Ibón de Estanés - Valle de los Sarrios

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Fotos de la jornada

CRONICA  IBON D'ESTANÉS - VALLE DE LOS SARRIOS - LA PAUL DE BERNERA (BISAURIN)          23-7-2016   

19 Javieres, distribuidos en 4 vehículos como se indica, llegábamos a las 7,30 h. al parking de Sansanet, situado a poco más de 4 km. a la izda., ya en Francia, después del paso fronterizo de Somport. El acceso se hace por la carretera vieja desde Canfranc-Estación. El atravesar el tunel nos hubiese obligado a realizar un recorrido un poco  más largo y a subir el puerto hasta encontrar el parking a ntra. dcha. En el tramo de descenso que hemos realizado desde la frontera hemos tenido que atravesar una zona de niebla, anticipándonos el acierto de  la predicción meteorológica que  Aemet daba para la jornada ( Nieblas matutinas, temperatura fresca por la mañana que aumentarán a lo largo del día y brisa moderada que ganan fuerza en altitud).
Después de cargar mochilas y realizar la foto de grupo, con 7º de temperatura, iniciamos la marcha por la pista bien marcada que a pocos metros se torna en senda, concretamente al pasar la gava/barranco d'esper o d'aspe.  Con lazadas cortas y largas atraviesa en suave ascenso un hayedo espectacular con ejemplares jóvenes y centenarios (Bosque de Sansanet). El bosque frondoso desde nuestro punto de partida, 1300 m. altitud, va desapareciendo a medida que ganamos altura, así a poco menos de 1500 m. , antes del  cantal d' Escurez, ha dejado paso a una superficie herbácea con un verdor intenso. Antes hemos dejado un desvío a ntra. izda. que señala a "Espelunguéra".
Si las vistas de frente nos sorprenden, a pesar  de no poder observar por culpa de la niebla las cimas de los Picos Liena (2559 m. y 2597m.) y  el más alto con sus 2640 m. de los valles occidentales, Pico Aspe,   que da nombre al valle, a nuestra izda y espalda  disfrutamos de las imágenes de la estación de Candanchú con el Tobazo (1986 m.) como mejor exponente y de Astún con el pico de  la Raca (2278 m.). Visible también, desde este punto,  Canal Roya con Anayet al fondo.
Lo rayos de Sol nos proporcionan unos contrastes espectaculares, especialmente cuando iluminan las gotas de agua de la rosada, haciendo que parezcan bolitas de cristal.
A las 9,10 h., hora y media desde el parking, el trayecto se nos ha hecho corto, estamos en el Ibón, a 1771 m. altitud. Nos sorprende gratamente a todos por su belleza. Los contrastes del verde de los pastos, el azul verdoso del agua, junto con el azul intenso del cielo, manchado por las nubes altas que envuelven a las cimas, dan un juego sorprendente a las cámaras y a nuestros ojos. Es un buen lugar y buen momento para almorzar. Unos sarrios, como no, nos dan tema de conversación antes de emprender de nuevo la marcha. Han sido casi 50 minutos disfrutando del entorno.
El GR-11 continua bordeando el ibón hacia el sur, tenemos que salvar un pequeño collado. Un poco antes, a mitad ladera, dejamos el GR a nuestra dcha. para continuar por una senda bien trazada que nos llevará a una pequeña paul donde  pastan vacas y un poco más al fondo ovejas. La senda no la invade sino que discurre a su derecha, siempre bien marcada, por el paso llamado "las trincheras". En este tramo la ascensión es más pronunciada, pero los zigzags suavizan el desnivel. Las vistas a medida que vamos ganando altura siguen asombrándonos.  Anayet, Los Picos del Infierno, con la marmolera brillando, destacan en el horizonte. Nos cruzamos con  un grupo de montañeros que descienden y conocen a Susana, no dejará de ser tema de conversación durante buena parte del camino.
 Una vez superada la barranquera que forma el desagüe de la "plana mistresa", nos encontramos casi de repente con el "valle de los sarrios", son las 10,50 h., hemos superado otros 230 m. de altitud. Unas piedras altas a la entrada son aprovechadas para realizar unas fotos en primer plano con toda la extensión del valle. Lástima que las nubes altas sigan impidiendo ver las cimas de las moles que tenemos delante, Aspe incluido. Todavía se puede ver la nieve en las laderas menos expuestas al sol. El valle está totalmente rodeado de montañas, salvo los pasos de entrada y salida.
La primera parte del paso del valle, muy encharcada, con pastos empapados,  hace que nos mojemos zapatillas, vamos en lo posible  evitándolos caminando por encima de ellos . Al fondo unos bloques de piedra de gran tamaño, algunos con formas tan rectas que parecen cortados a medida, generan admiración. La salida del valle se realiza con una ligera ascensión para superar el puerto de "Bernera" situado a 2115 m. Desde aquí, justo en frente, la senda ha  girado en el ascenso hacia el oeste, tenemos al Bisaurín y Secús, y una vista también espectacular de la "paul de bernera", punto final de nuestro objetivo de hoy. El ascenso al Bisaurín queda para otro día.
En el descenso del pequeño collado, que hace que las aguas cambien de vertiente, el ibón Biello, alimentado todavía por neveros de nieve,  destaca junto a una pequeña plana donde pacen una veintena de vacas pardas. A nuestra derecha la ladera de  punta D'portaza forca unas placas de piedra singulares que parece una escalera al revés.  En tan apenas media hora, después de perder algo de tiempo haciendo  fotos, el lugar lo merece, llegamos  al comienzo del barranco de la Bernera o de Castillones. Las vistas desde aquí, con las cascadas del barranco en un primer plano, el contraste con los verdes y azules del fondo, donde se divisa  la localidad de Aragües del Puerto, nos hacen soltar exclamaciones de admiración. Descendemos un poco más hasta el refugio de "los Forestales", donde llegamos a las 12 h., cumpliendo perfectamente el horario previsto. Veinte minutos de descanso, después de comer algo y descansar en el entorno del pequeño pero bien conservado refugio y comenzamos el retorno deshaciendo el camino realizado anteriormente.
La distinta hora, la mayor luminosidad solar, las nubes que corren y hacen cambiar la visibilidad constantemente de las cimas, tapando y destapando sus cumbres, nos da la sensación que volvemos por otro camino. Puerto Bernera, Valle de los Sarrios, descenso por la trinchera......y "un atajo" que nos presenta nuestro amigo Carlos Abadía, que si bien es cierto que nos retrasa un poco porque nos hace ascender y descender  para volver a la misma senda, nos permite ver otra perspectiva del ibón y además nos ha dado un  toque de espectacularidad al que todos ya estamos acostumbrados en nuestras caminatas, perfecto amigo.
Son las 14,20 cuando estamos  en el mismo lugar del almuerzo, sitio que elegimos nuevamente para comer. El sol, el resguardo de la brisa  y el entorno, con el ibón a nuestros pies, nos hace disfrutar de las viandas mejor que en un restaurante de lujo. Ya no estamos solos, unas colonia de chicos descansa junto a nosotros, y el lugar en estos momentos es un ir y venir de personas, Solos, en pareja o en grupos más numerosos.
Unos tiran de tortilla, otros de fiambrera, sardinas, bocadillos, queso....de todo damos cuenta menos de una rastro de chorizo del amigo Mario a punto de caducar que se tendrá que comer él, mal que le pese, en un par de días. Nos lo critica entre risas. Después de degustar café, hay que repartir entre casi todos, con chorradica incluida, a las 15 en punto levantamos el chiringuito camino de Sansanet.
En esta parte del descenso el grupo se alarga, pero sin perdernos de vista, los wlkiees hacen su papel. En un mal paso Toni primero y Susana después dan cuenta de una hermosa boñiga de vaca. Una anécdota mas como el cerdo que, sorprendentemente, nos encontramos suelto, generando un pequeño sobresalto, en unas lazadas dentro del bosque de Sansanet.
A las 16,15 h. nos encontramos todos en el parking. Después de cambio de calzado, camisetas y algún pantalón, degustamos unas cervezas que todavía permanecen frescas en una nevera del coche, y arrancamos vehículos destino a Huesca, realizando una parada en Canfranc-Estación para tomar todos juntos cafés/cervezas y poder despedirnos.
Otra excelente jornada.
971 m. desnivel salvados en la ida y 387 m. en la vuelta (incluido el rodeo).
Distancia aproximada....23 km. (ida y vuelta).          Tiempo real de marcha....3.36 h. ida y 3.01 h.vuelta  (sin contar paradas).

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Menuda Cruz

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MENUDA CRUZ

Son fundamentalmente amigos. Les une, eso sí, el amor a la Naturaleza y su pasión por la montaña. Gustan de reunirse juntos y, como amigos, caminar senderos y explorar rutas de nuestras montañas, convencidos del valor pedagógico de las caminatas y con la certeza de que en la vida todos somos caminantes.

Los hay de diversas edades, criaturas divertidas, adolescentes inquietos, jóvenes estudiantes y trabajadores, hombres y mujeres casados, separados, solteros, padres y madres, abuelos…amigos. Entre ellos hay votantes de todo el espectro político, tienen diversas opciones religiosas y son simpatizantes de equipos con frecuencia encontrados. Les une, eso sí, una opción solidaria que les lleva con frecuencia a echar una mano a realidades que lo necesitan. Así, se les ve cogiendo almendras para venderlas luego en favor de una ONG, o trabajando duramente mientras arreglan, pintan y limpian una casa de Colonias.

Se encontraron en las Javieradas de los salesianos de Huesca, esa experiencia les unió y les animó a continuar viviendo fines de semana de aventura, triscando montañas y haciendo caminos. Buenos amigos, buenos caminantes, gente noble, alegre, responsable…así son los Javieres de Huesca.

En una de sus correrías montañeras descubrieron que una cruz plantada en la ruta a Guara por Fenales (senda de la Cerollera) se había caído 12 años después de permanecer en pie. La cruz estaba situada en un punto estratégico que servía como orientación por el entonces inexistente camino, especialmente en los días de nieve y de escasa visibilidad. Encontraron la cruz y decidieron volverla a poner.

Así que los amigos javieres recorrieron, tiempo después, los mismos caminos y la recolocaron el 10 de Enero de 2015 en un acto emotivo en el que soltaron palomas como signo de paz y concordia.

Seis meses después la cruz había desaparecido del pedestal. Esta vez no la encontraron; estaba claro que alguien la había arrancado. Ni cortos ni perezosos, construyeron otra cruz y un año exacto después, el 10 de Enero último, volvieron a llevarla y a ponerla en el mismo sitio, esta vez con cemento para garantizar su seguridad. Ese 10 de Enero hubo un tiempo infernal…frío, lluvia y rachas de viento que no pudieron con la voluntad de estos amigos para volver a restaurar la cruz.

Hace unos días regresaron, querían ver la salida del sol desde Guara y recordar ante la cruz al bueno de Paco Mengual, recientemente fallecido y buen amigo de los Javieres. Con sorpresa y tristeza, de nuevo se encontraron con que la cruz había sido arrebatada. Algunos tipos con buena dosis de paciencia y mucha más de mala leche, la habían arrancado del cemento y la habían hecho desaparecer.

El disgusto de los Javieres ha sido, como no podía ser de otra manera, muy grande. No aciertan a entender a quién le puede molestar una cruz en un lugar emblemático de nuestras montañas, no pueden comprender cómo hay personas que son capaces de destrozar en un momento lo que con tanto tiempo, cariño y esfuerzo han hecho otros. Aún pudieron improvisar una cruz de madera y tener un recuerdo por el amigo fallecido.

Bien sabido es que la montaña es un lugar sagrado y los montañeros son místicos que en su caminar atisban trascendencia en medio de la naturaleza, del cansancio y la amistad. Hay en los montañeros un sentimiento de respeto profundo a otros que, desde las más diversas creencias, recorren los mismos caminos. Los montes están así llenos de símbolos religiosos. Hay belenes, imágenes de la Virgen, hornacinas con santos…son símbolos de carácter religioso que evocan la paz y la fraternidad que la montaña sugiere. En la cima del Canigó, por ejemplo, hay una cruz en la que los grupos excursionistas dejan atados pañuelos como señal de su estancia allí; en la cima del Tuc de Maubèrme hay túmulos antiquísimos, recuerdo de los difuntos y la divinidad; en muchos montes hay dólmenes que miran al más allá; las cimas del Himalaya están llenas de simbología budista; en los lugares donde alpinistas o montañeros se han despeñado hay cruces metálicas o grabadas en la misma roca que les recuerdan. En la deontología propia del montañero, en el RH del amante de la montaña hay inscrito un respeto extraordinario por cualquier manifestación religiosa que encuentra, independientemente de cuál sea su propia fe.

