Circular Ibones de Asnos y Sabocos




IBÓN de ASNOS e IBÓN DE SABOCOS. Valle de la Ripera


Merche, Encarna, Mamen, M.Carmen, M.Dolores, Eva, Belén, Andrés, Niko, Tomas, Tony y Antonio. 6,30 h. Parking de Carrefour. En los coches de Andrés, Niko y Antonio, partimos hacia Panticosa pueblo, punto de partida y llegada de nuestra circular de hoy.

7,30 h. llegamos al parking superior de las pistas. En cinco minutos estamos con las mochilas cargadas y comenzamos la caminata de hoy, larga, pero que se presume a priori muy bonita y agradable. Buena temperatura para caminar, aprox. 11º. 
Casi en el punto de partida (1140 m.altitud) encontramos las señales que nos indican la dirección hacia los ibones. Cruzamos por sendos puentes los ríos Caldarés, primero, y  Bolática después justo en el inicio de la pista que se adentra en una zona boscosa de Pinos y robles principalmente, donde se alternan también álamos, acebos y fresnos en menor medida.
La pista gira  hacia SW para ir ganando altura suavemente, recuperando enseguida la orientación hacia el sur, dirección de los ibones. La pista zigzaguea con lazadas largas para ir salvando el desnivel poco a poco. Nos olvidamos de los alcorces y seguimos por ella hasta que desaparece por completo la zona de arbolado dejando paso a una superficie de prados y tascas  con una gran capa herbosa.
Mientras vamos  ganando altura, dejando Panticosa cada vez más abajo, es imposible no echar la vista a las cimas más altas que observamos en el Valle de la Partacua (Peña Telera, Peña Blanca, Punta Cochaldo) y Argualas y cía. (Algas, Garmo y en un primer plano Peña Gabarda).
Cuando se percibe de frente el barranco de La Travenosa, cuyo origen es el Ibón de Sabocos, giramos a la dcha. iniciando  una fatigosa pendiente que nos acerca al punto de llegada del funicular de las pistas. A nuestra. izda, en los prados de Selva Negra,  nos observan las vacas, algunas con atención y otras de reojo mientras rumian.
El Grupo ha subido disperso este repechón, reagrupamos en la plana situada a los pies del teleférico y continuamos por pista junto a una ladera con caballos percherones. 
En la unión con el camino que proviene de Hoz de Jaca realizamos un nuevo atajo para superar la ladera herbosa y seguir la pista que bordea Punta Narronal o Mandilar (2212 m) hasta el Ibón de Asnos (2060 m.), son las 10,25 h. Este ibón, situado debajo de Peña Blanca y Peña Roya, es, junto al de Sabocos, los únicos que existen en Sierra Tendeñera.
Una breve parada para realizar fotos y volvemos a la pista donde descendemos por una trocha que en diagonal nos acerca al Ibón de Sabocos (1896 m.), situado debajo del impresionante circo rocoso que forma  la Peña del famoso Sabocos (2755m.). Los seteros del grupo se entretienen cogiendo algún ejemplar de champiñón silvestre. Lo bordeamos hasta situarnos en el pequeño refugio que existe en el desagüe del ibón (Barranco de La Travenosa). Mientras llegamos y nos situamos observamos a un pastor que por las empinadas laderas desciende a un rebaño de ganado medio engañado ofreciéndoles y esparciendo sal en su recorrido.
Es un lugar idílico para almorzar y realizar una parada para recuperar fuerzas. Prácticamente hemos realizado toda la ascensión de la jornada, solo nos quedan los últimos metros hasta la collada de Sabocos. Encarna aprovecha las aguas frías del ibón para refrescarse los pies. Todos hemos llegado a este punto con solvencia pero la detención es necesaria. Después de repartir el café que ha subido Niko y justo en el momento que llega otro grupo reiniciamos la marcha.
Cuesta mover los pies después de la parada. Marcamos  un paso lento que permite calentar y ascender al collado sin dificultad. La senda, con apenas un par de giros, discurre recta hasta la collada de Sabocos o Del Verde (2089 m.), separa los picos  de sus homónimos Sabocos (2755 m.) y Del Verde (2295 m.). En la cima de este último observamos a un montañero que minutos antes estaba almorzando cerca de nosotros.
La loma cubierta de pastos garantizan el alimento para los numerosos ganados que pastan por la zona.

Caminando a media ladera por encima de los prados llegamos, después de un inapreciable descenso, hasta la collada de La Paul (2039 m.). Poco más de una docena de caballos con sus potrillos nos sirven como fondo para realizar fotos. En este punto comenzamos el descenso por el Valle de la Ripera, caminando paralelos al río del mismo nombre ,  por la izda. en su mayor parte.

