sima de la Grallera, llamada así en la zona por ser un “ Lugar habitado por grallas ( grajos ) “. Siguiendo a Nino y a Andrés Pérez, llegamos a la misma: un hundimiento en el terreno de unos pocos metros tapado por algunos bojes y que no está señalizado es el comienzo de la profunda sima, con una caída vertical de varios cientos de metros, solo para espeleólogos muy expertos. Asomándonos al borde con mucha precaución se aprecia que queda algo de nieve en el interior. Ha merecido la pena llegar hasta aquí y conocer esta maravilla de la naturaleza. Son las once de la mañana. Desde aquí hemos visto cómo el resto de compañeros iban llegando al Pico Cubilas. Disfrutando del sitio y del paisaje, al abrigo del viento, aprovechamos para almorzar y reponer fuerzas.

Por otra parte, el resto del grupo que ha desestimado la visita opcional a la "Grallera", realiza un último esfuerzo para hacer cima. La mayoría lo hace por la vía directa, siguiendo las dispersas marcas que en continuo zigzag va superando por terreno de cantos rodados los metros de desnivel que faltan. Antonio, por minimizar en lo posible el desnivel, lo hace rodeando el Tozal guiando a Susana y Ana. 

Cuando faltan pocos metros nos cruzamos con Ignacio Munuera, hermano de nuestro socio Felipe, que ya vuelve; desgraciadamente en el descenso tendrá un resbalón con graves consecuencias, rotura de húmero y evacuación por el helicóptero de rescate. 

Sopla el cierzo y viene bastante frío, así que además de ponernos ropa nos situamos al abrigo de la caseta de telecomunicaciones. Almorzamos. 

En la Grallera, poco antes de las once y media comenzamos la subida final siguiendo una especie de pista que se dirige al pico. En media hora llegamos arriba. Los compañeros nos esperan apoyados en la caseta de apoyo a las antenas que se disponen en la cima. Según marca una inscripción en una piedra, estamos a 1950 metros de altura en el Tozal de Cubillar Os buitres. No hace apenas viento y disfrutamos de las vistas y de la compañía. Aprovechamos para hacer unas cuantas fotos y así dejar recuerdo de estos momentos. 

A las doce y veinte comenzamos a bajar. Los jóvenes deciden hacerlo por una vía directa, buscando nuevos caminos. El resto lo hacemos por donde hemos subido. Va a ser un continuo descenso. Primero hasta el collado, luego hasta las balsas, y finalmente hasta donde hemos dejado los coches. Entre tanto, somos testigos del rescate en montaña con la ayuda del helicóptero de Ignacio. La labor de los especialistas de la guardia civil y del médico de montaña, espectacular. Muy grandes. Enhorabuena 

Hemos llegado al aparcamiento a las dos. Aquí nos relajamos tomando alguna cerveza y comentamos las anécdotas del día. Una bonita excursión con un respetable desnivel. 

Hemos andado aproximadamente 18´5 kilómetros, en 7 horas de actividad, con 1295 metros de ascenso y 1295 metros de descenso. En el caso de los que no se han acercado hasta la sima de la Grallera, 16´4 kilómetros, 1190 metros de ascenso y 1190 metros de descenso. Está muy bien. Hemos pasado un gran día. La próxima Cima, el próximo Reto, el 16 de junio, el Pico Gabardiella.

Gracias a todos. R.B.


RUTA:



MIDE:


CUANDO: 25 de mayo, Santa Cilia de Panzano 7,45h.

DONDE: Colegio Salesiano 7h.


INSCRIPCIONES:

FEDERADOS, Importe:
10€ adultos.
8 € menores de 18 años.

NO Federados +5€ por cada actividad.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas. En la primera cima a la que se asista se entregará un diptico con los recorridos de los 12 retos 12 cimas. El circuito completo deberá completarse en  las fechas señaladas, no obstante se permitirá la realización de las mismas en otros días siempre que mediante medios telemáticos  se justifique su realización, remitiendo, en estos casos, la información al e-mail del club, quién validará o no la cima, llevando en caso afirmativo un control de las mismas.
Cumplido el objetivo se entregará una camiseta conmemorativa especial de la realización de los 12 retos 12 cimas.

Las marchas en las fechas indicadas se realizará sólo con FEDERADOS que se hayan inscrito previamente, los que  no lo estén deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por cada ascensión.

Cierre de inscripciones, 3 días antes de la fecha de cada marcha.

Para dudas e información adicional ponerse en contacto con el club a través de e-mail:


o a en los teléfonos siguientes:



INSCRIPCIÓN

Límite de inscripciones, día 22 de mayo.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas.

PASO 1

Ingresar en la cuenta IBERCAJA:  ES83 2085 2067 0903 3070 6865  a nombre de Javieres de Huesca la cantidad de 8€ (menores de 18 años) o 10€ (adultos).

En caso de que no esté FEDERADO en Montaña, se deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por persona y por cada ascensión.

PASO 2

Cumplimentar los datos en el siguiente formulario y enviar: