Pico Arriel

25.7.17 0 Comentarios




FOTOS

Un poco más tarde de lo habitual, por un compromiso personal, hace que salgamos de Huesca dirección a Sallent a las 8,45 h. Anuncian calor y deberíamos haber madrugado más.
Son aprox. las  10 h. cuando llegamos a nuestro punto de partida, el embalse de la Sarra. Diez minutos después comenzamos la caminada cruzando el rio Aguas Limpias por el puente de las Faxas y seguimos el GR-11 dirección a Respomuso. Unos carteles informativos indican la ruta a seguir.
El camino es muy llevadero al comienzo, dejaremos, antes de cruzar el barranco de la Soba y su cascada, una zona recreativa a nuestra dcha. y un desvío a nuestra izda., casi inapreciable, que asciende a la zona de la cara Norte de Foratata.
Tomamos unas fotos en el cruce del barranco Negro, sorprende por la cantidad de agua que todavía lleva y por la tala natural de árboles que algún alud ha realizado esta primavera. Unos metros más arriba y encontramos el desvío, también a nuestra izda., que indica "pico  Arriel" (No ibones de los Arrieles) y que tomamos para dirigirnos a ntro. primer destino. La ascensión ya es otra cosa, ya va en serio, tenemos que disminuir la intensidad de los pasos para no ahogarnos con el pronunciado desnivel, constante hasta los prados de la Soba (1900 m.). La senda trascurre por un pequeño hayedo , en  varias lazadas nos aproxima a la derecha del barranco. Ascendiendo por su cauce llegaremos al casi llano donde convergen tres barrancos, Del Gamo a ntra. Izda., laderas de la Soba, casi enfrente, y de la Soba a ntra. dcha. Nos sorprende la cantidad de hierba y su altura, alimento seguro para las vacas en este verano, aunque tenemos dudas por donde subirán a los animales a pastar, habrá que preguntarlo. Seguiremos por el cauce de este último, alternando izda. y dcha., hasta prácticamente su cabecera, desviándonos a la izda. y continuando por la senda que en un continuado y pronunciado desnivel nos acercará hasta el collado de la Soba.
A mitad ladera paramos a almorzar, son las 12 h. Desde esta altura, 2256 m., tenemos unas excelentes vistas de los prados cubiertos de verdín, de la Sarra y del circo que forma la Sierra de Soqués, a nuestra espalda podemos contemplar la cima del Arriel, dominador del entorno. Observamos, entre bocado y bocado, a varios grupos de montañeros que desde el collado de los Arrieles se dirigen a ambas cimas, han sido más madrugadores.
Quince minutos han sido suficientes, reanudamos la marcha con las camisas empapadas de sudor, el calor que ya  aprieta y el fuerte desnivel han sido buenos aliados para conseguirlo. Seguimos alternando fuertes subidas con moderadas trazas en diagonal que nos ayudan a superar el barranco en la parte más alta.
Poco antes de coronar el collado de la Soba nos desviamos a la dcha. dirección a la base de los Arrieles. Un par de neveros nos esperan en este tramo que superamos sin dificultad, el primero por arriba y el segundo por la base. Ya damos por hecho que hoy no utilizaremos los crampones y piolet que por seguridad llevamos.
Son las 13,05 h. cuando pisamos el collado (2.605 m.). Aprovechamos la presencia de un montañero inglés para que nos tire un par de fotos con el barranco ya superado de fondo. Desde este punto tan apenas 200 m. nos separan del gran Arriel. Un primer tramo pedregoso que vamos sorteando en varias lazadas nos acercan al tramo de inevitable trepada, aprox. los últimos 100 m. que vamos superando con la ayuda de las manos, afortunadamente hay buenos agarres y la piedra es firme. No hay un camino único, así que cada uno subimos por el que consideramos más accesible, yo lo hago buscando la zona que proporciona menos verticalidad y que me parece más segura.
Hacemos cima a las 13,20 h. En la ascensión de este último tramo nos hemos cruzado con 3 parejas que ya bajaban, y compartimos cima con otras dos parejas de montañeros de Barbastro y Teruel que han ascendido juntos. Fotos y a disfrutar de las excelentes vistas que nos proporciona el puntal en un día tan despejado. Haría falta una página entera para enumerar los picos que identificamos y los que no por los cuatro costados, así como ibones y valles, pero nos quedamos con los más cercanos y sorprendentes, Palas y Balaitus
Estamos 35 minutos que pasan sin enterarnos, el aire que soplaba en el collado  ha desaparecido en la cima, haciendo de nuestra estancia perfecta. Ayudamos a los otros compañeros a colocar una bandera de Aragón en el mojón y comenzamos el descenso detrás de ellos. Estos se escoran a la dcha. y nosotros lo hacemos un poco más a la izda , circunstancia que aprovechamos para adelantarlos, van más lentos. Con todas las precauciones necesarias , asegurando bien los pasos y arrastrando el trasero en varias ocasiones llegamos de nuevo a la zona de cantos suelto, aquí ya desaparece la sensación de verticalidad y podemos descender hasta el collado más deprisa.
En el collado tenemos que esperar a los montañeros de Barbastro para recuperar mi gorra, perdida en el descenso. Mientras llegan deliberamos si subimos al pequeño Arriel o lo soslayamos dando preferencia a la vuelta circular por Francia. Nos decantamos por la vuelta completa, el día sigue muy despejado y llevamos buena hora (14,10 h), disponemos de bastante tiempo para completarla con seguridad antes del ocaso.
Comenzamos el descenso hasta el collado de la Soba al trote. En un momento estamos pateando la parte francesa por una senda marcada con hitos, atravesamos un pequeño nevero sin dificultad y seguimos dirección al Ibón de Arrious. Lo bordeamos por la cara oeste hasta el desagüe, donde la senda se cruza con la que viene del parking francés del "caillou de Soques". Ésta, Doscientos metros más abajo, en el collado, sigue al refugio e ibón de Artouste. Nosotros seguimos la  senda a nuestra dcha. hacia el paso de Orteig. Antes hemos inmortalizado el ibón en nuestras cámaras y observado desde la distancia en un pequeño mirador tanto el ibón de Artouste como el aéreo paso.
Un grupo de franceses y una familia española que va a pernoctar en el refugio de Arriemolit que nos habían tomado la delantera en la estrecha senda, nos dejan adelantarlos. El paso no ofrece más dificultad que la sensación de profundidad, una caída sería incontable, pero las cadenas bien colocadas y la ausencia de nieve garantizan una buena seguridad, aún así hay que sujetarse bien.
Una vez superado observamos de nuevo el ibón de Artouste y la senda que en constantes y pronunciadas lazadas asciende hasta nuestro segundo objetivo, Arriemolit. Utilizando esta vía hemos evitado los 250 m. de descenso y ascenso de un ibón a otro. Seguimos ascendiendo un poco más hasta que tenemos a la vista Ibón y refugio, hasta este momento había alguna pequeña  duda de habernos  equivocado de refugio. Un pequeño descenso de 50 m. nos acerca a Arriemolit, a donde llegamos a las 15.25 h.
Tenemos suerte, solo quedan 2 cervezas que compartimos con ansiedad, como si de un elixir se tratase.  Han agotado existencias, el buen tiempo ha precipitado el número de visitantes y hasta el próximo día 11 no les llega de nuevo el helicóptero con provisiones. A 3 € cada lata, no nos parece caro por lo apartado e idílico lugar, hubiésemos pagado lo que hiciese falta, llevábamos tiempo pesando en ellas. Veinte minutos nos dan hasta para tomar el sol. Mientras chapurreamos con un holandés que está acompañado por un inglés, aparecen el grupo de españoles y franceses. Hacemos una seria de tres fotos con el fondo del refugio acompañados por la encargada del mismo, una chica bastante amable....y guapa.
A pocos metros del refugio, reiniciada la marcha, unas marmotas chillonas alertan a sus congéneres de nuestra presencia, aparecen entre las moles de piedra cercanas al ibón, cerca de nuestros pasos, aún tenemos tiempo de fotografiar a un pequeño ejemplar que permanece inmóvil por un momento en lo alto de una roca.
275 m., con una pendiente media del 30% y unos pequeños neveros, los últimos que veremos de cerca, que cruzamos y bordeamos, nos separan del collado de Arriemolit ó collado de la Campana. Este separa el Arriel a ntra. dcha. y al Palas a ntra. izda. e ibones de los Arrieles y el refugio con su ibón que  hemos dejado atrás, al fondo. Una breve parada para tomar aire y observar Palas y el majestuoso Balaitus con su vía principal de ascenso, la gran diagonal, debajo observamos el primer ibón de los Arrieles.
Comenzamos el descenso por una senda bien trazada con continuos zig-zag, así llegamos a pocos metros del ibón, atravesamos una pequeña zona herbácea y seguidamente tenemos que sortear unos enormes bloques de granito que nos acercan a una nueva zona de pastos. Superado el primer ibón vamos avanzando casi prácticamente en horizontal, tan apenas en unos minutos llegamos al último, donde se une a la izda. con la senda que viene de Respomuso. Son las 5 de la tarde, decidimos parar unos minutos para descansar y comer algo, vamos bien de tiempo y apetece tumbarse y refrescarse, tanto por fuera como por dentro.
Veinte minutos más tarde, que saben a poco, reanudamos la marcha por el fuerte descenso que se inicia en el barranco de los Arrieles. Perdemos la trama inicial y comenzamos el descenso un poco más abajo de lo aconsejable, lo que nos obliga a cruzar la ladera orientándonos hacia la dcha. para recuperar la senda original. Una vez alcanzada seguimos la senda, que no ofrece confusión, por estar bien pisada hasta situarnos de nuevo en el cauce del barranco. Después de cruzarlo tenemos que ascender unos cuantos metros para después de volver a superar una zona de cantos de piedra adentrarnos en la zona boscosa. Sigue desde aquí el fuerte descenso hasta converger con el GR-11 en la zona llamada "plano Cheto", camino paralelo a la cascada más alta del Aguas Limpias.
Ya de vuelta, cruzamos de nuevo el barranco de los Arrieles poco antes de que desagüe en el rio; observamos su cascada y continuamos hacia la Sarra, siempre siguiendo el cauce del Aguas Limpias, impresionante en algunos tramos por lo embarrancado y por la profundidad del mismo. Caminamos protegidos del sol por la sombra que proporcionan bojes, pinos y los sorprendentes hayedos de ejemplares centenarios y con formas originales.
Dejamos atrás el paso del Onso y el desvío, esta vez a ntra. dcha., al pico Arriel. Son las 19 h., casi en punto, cuando llegamos al parking. Cambio de ropa y calzado y rápidamente al bar de la Sarra a tomarnos unas buenas cervezas y refrescos.
Han sido 23.32 km con 2216 m. D+. Tiempos: 6:49 h. en mvto.; paradas 1:59h.; Total 8:48 h. Vuelta circular y ascensión muy recomendables, eso sí para gente preparada y sin aversión al vértigo.

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Crónica Romería a San Úrbez - 25 de junio de 2017

13.7.17 0 Comentarios


FOTOS de la Romería.

4,30 H. Salesianos. Mañana agradable como ya viene siendo habitual en estos últimos días, cielo encapotado que, nada más arrancar, arroja una ligera lluvia que casi se agradable para refrescar el ambiente sofocante que arrastramos desde hace un par de semanas.
22 Javieres en 5 coches, partimos uno detrás de otro hacia la Pardina de Orlato, punto de salida de la romería de este año. Bajando el puerto de la Manzaneda, dirección Belsué, se atisba el inminente amanecer, la silueta marcada de la Sierra de Gabardiella lo confirma.
Aparcamos, cargamos mochilas, y con el mugido de las vacas que pacen cerca, seguramente quejándose de nuestra madrugadora presencia, iniciamos la marcha pasadas por poco las 5,30 h. hacia el ruinoso Mesón de Sescún o de Santa Eulalia.
La luz de los frontales nos acompañan en los primeros momentos, tan apenas serán necesarios durante 20 minutos. Las gotas de lluvia que nos han acompañado intermitentemente en el coche, vuelven a caer, no es preciso paraguas, además no los llevamos, salvo Víctor, que lo abre, más por darle uso que por la necesidad. Pese a todo, la ausencia de brisa, el calor acumulado en la tierra y especialmente en los abrigos de las barranqueras, junto con el esfuerzo de caminar, vamos ligero, nos obligan a parar y  quitarnos una capa de abrigo.
China chano, todos juntos vamos avanzando pasando las barranqueras secas que atraviesa el camino, primero barranco palomar y después las pequeñas barranqueras (tres) que alimentan a Barranco Fondo. El terreno seco, incluso en las vertiente norte, pide un buen chaparrón.
Son las 7,30 h. cuando nos cruzamos con la senda "Nocito-Ciano". Los compañeros que se han decantado por la ruta "B" (Víctor, Nino, Tomás, Iván, M.Ángel Azpiroz, Ana Palacín, Josico y José Antonio), después de acompañarnos hasta  el collado Cuello Salillas, se volverán para tomarla dirección Nocito. Ésta cruza barranco fondo y después de un pequeño collado donde encontramos un dolmen, que no recuerdo haya sido bautizado, se dirige a Barranco Palomar, para desde aquí converger, casi en diagonal, con el cauce del Guatizalema. Desde los 1174 m. de Orlato, salvo el pequeño ascenso hasta los 1095 m. de Cuello Salillas, el camino es descendente hasta Nocito, 930 m., eso sí, desde aquí tendremos que ascender hasta los 1067 m. de altitud del Santuario, siguiendo la marca del viejo conocido GR-1. Este grupo almorzará en una sombra a la orilla del rio, poco después de atravesar por encima de media docena de piedras bien dispuestas el barranco de cagicar. A las 11,15 h., sin prisas, pero sin pausa, llegan como avanzadilla a San Urbez.
El resto, Cru, Andrés, Alex, Lolo, Raúl, Pablo Oria, Héctor, Ana Burgasé y José Antonio, M. Dolores, Cristina, Carlos Monclús, Toni y servidor, seguiremos hasta el mesón, ya con la decisión tomada de soslayar, nuevamente (*), la visita a la ermita de Sescún, y continuar el descenso hasta la orilla del rio para volver siguiendo su curso hasta Nocito.
(*)En mi caso es la tercera vez. Tengo cita pendiente.
Abandonamos senda y pista y continuamos por lo que parece una media traza muy vestida de carrasca y matorral, nos abrimos caminos teniendo cuidado con los zarzales hasta unos bancales que fueron de cultivo hasta 50/60 años atrás. Los atravesamos para cruzar el pequeño barranco que forma la surgencia fuente del mesón y comanzamos a ascender el Tozal de Salillas por la cara sur, intentando buscar un grao que nos permita descender hasta la caseta de Matosa primero y al corral de vallés después, puntos de fácil accesos siguiendo el curso de barranco matosa hasta el Guatizalema. Llegamos hasta la parte más alta de la pronunciada y precipitada raya que nos separa de nuestro objetivo sin encontrar un paso donde descender con plena seguridad, así que decidimos olvidarnos de nuestro deseo de refrescarnos en el rio y volvemos sobre nuestros pasos, antes lo intentaremos sin éxito  buscando de nuevo un paso por los bancales de cultivo junto al barranco "salado".  El terreno cubierto de bojes, pinos, carrascas y zarzales no nos dejan vislumbrar paso alguno, así que, dada la hora, decidimos parar cinco minutos a echar un bocado ligero y volver rápido por barranco fondo al igual que nuestros compañeros. Todos tenemos especial interés por llegar a todos los actos programados con motivo del 50 aniversario de fundación de la Cofradía de San Urbez.
Tramos corriendo, tramos andando, iniciamos el retorno. Todo perfecto salvo el tropezón de M. Dolores, no puede evitar la caída que le origina magulladuras en el brazo y un fuerte golpe en rodilla izda y posible fisura en alguna costilla. Es fuerte como un roble y después de unos momentos de descanso seguimos la marcha, ya caminando. Estamos a tan sólo dos km. de Nocito y son las 11 h.
Cada uno a nuestro ritmo, pero lo suficientemente agrupados, dejamos Nocito para dirigirnos por el camino del GR-1 hasta San Urbez, ya no hace falta correr porque tenemos la garantía de llegar en hora.
En la entrada al Santuario nos espera Cru, que ha subido el primero del segundo grupo junto con los chavales, y el equipo de intendencia, Felipe, Sonia, M. Carmen y Merche, que han llegado en coche sobre las 10 h. para tomar posesión de nuestro sitio y preparar comida y refrescos bien frescos. Antes de los actos nos da tiempo de asearnos y reponer líquidos.
Un grupo de Javieres sujeta la bandera de San Urbez en el trascurso de la procesión, ondeándola al paso de la comitiva, cruces de los distintos pueblos que acudían al Santuario de rogativa, y las reliquias del Santo. Masivamente acudimos a la celebración de la misa ocupando distintos lugares debido a la altísima afluencia de simpatizantes de San Urbez.
Después de la celebración no nos privamos de un buen vermut mientras esperamos con muchísimas ganas el excelente arroz de verduras que nos ha preparado nuestro chef Felipe. El que quiere repite, por hambre o porque el arroz lo requiere. De postre sandia y un  también buenísimo brownie que nos ha hecho con mucho cariño Ana, perfecto maridaje con el cava, todavía en temperatura, que nos ha traído Carlos Monclús. No se puede pedir más, lástima que el café se haya desparramado en el transporte desde Huesca. En la comida nos han acompañado la familia Betés (Luichi, Elena y Jairo). Recibimos la visita de nuestra querida Olga y de Guillermo Palacín, Alcalde de Nueno.
Para terminar la jornada, Cru, Lolo, Raúl, Héctor, Toni, Cristina y yo, decidimos realizar, como ya viene siendo tradicional si el tiempo  lo permite,  el descenso del barranco la Carruaca, el resto se quedan en el Santuario para disfrutar de la sobremesa y de la Ronda de Boltaña, que tocará como colofón a los actos.
Ya a punto de iniciar el barranco, un problema con las llaves, se cierra mi coche con ellas dentro después de dejar la ropa seca para cambiarnos al finalizar el recorrido, hace que tenga que volver al Santuario con el coche de Cristina para coger el segundo juego de llaves. Entre ir y volver agoto mi tiempo, pero llego justo en el momento que terminan el trayecto. Menos mal, porque algunos salen tiritando, la temperatura es buena pero las nubes livianas ocultan los rayos de sol.
Excelente jornada, mejor compañía......Gracias a todos de nuevo.

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Crónica ascensión al Tozal de Guara - 7 de mayo de 2017

13.7.17 0 Comentarios



FOTOS de la jornada.

6,35 H. Salesianos. En 3 coches partimos los once Javieres dirección a "tejerías", punto de partida y llegada de esta circular al Tozal de Guara.
Al llegar al parking un par de coches, franceses, han sido más madrugadores que nosotros. Procuramos aparcar el coche de Andrés, que lleva la nevera con los refrescos, en lugar sombrío, debajo de la única carrasca que le dará sombra pasado el mediodía.
Son las 7,15 cuando comenzamos a caminar. La primera parada en "Fabana", los que todavía no han visto las ruinas de las ruinas de la iglesia (estilo románico-lombardo) aprovechan para hacerlo escuchando las explicaciones, siempre acertadas, de nuestro guía Cru.
Cruzamos el Calcón para tomar la senda que parte a la izda. y comenzar nuestra ascensión por el barranco del Abadejo, esta vez de subida, en sentido contrario a como lo hacemos habitualmente.
Cruzamos Os Guertos  de Fabana, muy cubiertos de vegetación, por el sendero de la "muarra" y empezamos un ascenso suave hasta el cauce del barranco. Aprovechamos para abastecernos de agua en el buen chorro que acarrea, seguramente acrecentado por las últimas lluvias. Una vez pasado el barranco la senda adquiere más verticalidad, bien protegida por carrascas, nos llevará en diagonal y con algunas lazadas hasta el raso de las víboras, donde están  las primeras surgencias siempre vivas  que alimentan el barranco. Antes de cruzarla parte una senda, casi inadvertida, a nuestra izda. que tomamos. Muy mal trazada, pero marcada con tiras de plástico con publicidad de la CAN que nos reafirman de vez en cuando la correcta dirección, comienza con una preocupante verticalidad. En algún tramo hay que ayudarse de ramas de carrascas y bojes para no dar un paso atrás, especialmente en una zona con piedra suelta. El track marcará desniveles medios del 48%. A pesar de utilizar las manos en ocasiones para superar las pendientes y zonas de roca no ofrece dificultad técnica alguna, salvo las propias de la verticalidad.
Superamos una raya que nos sitúa en una nueva barranquera cubierta de bojes bajos, aliagas y erizones (es entendible nuestro consejo de llevar pantalón largo), y nos permite observar al otro lado una manada de corzos que ascienden la ladera huyendo de nuestra presencia. Los seguimos un buen rato hasta que desaparecen ocultos por la vegetación.
Continuamos la mala traza orientados, mas que por la senda, por las cintas colocadas cada ciertos metros. Pensamos  por la publicidad de la cinta y porque la traza solo llega hasta mitad de ladera que ha sido abierta por cazadores para colocar puestos en caso de batidas.
Una vez desaparecidas las marcas seguimos ascendiendo guiados por Cru, sorteando erizones y una pequeña fila de rocas hasta el collado de la ronera, donde giramos a la izda. para converger con la senda que viene desde "petreñales". Seguimos por ella a la dcha. unos cuantos metros, dirección a Guara, hasta unos bojes lo bastante altos para que nos den sombra. Aprovechamos este buen punto para almorzar. La ascensión, en este primer tramo, ha sido rápida, estamos a 1.677 m altitud, , llevamos tan apenas 2'14 h. de marcha y casi 6 km. de fuertes desniveles, nos hemos ganado los casi 30 minutos que dedicamos a este gran momento.
Dejamos a la dcha. el desvío que sigue a la pedrera y comenzamos la segunda parte dura de la ascensión. Nos vamos aproximando en diagonal en un primer momento y después con pronunciados zig-zag que nos hacen superar el desnivel entre erizones y piedras sueltas. Superamos unas primeras filas de piedra blanca para seguir, nuevamente en diagonal, acercándonos al comienzo de la pedrera. Una vez vencida ésta por su parte izda., con pasos hacia atrás obligados por las piedras sueltas y algún que otro resbalón, nos situamos debajo de la última dificultad. Las rocas a superar lo hacemos sin dificultad ayudándonos de manos, tanto las propias como las  de los demás. Una vez superado, ya está el trabajo hecho, tan apenas 180 m. nos separan del Tozal.
Pocos , casi contados, los días que hemos llegado con una temperatura tan agradable. El tiempo y una muy buena ascensión, más rápida de lo previsto (3'50 h.) nos permiten permanecer en la cima más tiempo que nunca, cerca de 50 minutos. Coincidimos con los benjamines del grupo, Iván y Héctor, que han ascendido por otra vía con Peña Guara.
Después de realizar las fotos obligadas, comer algo y sobretodo disfrutar de las vistas, que aunque el horizonte sea el mismo la visión siempre es distinta (nubes, viento, niebla, ....), iniciamos el retorno deshaciendo el camino recorrido hasta la pedrera sur, intentando desde aquí, como habíamos consensuado anteriormente, descender todos juntos por la antigua senda que partía desde la fuente del chinebro y ascendía casi cresteando.
Ni rastro del camino, ni tan siquiera una mala traza, esta circunstancia no nos hace reblar, así que, después de alguna reflexión, guiados por el GPS y la intuición de Cru, decidimos seguir con la idea prevista, obligándonos a tomar más precauciones por la fuerte pendiente.
Un par de rayas con fuerte desnivel nos obliga a asegurar los pasos, echando mano de bojes para sujetarnos frenando  la inercia, y a deslizar el trasero por la roca. Algún culetazo es inevitable. Todos superamos sin problema pero con expectación estas dos tachuelas. Superada la última, una pequeña pedrera nos adentra en una zona boscosa muy vestida de pinos, carrascas, bojes y aliagas que vamos sorteando como podemos, con pequeños enganches en camisetas y pantalones. Este último obstáculo nos sitúa en la senda que une Petreñales con Guara, unos pocos metros antes del raso de los hongos.
La Fuente del Chinebro, pasado éste, con una buena zona de sombra y agua abundante es un excelente punto para parar a comer y refrescarnos. Estando en la faena se cruzan con nosotros otros miembros de Peña Guara que van dirección a Petreñales, guiados por Fernando Grasa. Cuando nos damos cuenta han trascurrido otros 42 minutos, más de lo que pensábamos, pero se está tan bien que no apetece arrancar.
Retomamos la marcha, tomando la senda "directa" que parte a pocos metros del raso de los hongos, llamada "matachulos"  que nos permite un descenso rápido evitando retroceder hasta "petreñales" para coger la vía normal que sube desde Tejerías-Nocito. Posteriormente converge con esta un poco antes de llegar a las primeras aguas  del Calcón.
Con buena sombra vamos descendiendo rápido, sin contratiempos. Sorteamos sin problemas  y sin mojarnos, pisando en las piedras bien dispuestas, los cruces que hacemos  del rio o cuando inevitablemente la senda y el cauce es lo mismo. En la foz esperan los primeros a los rezagados, aquí nos entretenemos un poco más para plasmar en los móviles y en la cámara de Toni la belleza del lugar. No baja excesiva agua, lo que permite pasar el congosto sin capuzar.
Una pareja de francesas, que hemos visto también mientras comíamos, nos alcanzan, haciendo con nosotros el tramo hasta el desvío a Fabana. El intercambio de palabras nos hace pensar, se dirigen a Santa Cilia, que van un poco despistadas. La orientación de Cru sobre el plano que llevan, editado por Cru, que casualidad, les resulta de gran ayuda.
Cuando llegamos al parking aplaudimos que tenemos el coche a la sombra, así hemos conseguido que cervezas y refrescos aguanten y podamos celebrar con unas trenzas  que ha traído Carlos Monclús, su pasado cumpleaños. Buen colofón para la excelente jornada.



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