Poco antes de llegar al Refugio del Verde, aprovechamos las surgencias claras y limpias del nacimiento del río para coger agua. Una pequeña prominencia, debajo de Tendeñera, nos sirve para auparnos y poder realizar fotos con el marco que ofrecen detrás los Picos Forato (2709 m), De la Ripera (2814 m.) y Tendeñera (2845 m.).
Continuamos el descenso por la pista, con algún pequeño alcorce que invade los pastizales repletos de flores. La mitad del grupo se acerca al mirador que observa desde un tozal el Salto de Tendeñera, una cascada que proviene del collado del mismo nombre, del pico de las Escuellas (2507 m.) a su izda. y Mallarruego a la dcha. (2684 m.)

El suave descenso, junto a las vistas que ofrece el valle herboso, con el discurrir del río y el comienzo del arbolado donde predominan los pinos (Albar y Negro), hace que el caminar sea muy agradable, por otra parte la temperatura, pese al haber superado el medio día, es soportable (22º).
A la altura de la fuente de la Ripera, donde un matrimonio aprovecha el entorno para jugar con los hijos, cruzamos el río momentáneamente. Unos metros más allá  del refugio de la Ripera abandonamos la pista para tomar a nuestra izda una senda señalizada que nuevamente nos hace cruzar el río y que ya no dejaremos hasta el final de nuestro destino.

La senda discurre por zona boscosa, vamos salvando alguna pequeña rampa pero siempre el camino es descendente. Elevados sobre el río, que desciende más deprisa en este tramo, oímos sus aguas al fondo del valle pero sin poder verlas por lo frondoso del bosque. En su encuentro con el barranco Laulot cambia de nombre por río Bolática. Abandonamos la senda para tomar la pista y continuar por la margen izda del río, el camino a la dcha cruzaría el río por el puente “la Rata” y nos llevaría también con un buen rodeo hasta Panticosa. El bosque deja paso a una zona más despejada de pastos y matorral que nos permite contemplar de nuevo con todo su esplendor el macizo de Argualas.

Cruzamos el Barranco Faceras, completamente seco, que se asemeja más a un canchal de piedras arrastradas por las correntías. Encontramos también a nuestra derecha una antigua majada, refugio de pastores en su tiempo. Unas seguidas y pronunciadas lazadas nos acercan de nuevo al cauce del río, lo cruzamos por el puente La Zoche (1280 m.). Son las 13,45 h., Como vamos un poco distantes, aprovechamos para reagruparnos y, como no,  realizar las últimas fotos de grupo de hoy. Dan ganas de zambullirse en la pequeña badina que forman los pilares del puente.

Aproximadamente 2.5 kms nos quedan de pista hasta el parking. La senda discurre hasta el final entre pinos,carrascas y matorral que nos aportan la sombra necesaria para evitar el calor y los rayos de sol.

14,45 h horas. Llegamos todos sanos, salvos y enteros al parking. Cambio de calzado y buscamos un lugar sombrío para juntar viandas y bebidas y comer antes de regresar a Huesca.

12 Retos, 12 Cimas: Caballera. Crónica y Fotos

SIERRA CABALLERA . 5-7-2020.



La salida inicialmente para el 22 de marzo, después de la Javierada, fue el primer reto suspendido por el confinamiento producido por la pandemia COVID 19.

Es la primera salida organizada del club después de la desescalada. Con todas las precauciones que exigen las autoridades en cuanto a la salida de grupos para actividades al aire libre, reprogramamos el RETO para el Domingo día 5-7-2020. Se avisa a todos los asistentes de las normas de obligaciones cumplimiento y se les hace llegar todas las recomendaciones de las autoridades, insistiendoles en el uso obligado de la mascarilla para cuando sea imposible mantener la distancia.

Los participantes se reúnen en el punto de encuentro, parking del Palacio de Deportes a las 7 h.. Previamente se les había informado de la distribución de vehículos y, antes de partir, Antonio, que no puede acompañarnos por asuntos familiares, insiste a los presentes en las normas COVID 19 y en las precauciones a tomar, tanto en esta como en las posteriores salidas que se realicen.
A Bentué de Rasal se han acercado directamente seis personas más que junto con el Grupo que llega de Huesca toman la salida a las 7,55 h., 28 socios en total.

El día soleado y despejado, anticipa mucho calor a lo largo de la jornada, pero la mañana es fresca, ideal para comenzar a caminar, máxime cuando a poco más de 1 km. se comenzará la ascensión.
Salimos hacia el oeste, por el camino que sale junto a la iglesia, la bordea por detrás descendiendo suavemente hacia el cauce del río Garona, que cruzamos por un puente en dirección a la Sierra. Los prados con la primavera todavía en su máxima expresión, conservan su floración intacta, multitud de lavanda y hiperico o flor de San Juan (muy apreciada por sus propiedades), colman los campos de pastos y planas. El olor a tomillo prácticamente nos acompañará en todo el recorrido.