Arrancar una cruz de una de nuestras montañas es una barbaridad, un signo de intolerancia, de intransigencia ciega del que confunde la fe con las imposiciones. Hace falta ser un tonto pata negra, un cretino de diseño, un tirano muy necio para arrancar una cruz de un monte o un camino. Pero sobre todo hace falta ser muy mal montañero. Arrancando la cruz no sólo profanan los sentimientos de quienes la pusieron sino que profanan a la misma montaña, a la misma Naturaleza.

¡Menuda cruz de tipos!, ¡menuda cruz de montañeros de medio pelo!…¡qué calvario tiene que ser caminar un paso con ellos o aguantarles sus gracias! Tal vez cuando los autores de semejante hazaña arrancaban el crucifijo se partían la caja de la risa o tal vez decían “que les den”, orgullosos de su gesta…vete tú a saber.

De lo que sí estoy seguro es que si algún día estos abnegados artistas que arrancan cruces y mancillan la montaña quieren aprender a caminar…con los pies…con la cabeza…y con el corazón, los Javieres de Huesca les acogerán amablemente y les ayudarán a transitar caminos, transitándose hacia dentro.

Y de lo que también estoy seguro es que estos amigos volverán a poner la cruz en donde estaba…una cruz que, por cierto, recuerda la muerte de un inocente, víctima de la intolerancia y del odio religioso.

Que no os hagan perder el paso, que no os desanimen. Y gracias por vuestro testimonio, Javieres; amigos Javieres.

 JOSAN MONTULL

Pedestal sin la Cruz 

La Cruz el 21 de junio de 2016 

 Cruz el 10 de enero de 2016

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Guara Nocturna

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Galeria de FOTOS

El viernes 15, 35 javieres hemos querido subir a Guara  para pasar la noche en la cima y ver amanecer desde el Tozal aprovechando la luna llena, que si bien no estaba en su plenitud ofrecia un aspecto explendido destacando perfectamente en una noche clara, sin nubes y ausencia de viento.

 La mayor parte del grupo (24) salíamos a las 19,30 h. desde el parking de Used,  previamente habiamos quedado en Salesianos para realizar el viaje juntos.

La tarde calurosa nos obliga a ir ligeros de ropa a pesar de la hora, sobretodo en los tramos de camino donde nos llegan todavía intensos los rayos de sol. El grupo, camina junto, el paso tranquilo permite ir unidos y llevar conversación, se recuerda tristemente el desgraciado atentado de Niza, ademas, por supuesto, de las últimas excursiones.

Enseguida llegamos al abrevadero, esta vez seco. Nos llama la atención las nuevas señales en este punto, talladas en madera, que indican a la izda "fenales" y a la dcha. " can d'used", decidimos ir por esta última, por donde hemos ido siempre. Unos metros antes de salir a la pista nos encontramos una oveja muerta, afortunadamente todavia no han dado cuenta de ella los carroñeros.
Después de tomar un atajo a la izda, evitándonos una  buena lazada, salimos de nuevo a la pista para volver a recortar de nuevo por el famoso "matachulos", pero debido a la cantidad de pinos caidos está impracticable, asi que después de comprobar la dificultad de avanzar por el, nos vemos obligados a seguir por la pista hasta el refugio.
La pista discurre salvando altura suavemente hacia el este para de pronto en un giro de 180° virar dirección oeste. Es en este punto donde observo, a 10 m. de distancia de la curva, converge la senda "nueva" del abrevadero. En su salida, una señal de madera  que se encuentra de frente indica dos direcciones, izda. (Este) a Fenales y a la dcha (oeste) Ref.Fenales.  Visto lo visto, aviso al segundo y tercer grupo que tomen este camino, ganarán tiempo.