Dejamos la pista justamente donde termina, en un punto que los cazadores utilizan como cebadero de jabalíes. La senda que tomamos a la derecha se adentra desde el principio en un bosque de pinos, proporcionando una más que deseada sombra que no dejaremos hasta casi el collado de la divisoria de vertientes, vencida ya la  parte más dura  de la ascensión (1370m.). 
La traza discurre paralela al barranco de la Foz de Portiella  , con una pendiente cómoda en general salvo en pequeños tramos que obligan a tomar los palos de apoyo. El recorrido está suficientemente limpio como para disfrutar de la ascensión sin obstáculos, agradecimiento que tenemos que hacer llegar a Andrés y Antonio por el trabajo de limpieza realizado tiempo atrás.
Desde el collado, seguimos hacia el este por pista flanqueada por un repoblado pinar en busca del cresterio de la sierra que alcanzaremos después de unas lazadas. Erizones en flor son testigos de nuestro paso. Las vistas que se obtienen mientras caminamos por la cordada, ancha y cómoda,  son únicas,  tanto por la cara norte ( Valle de Garona, Sierra de Bones y Pirineo con sus antesalas) como por la sur (Hoya de Huesca en su totalidad y el Moncayo).
Aprovechamos la llegada a la cima, punto más alto del recorrido (1.565 m.) para almorzar y reponer fuerzas. Ya hemos superado 820 m. de los 860 m. de desnivel  positivo acumulado de todo el recorrido.

La reanudación la hacemos siguiendo hacia el este por la pista, un ligero descenso para de inmediato volver a recuperar lo perdido en el punto geodésico de Naviella (1517 m.).             Desde aquí comienza el descenso. Abandonamos la pista por un atajo pronunciado que evita una larga lazada del camino, ganamos metros pero la pedrera inestable nos obliga a prestar más atención. 
Dejamos a nuestra izda  una cabaña refugio de cazadores y a continuación llegamos enseguida  al pozo de hielo, parada obligada para observar su buen estado de conservación.

Retomamos el descenso girando 90º en nuestro recorrido,  dirección norte por el antiguo trazado del GR 1  que discurre paralelo por el barranco de Cuna.

El sol ya caliente, superamos los 30º, menos mal que el suave descenso hasta el cruce del barranco lo realizamos entre medias sombras. Una  surgencia  alimenta el barranco al principio del descenso, pero éste se distancia  de la senda adquiriendo poco a poco más profundidad, siendo imposible acercarse a llenar cantimploras y botellines. Oímos el sonido del agua en los pequeños saltos que producen los desniveles.
Al cruzar el barranco el agua ha desaparecido por debajo del cauce pedregoso, rara vez en este punto, salvo en época invernal o con lluvias recientes o abundantes, encuentras el preciado líquido. 

Los cerca de dos kilómetros que nos separan de Bentué se hacen largos por la temperatura, menos mal que a la llegada (14 h. aproximadamente) contamos con la garantía de una buena fuente para asearnos y refrescarnos. 

Recorrido cercano, no muy visitado, que ofrece  unas vistas excelentes a las dos caras desde lo alto de la Sierra que todo montañero preciado debería conocer. 

Agradecer las cervezas y refrescos que nuestro Pdte, Javier Cruchaga, nos ofrece en su casa en la localidad de Bentué de Rasal, y lamentar también la caída de Ángel Mur que le va a tener en el dique seco unos días, rotura limpia de muñeca.

Reto cumplido: 15,10 km. + 864 m. de desnivel positivo acumulado.



12 Retos, 12 Cimas: Gabardiella - Crónica y Fotos




GABARDIELLA. 12 RETOS 12 CIMAS 


11-7-2020. Sábado. 6.30 h. 20 Javieres, puntualmente, parten desde el parking del Palacio de Deportes hacia el punto de inicio de la caminata, Pardina de Orlato. Mientras preparamos mochilas y viandas podemos contemplar, a un lado y a otro, el pueblo abandonado de Ibirque y nuestra Sierra de Guara; El Valle de Nocito queda oculto por la vegetación cercana.
7,30h. Comenzamos la marcha hacia el Mesón de Sescún o Santolaria, primero pista que torna en senda enseguida. Los rayos de sol que ya han superado el Tozal de Guara ya anticipan una jornada calurosa, no obstante este primer tramo, hasta el Mesón, es bastante sombría. La senda cubierta de carrascas, bojes y pinos es bastante amena, en suave y continuo  descenso va superando con semicírculos para bordear  las distintas barranqueras que surgen de la Sierra de Gabardiella (Barranco Palomar, Barranco la Cuesta de S. Marco, Barranco Fondo). 
El cruce con el nuevo GR-268, que se desvía a nuestra izda dirección Nocito, poco antes de llegar a Cuello Salillas, no anuncia que estamos cerca del Mesón de Sescún. Se nota en el caminar que tenemos muchas ganas de disfrutar de  estos momentos que echábamos de menos,  la conversación es fluida, alegre y permanente, no faltan las paradas para fotos.
Pasamos de largo el Mesón, lo hacemos por la cara este de la ruinosa edificación, por la parte posterior, donde en los momentos de esplendor encerraban las caballerías. Este lugar fue paso importante para ganados y transeúntes en época no muy lejana. Aquí parte la senda que nos llevaría a la ermita que da nombre al mesón, situado a los pies de Gabardiella, aproximadamente a 40 minutos a pie. 
Seguimos por el GR dirección a Cuello Bail. Una vez cruzamos Barranco Salado, abandonamos la pista y giramos a la derecha, continuando las indicaciones del GR para ascender por un ramal del barranco que nos sitúa en una pequeña plana de pastos. Este es el último punto para coger agua si se necesita, descendiendo unos metros hasta el Barranco La Sarna y cruzar los dedos para que no baje seco.
El grupo va bien pertrechado, atendiendo los avisos enviados por la organización, y se decide continuar, abandonando el GR.,  por la pista que partiendo a la derecha, con varios zigzag, asciende con una pendiente suave y muy llevadera hasta los prados de Paúles. Poco transitada pero no ofrece ninguna dificultad su seguimiento. Aprovechamos una buena zona de sombra, aún queda un buen trecho hasta Paúles, para descansar un rato y almorzar, que ya va siendo hora.
Reanudamos la marcha con mejor ánimo hacia los prados de los Llanos de las Paúles (1350 m.altitud), la pista sigue bordeando el alto de El Mercatiello progresando con suavidad. Nos esperan un rebaño de vacas que nos miran con atención, parecen alegrarse por ver movimiento por la zona.
A mitad de prado giramos a la derecha reanudando de nuevo la ascensión  en busca del Collado de Monte Pueyo, punto desde donde podemos observar toda la ladera oriental de Gabardiella,  incluida la zona donde se ubica la Ermita de Sescún, aunque tendremos que ascender un poco más para poder divisarla con dificultad. Parada que aprovechamos para recuperar un poco y empezar la definitiva ascensión hacia nuestro objetivo.
Seguimos ganando altura   hacia el NW del collado para alcanzar el cresterio. Un ligero descenso hasta el collado de La Luna del Pueyo (1485 m.), donde se presume que partía camino por la ladera este de la Sierra hasta la Ermita de Sescún.
Ya no abandonamos el cordal hasta Gabardiella (1696 m.). Antes de hacer cima vamos disfrutando de  las vistas que a este y oeste podemos observar  al caminar por lo alto de la Sierra, Ermita de Sescún, Sierra de Guara, Valle de Nocito, Lúsera, Acantilados de Cienfuens, Embalse de Belsué, Pirineo,  etc….
A las 13 h., en punto, estamos junto al vértice geodésico de GABARDIELLA (1696 M.), punto más alto de nuestro recorrido y parada obligada para recuperar energías, fotos de grupo e individuales con Guara de fondo. 
El descenso hasta Orlato lo hacemos por una trocha que limpiamos recientemente que sigue el cresterio buscando la Punta de Orlato. La traza estrecha obliga a caminar de uno en uno y despacio por su verticalidad, pero no ofrece peligro alguno. Alternamos zona despejada con tramos de sombra al estar rodeados por bojes, pinos y carrascas.
Un pequeño prado, donde podemos atisbar de donde venimos alzando la mirada, nos adentra en una zona de pino viejo que tras cruzarlo nos deja en el grao de Punta Orlato, obligándonos para superarlo a realizar una trepadita. La continuación se realiza abandonando el cordal y descendiendo por la pendiente de la ladera hasta alcanzar una senda más hoyada mantenida por los cazadores, estamos en terreno de batidas de jabalíes. 
Descenso entretenido que no se hace pesado en ningún momento, eso sí, hay que prestar atención de no resbalarse y utilizar en algún momento el apoyo de los bastones o  las ramas de boj para no caer.
Una vez en la senda principal, sin pérdida alguna, la traza sigue hasta Orlato recuperando la horizontalidad.
15h. Pardina de Orlato. Punto final de nuestro recorrido. 19 km. recorrido y 975 m. de desnivel acumulado positivo.
Nuestro agradecimiento a Rafa que ha traído refrescos y cervezas, siempre son bienvenidos al terminar la ruta y más si hace calor, y también a Jesús Belenguer por la excelente crónica que habéis leído.
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Peña Forca



FOTOS

 PEÑAS FORCA y LENITO. 24-06-2020 

M. Dolores, Andrés, Luichi, Rubén, Tony y Antonio.
6h. Salida de Huesca en dos coches, Rubén y Luichi. Mañana que anticipa será calurosa (16º). Partimos hacia nuestro destino por Ayerbe hacia el siempre mágico Valle de Oza, destino que hagas lo que hagas nunca te deja indiferente.