El grupo, salvo Alex y Raúl, que van por delante sigo compacto como nunca hemos ido. Así llegamos al refugio, tomado por unos franceses que han debido pernoctar o van a hacerlo.

Después de descansar unos pocos minutos, comer unos frutos secos , chocolates y coger agua (ya no tendremos más hasta que no bajemos mañana) proseguimos la marcha. La pendiente desde aquí, ya muy conocida por todos o casi todos, es pronunciada, el tema se pone serio. Felipe toma la cabeza y con paso corto conduce el mini pelotón en fila india. Nos numeramos, somos 22, Alex y Raúl siguen por delante, las palabras cuestan pronunciarlas, el sobrealiento lo impide, aún así se gastan bromas y se hacen fotos.

Antes de llegar al raso donde se durmió hace 2 años, la senda disminuye el desnivel, aprovechamos para recuperar un poco y sin parar seguimos para encarar el último tramo duro, hasta nuestra Cruz. En este punto, el segundo grupo, por el walkie me comunican están saliendo del refugio. Es de prever que nos alcancen antes del collado. Desde aquí el grupo se dispersa, cada cuál sube a su ritmo. Me quedo cerrando el grupo. Es inevitable hacer fotos de las bonitas imágenes que el pirineo nos ofrece a nuestras espaldas iluminado por los últimos rayos de sol. Lástima que el propio Guara nos impida divisar el ocaso en todo su esplendor.

Una pequeña parada con Carlos para echar a la boca una chocolatina y ya oímos las voces de Nino y el resto del 2 grupo, al que se han unido el cuñado de Chema, Felix, y un amigo. Aquí se Cuando llegamos a la Cruz, ya solo iluminados con la luz de la luna, todo el grupo está sentado con caras largas, no llego a predecir la gravedad de la situación pero la intuyo,  antes de girarme hacia el pedestal me dicen, como puedo comprobar, que ha desaparecido la cruz. Uf!!! Imposible plasmar lo que todos sentimos en este momento, el acaloramiento y enfado nos hacen pronunciar palabras inadecuadas. Es muy difícil digerir esta situación, la segunda vez ya. Era nuestro símbolo,  de unidad, de compañerismo, de amistad, para cada uno de nosotros tenía un especial significado, posiblemente representara cosas distintas, pero todos hemos sabido encontrar junto a  ella un punto de unidad......y así seguirá siéndolo porque la levantaremos otra vez, y otra, y otra, las veces que hagan falta. Buenos somos los Javier@s!!!.

Hay que continuar, con caras bajas y con un único tema de conversación, seguimos la senda iluminada en este tramo con mas intensidad por la ausencia de pinos, las piedras blancas brillan marcando el camino. Son las 22 h. cuando llegamos al collado de La Ronera (1900 m), antesala del último repecho al Tozal. Desde aquí las vistas de las poblaciones iluminadas de la cara sur, con Huesca en primer plano, es única, parece un Belén de Navidad. Una buena vista y también un poco de imaginación, porqué no? nos hacen divisar las torres del Pilar. Intentamos adivinar las poblaciones, Felipe acierta con Tramaced.

Sopla suavemente el cierzo, lo que nos obliga a abrigarnos lo primero, subimos sudados y tenemos que prevenir los catarros. Después urge buscar sitio para dormir. Nos situamos en el lugar que menos sopla, ligeramente hacia el sur, para evitar el cierzo,  y unos cincuenta metros aproximadamente hacia Ballemona desde el punto de convergencia de las sendas. Mas o menos todos juntos desplegamos plásticos para el suelo, antihumedad, y sacamos sacos. Una vez perfectamente ubicados y situados los aposentos, sacamos las viandas que como siempre se comparten generosamente.