7,40h. Dejamos al llegar el coche aparcado junto a otros vehículos que han pernoctado en el parking asfaltado situado a la izda., justo antes de cruzar el puente sobre el río Aragón Subordán.
Vamos a realizar una bonita y exigente circular a los picos ascendiendo por la vertiente norte, Barranco de Estriviella, y regresando por la cara sur, Barranco de Lenito y calzada romana.
Junto a un pequeño refugio forestal, a 1.200 m. altitud, parte la senda marcada con una señal que indica GR-11.1 dirección  a Zuriza por el Collado de Estriviella. Comienza con suave ascensión adentrándose en una zona boscosa de hayas y abetos. El suelo con una alfombra hoyada de hojarasca deja constancia del paso continúo de montañeros. 
La trocha, que discurre siempre por la derecha del barranco de Estriviella, es muy llevadera y agradable hasta prácticamente el final del bosque. Tenemos que superar un pequeño espolón rocoso para alcanzar una pradera que nos permite divisar con todo su esplendor el flamante Rincón de Alano, antiguo glaciar de Estriviella. Si volvemos la vista a nuestra espalda podemos atisbar los cercanos Castillo de Acher y Peña Aguirre.
Los pastos cubren el prado, haciendo invisible la senda que nos acercan al fondo del circo. Abandonamos el GR siguiendo a nuestra. izda. los hitos de referencia que cruzan el barranco, dirección SW, para ascender un resalte herboso que nos sitúa en otro pequeño y recóndito valle.
Nos hemos distanciado un poco en este último repecho, aprovechamos la cornisa de acceso para reagruparnos y refrescarnos, nos queda la parte más dura. 
Para superar los derrubios de la barranquera y los bloques de piedra caídos de los grandes escarpes del Rincón de Alano,los  franqueamos por el pastizal que cubre la piedra caliza a nuestra izda. Abandonamos el cómodo manto verdoso para adentrarnos en una empinada pedrera de piedra roya (tubo de Lenito) que tornará al color de la caliza en el último tercio antes de llegar al collado.
Para disimular la verticalidad de la pendiente vamos buscando las lazadas más largas que nos hagan superarla con menos dificultad. Vemos casi el final cuando superamos la punta rocosa que destacaba sobremanera desde la base del canal. Un último empujón final y llegamos a la horcada (2.200 m.) divisoria de las dos vertientes (N-S) y de las dos cimas de nuestros objetivos, son las 10:25h.
Desde el collado se aprecia con claridad el Barranco de Estriviella, valorando más si cabe el desnivel superado y la pendiente de la canal. Descansamos unos minutos y continuamos la ascensión hacia Peña Forca. Dirección oeste por una ladera  de superficie mixta, caliza y manto herboso, que forman pequeños escalones que facilita la ascensión por los tramos más empinados.
No queremos hoyar el Achar de Forca, así que poco a poco nos vamos ladeando a la izda. en busca de la pedrera de caliza que diagonalmente nos acerca al cresterio final. Una profunda sima, semioculta,  nos llama la atención por estar situada en una zona tan alta y su forma tan circular, como si fuese el final de una gran chimenea. En época de nieve puede permanecer oculta y general algún susto. 
Un pequeño escarpe, que superamos sin dificultad utilizando las manos como apoyo, es la última dificultad antes de la cima. Rodeamos por la parte los últimos riscos y nos encontramos con la visión del vértice geodésico situado en la punta. Peña Forca (2.390 m.) 11,15 h.
Todas o casi todas  las cimas tienen una visión excepcional de su entorno cercano y del horizonte si se tiene la suerte de coincidir con un día despejado, no recuerdo alguna que me haya decepcionado, y las de Peña Forca no desmerece a ninguna otra. Los recientes Txamantxoia y Ezkaurre, toda la Sierra Alano con sus depresiones y  las foyas que se perciben en la piedra caliza del fondo, donde todavía se resisten a desaparecer las últimas nieves de la primavera. Petrechema, Mesa de los Tres Reyes, incluso Peña Oroel, Mallos de Riglos, Sierra de Guara y …...Moncayo?. Los pirenaicos Midi, Balaitus, infiernos, Garmo y Argualas, etc….y etc….
Después de almorzar y aprovechar la presencia de un solitario montañero para inmortalizar el momento con la foto del grupo, descendemos nuevamente hasta el collado para afrontar la ascensión de Lenito.
Bien pertrechados,  recuperados del esfuerzo anterior, sin apenas dificultad llegamos a la cima. La ascensión la realizamos girando el cono que forma la ladera, donde predominan lajas y lapiaces, hacia el este.
Punta Lenito (11:55h.) Situada a 2.339 m., las vistas son prácticamente las mismas, con el añadido de poder contemplar la Selva de Oza. Al sur, en los neveros de las foyas, se concentran grupos de sarrios que se refrescan en la nieve.
Nuevo descenso al collado  homónimo desde donde comenzamos el largo retorno por el terreno kárstico que domina la ladera sur de la Sierra de Alano. Tenemos que superar una pequeña depresión donde están situadas las dolinas que veíamos desde la cima. Los Sarrios que contemplábamos han ido desapareciendo a medida que nos íbamos acercando.
Nos hacemos fotos junto a la nieve, igual son las últimas de este verano con el manto blanco. Los hitos van marcando con precisión el camino a seguir evitando mirar el track o los mapas, no es necesario buscar mucho para encontrar el siguiente.
Después de cruzar y superar la hondonada nos situamos en una loma herbosa (2115 m.) que iremos descendiendo hacia el sur alcanzando a medida que vamos progresando una inclinación mayor; ésta se hace más evidente cuando desaparece la hierba y comienzan los lapiaces y las piedras sueltas.
Las correntías han horadado la piedra formando canales por donde descendemos prestando atención para no hacer rodar las piedras, sobretodo en los tramos donde es necesario pequeños destrepes que vamos realizando de uno en uno.
Una vez ganado el collado que separa los Barrancos de Hospital (La Renclusa) y Lenito, recuperada la zona de pastos, giramos 90º hacia el SE descendiendo por una senda marcada de blanco y amarillo que nos acerca a la borda y prados de Chilburro.
Antes, Tony y Andrés, se disputan los pocos champiñones silvestres que se dejan ver en nuestro recorrido, también sorprendemos a un corzo solitario que desaparece entre los pinos de la ladera del barranco.
Desde los prados la senda se ensancha, camino no obstante  intransitable para vehículos por la cantidad de surcos y piedra suelta, nos dificulta a nosotros el descender con normalidad, debiendo prestar atención a las piedras grandes e inestables.
El bosque mixto, con abundancia de pinos, no impide que penetren los rayos de sol y se acumule el calor, la hora  que es, 14h.,   ayuda a tener la sensación que atravesamos una caldera.
Una pequeña surgencia que proviene de la Solana de Lenito nos permite, poco antes de llegar al GR 65 y Calzada Romana, refrescarnos y aprovisionarnos de agua hasta el final del recorrido. No la teníamos marcada pero nos ha sido de gran ayuda.
Este nuevo tramo, situado a 980 m. de altitud, gira al norte y discurre por encima de la Ctra. de Oza y la Foz de la Boca del Infierno. Recorrido ameno que sigue entre pinos, bojes y hayas un camino ascendente hasta el Castillo Viejo (1170 m.), fortificación construida en 1.592  que servía como torre vigía. La bordeamos y continuamos en descenso hasta la carretera, a la altura del antiguo campamento de San Juan de Dios, en un bonito paraje donde el Río Aragón se ensancha formando un bonito espacio de baño junto a una playa de pequeños prados.
La continuación a Oza podemos realizarla por el GR que sigue por la margen derecha del río, recorrido mucho más bonito que atraviesa los barranco de Cima Blanca y Espata, pero con subidas y bajadas que nos retrasarán la llegada. Como vamos justos de tiempo decidimos continuar por la carretera.
En el camino Antonio aprovecha una pequeña cascada del Barranco de Aguas que se forma antes de acabar en el río para darse una ducha y mojarse entero con mochila incluida.
Los escarpes amurallados de la parte izda de la carretera están en pequeños tramos salpicados de saxifraga longifolia (corona de rey o altamira), endémica de nuestro Pirineo calcáreo. 

15:35h. Parking. Punto final de nuestro recorrido. Estas son las estadísticas: 18,50 km. 1690 m.

Cogemos mochilas con ropa limpia, comida y la nevera con cervezas y refrescos y utilizamos una mesa junto al Barranco de Estriviella. Después de asearnos con el agua fresca del barranco, alguno se baña entero para celebrar la Sanjuanada, repartimos las viandas, trago de vino, cerveza fresca y a casa.

Peña Ezkaurre y Pico Txamantxoia

PEÑA EZKAURRE y PICO TXAMANTXOIA (MAZ). 10-06-2020



M.Dolores, Luichi y Antonio.

FOTOS de la Jornada.

LA PEÑA EZKAURRE, es un pico de los Pirineos occidentales, de 2045 msnm de altitud, enclavado entre los valles de Zuriza y de Roncal. Su cima se encuentra en la divisoria entre Aragón y Navarra.
6,30 h. Salida de Huesca. A pesar de ser un desplazamiento largo no madrugamos mucho pensando en M. Dolores, que se desplaza desde Zaragoza. Por otra parte no tenemos prisa y la previsión de la meteo, después de una semana de lluvias, es buena.
Ayerbe, Hecho y Ansó son localidades de paso antes de llegar a nuestro punto de partida, Collado de Arguibiela, límite de frontera con Navarra en la carretera que une los valles de Zuriza y Roncal.
Mañana fresca,  las nubes que vienen y van nos hacen presumir que no será jornada de calor. Ideal para caminar y sobretodo cuando lo que nos espera es dos fuertes ascensiones (12º marca el coche).
8,30h . Tomamos el GR 11-4, variante que se acerca a Isaba ascendiendo por Ezkaurre. Descendemos unos metros por la carretera para tomar la senda del GR a nuestra  derecha que se adentra rápidamente en el hayedo. Las lluvias del día anterior hace que haya una buena rosada y resbaladizo el camino, que como corresponde a un GR está muy bien señalizado. Hay que prestar atención para no resbalar, especialmente en los tramos de mayor pendiente y donde se amontona la hojarasca. 
El fuerte ramaje y la espesura del bosque, que tan apenas dejan pasar los rayos matutinos del sol, nos garantizarán la sombra en el descenso. Sin apenas paradas, solo ralentizamos el paso en algún tramo más vertical, superamos el hayedo, estamos en el cordal (1570 m.) que forma el cambio de vertiente entre Punta Abizondo y Ezkaurre. Giramos hacia el sur continuando la ascensión por  la cordada, escoltados por  los últimos hayedos llegamos a una pequeña tasca escalonada que nos sitúa en la pelada falda de piedra caliza de nuestro objetivo. 
La ausencia de arbolado, sólo algún pino aislado sobrevive sujetándose a la tierra que se incrusta en las pequeñas canales que la erosión forma en la piedra calcárea. La niebla en constante movimiento y una ligera brisa nos obliga a  abrigarnos en este último tramo del recorrido.
La senda, en dirección oeste,  aprovecha una pequeña vira de la canal para ascender en diagonal la ladera, salvando de esta manera la verticalidad de la pendiente.  Superado este tramo de mayor dificultad, giramos hacia el este, situándonos  en una zona más tendida donde predominan las rocas calizas tumbadas con pequeños lapiaces que perviven entre tascas.
El terreno, de aspecto lunar, está salpicado de dolinas o foyas, destacando una que encontramos a unos metros del GR de aprox.  50 m. de profundidad que todavía conserva nieve en el fondo.
La ascensión continúa suavemente por un terreno con losas de piedra bastante erosionada que nos lleva a una zona plana donde se han colocado lajas en sentido vertical como monolitos. Un poco más adelante encontramos el punto geodésico, antesala de la cima. Lo dejamos atrás para acercarnos a la Peña situada a 100 m.
2045 m. PEÑA EZKAURRE . La verticalidad de esta vertiente es de las que impresionan, con una caída de más de 1000 m. hasta el río Veral, al fondo del valle. Lástima que la neblina nos impida en esta ocasión observar el abismo.
El retorno lo hacemos circunvalando la enorme dolina situada a nuestra dcha., al sur de la Peña, para ello descendemos al collado que nos separa de la Aguja de los Pastores (2026 m.). La vuelta nos sitúa de nuevo en la zona de los monolitos, iniciando el descenso deshaciendo íntegramente el camino de ascenso.
Los jóvenes hayedos nos sirven de apoyo en el descenso, ayudándonos a superar situaciones incómodas y evitando algún resbalón, por lo demás lo hacemos sin mayor problema. Poco antes de finalizar nos cruzamos con tres jóvenes que inician el ascenso.
11,34 h. Una vez en el parking, punto de partida, buscamos una zona cercana, a la sombra de un pino, para almorzar.
Ida y vuelta 6,55 km. Desnivel Positivo acumulado de 790 m.

TXAMANTXOIA o MAZ Cumbre que separa los valles de Belagua y Ansó, recibe un nombre u otro en cada valle, respectivamente. Ofrece una perspectiva bien distinta según de donde se mire, por nuestro valle tiene una forma piramidal, dominando majestuosamente el valle, mientras la imagen desde la parte Navarra es una amplio cordal con una suave pendiente ascendente desde Belagua.

El desplazamiento hasta Linza nos cuesta tan apenas 10 minutos. La carretera que separa Zuriza de Linza ha sido reparada recientemente, aún recuerdo los grandes baches de nuestro último desplazamiento el año pasado para ascender a la Mesa de Los Tres Reyes. El refugio está cerrado, anuncia su reapertura a fin de mes, y tan sólo otros dos vehículos más ocupan el gran espacio del estacionamiento.
Recargamos mochilas y a las    12.25 h. comenzamos el ascenso a nuestro segundo objetivo. Retrocedemos un centenar de metros por la carretera de acceso al refugio para desviarnos a la derecha por la ladera herbosa en busca de la señal que atisbamos al comienzo del hayedo que indica la dirección del camino.

La senda, muy hoyada, nos introduce ràpidamente en el hayedo de Artaparreta, unos de los pocos bosques vírgenes de Europa Occidental, abarcando una buena parte de la Selva de Obieta, amplia zona forestal que domina los valles de Isaba, Belagua y Zuriza. La cima del  Txamantxoia ofrece una visión destacada de toda la zona boscosa. 

La ascensión, prácticamente en vertical, salvo unos pocos zigzagueos, discurre paralela al barranco de la Fuente de Maz. El frondoso hayedo genera una penumbra que impide el crecimiento de otras especies vegetales, sola las hojas caídas cubren el manto terrestre, creando también una paisaje tenebroso, espacio de gnomos. Solo unos hermosos ejemplares  de abetos centenarios sobreviven entre ellos. 

Una pequeña plana, a mitad de subida, nos permite recuperar ritmo, aprovechamos para admirar algunos de los viejos ejemplares, algunos malheridos por el peso de las nevadas invernales o por algún rayo caído.

El hayedo, a medida que vamos ganando altura, deja pasa a pinos y abetos, conviviendo en buena armonía en el collado de Artaparreta. La frondosidad de esta zona impide que se pueda utilizar el cordal hacia el norte y poder enlazar con la Pakiza de Linzola. Nosotros continuamos la cordada hacia el SO, dejamos enseguida la zona de sotobosque y continuando a partir de aquí en zona pedregosa. Un primer tramo del cordal bastante  empinado nos acerca al comienzo del barranco. Esta zona pelada de vegetación y arbolado nos permite visionar la profundidad del barranco y nuestro punto de partida. 

Casi a la altura de los últimos pinos abandonamos el cresterio, la senda  gira a la derecha, hacia el oeste,la ascensión sigue en diagonal por terreno pedregoso. La traza se estrecha, debemos de prestar un poco más de atención, en algún tramo no caben los dos pies juntos. Las lajas sueltas se desprenden con facilidad y se precipitan por la pendiente deshaciendo la senda, si no se mantiene en algún momento desaparecerá.

En el canchal que tenemos a nuestros pies, en una pequeña plana con grandes bloques de piedra caliza, aparecen dos corzos que desaparecen por el sotobosque en un abrir y cerrar de ojos, tanto es así que Luichi no tiene tiempo de observarlos.

El giro de la senda efectuada anteriormente, al abandonar el cresterio, ha hecho  que nos adentramos en terreno Navarro, sin querer, es inevitable para llegar a la cima, nos hemos saltado el “Confinamiento”.

La trocha tan estrecha e imperceptible en algún momento hace que sigamos nuestra intuición buscando el terreno más accesible. La ascensión por la  ladera semicónica nos sitúa en la cara oeste del pico. Abandonamos la pedriza para llegar a una zona de tasca que es la antesala de la cima. Unas zonas escarbadas nos hacen pensar que es zona habitual de los corzos que hemos visto anteriormente.

13,45 horas.(1,18h. desde la salida) Cima. Tenemos mejor suerte , la niebla aquí ha desaparecido, y aún cuando nos han caído unas gotas subiendo el último tramo, está totalmente despejado y  podemos ampliar nuestra visión hasta el fondo de los valles por los cuatro costados, observando la amplitud de la zona boscosa, y de las cimas próximas. Atisbamos con claridad uno de nuestros próximos objetivos, La Sierra de Alano con Peña Forca como el mayor puntal.

Después de las fotos obligadas comenzamos el descenso. Desestimamos realizar una circular e intentar volver por la cara sur. La ausencia de marcas y un track impreciso nos hacen desistir de la idea y retornamos por nuestros pasos.

Al llegar de nuevo al cresterio, antes de adentrarnos en el bosque, observamos media docena de corzos que se alejan de nosotros descendiendo por las paredes verticales del barranco con una seguridad sorprendente, evidentemente propia de estos cérvidos.

Siempre he pensando que aunque vuelvas por el mismo sitio la visión es diferente, tienes la percepción de ver cosas que antes habían pasado desapercibidas, descubres otros detalles, es la sensación que tengo en este caso. Ejemplares únicos, troncos tallados, ramajes y formas singulares…...ausencia de setas. No recuerdo haber sentido tanta admiración en un descenso. Totalmente recomendable adentrarse y perderse en el bosque aunque no se tenga intención de subir a la cima.

14,45 horas. Estamos en el coche. Nos cambiamos de ropa y calzado y ocupamos una de las mesas exteriores del refugio para tomar un merecido tentempié. Tiempo total 2,23 h. (incluida parada de 16 minutos). 6,27 km. y 699 m. de desnivel positivo acumulado.

El retorno a Huesca lo hacemos siguiendo el cauce del río Veral, por la Foz de Biniés, hacia Berdún, Puente la Reina, Ayerbe y Huesca.