Después de degustar unos tacos de tortilla de Felix y un poco de ensalada, mientras el grupo termina de cenar y degustan pacharán y orujos, me bajo a buscar al tercer grupo, que pienso por la hora que es, cerca de las 23 h., estarán saliendo del refugio. Con la luz de la luna y la ayuda del frontal bajo corriendo. Así llego al raso del "cofre" y tan apenas 100 m. mas abajo me encuentro las primeras luces que dan paso a la avanzadilla del  tercer grupo, Mario y Adela, les digo que sigan y espero al resto que llegan un poco después, Cristina, Josico y Enrique. En el pedestal de la cruz nos esperan Cruchaga, Alex y Raúl  con un termo de café que se agradece. Es un poco mas de medianoche cuando estamos todos juntos.

Mientras el grupo se acomoda, después de saludar a las últimas incorporaciones, para dormir o intentar dormir, Cru, Toni, Alex, Raúl y yo, decidimos subir al Tozal. Sin linternas, como hemos subido el último tramo hasta el collado, vamos ascendiendo despacio, observando el horizonte y situando las poblaciones, tanto al norte, muy escasas, como al sur. Desde el Tozal, Alex contacta con unos amigos de Labata que están viendo las señales lumínicas que realizamos con el móvil.
El aire se ha calmado, el poco que sopla, y solo por momentos, ha girado hacia el suroeste, bochorno. Se está de maravilla, pero son las 13 h. y es momento de bajar.

Los que no duermen observan las estrellas, la pequeña abertura del saco permite divisar con claridad el firmamento, estamos en el mejor lugar, sin contaminación luminica, es otro de nuestros objetivos de hoy. Los hay que roncan y los hay que no paran de hablar . La temperatura, con el giro del aire a bochorno, ha mejorado ligeramente, permitiendo soportar mejor la frialdad de la noche.

No llega a las 5 h cuando empezamos a desperezarnos, unos primeros otros después en tan apenas 15 minutos está el campamento levantado. Chocolate, galletas, café y a las 5,30 comenzamos, todos juntos,  a recorrer los últimos 170 m. de desnivel.  A las 6 h estamos todos arriba, fotos, vistas, fotos, vistas. No se puede expresar con palabras la sensación de alegria y felicidad que se siente en una cima, y mucho menos si estás esperando el amanecer y con buena compañia.

A las 6,43 h., el sol superaba las cimas pirenáicas, un minuto intenso, pleno, hasta que aparece integro. Hay que celebrarlo, y como hay novatos, como manda "nuestra" tradición, cava de Juan y Sonia, amigos de Carlos, y la botella que nos prometió Carlos Follos por su primera ascensión. Curiosa imagen la proyeccion de la sombra   de Guara en el horizonte, como si señalizara el Moncayo.  Por cierto, una foto de dicha imagen apareció en TV Aragón en el espacio del tiempo.

Bonitas fotos realizadas por todos en la cima, pero destacan mucho más por la equipación roja que llevamos la mayoría. Después de la foto de grupo iniciamos el descenso. Son las 7,10 h. Dispersos, pero nos juntamos todos en el pedestal de la cruz para realizar una oración por nuestro amigo Paco Mengual, tal como teníamos previsto antes de subir.  Mari y Nino improvisan una CRUZ fantástica que nos sirve para cerrar el excelente marco que formamos entorno, naturaleza y  el calor y energías que despide nuestra presencia. Nuestro recuerdo mas sincero y cariñoso, amigo Paco. Hasta siempre.

Cru, aqui nos abandona, obligaciones familiares le impiden quedarse al almuerzo programado en San Urbez.  Hace el resto de descenso mas deprisa, nosotros paramos en el raso para aligerar ropa, sobran cazadoras y algun@s aprovechan para cambios de pantalones mas ligeros y camisetas.

Felipe, vuelve a encabezar el grupo hasta Fenales. Parada rápida para coger agua del sifón y reanudamos la marcha. El grupo se divide en varios subgrupos en el descenso, lo que propicia que se tomen distintos caminos, unos por la senda nueva, los menos, y el resto por el camino. Esto no impide que a las 10 h estemos todos en el parking de Used degustando unos deseados refrescos de las neveras que han permanecido en los coches.

A las 10,30 h partimos hacia el Santuario, donde nos espera un potente almuerzo de huevos fritos y longaniza, preparados por ntro incombustible chef Miguel Callén, al que procuramos ayudar todos. El que quiere repite. De podtre sandia y una tarta preparada por M.Carmen para celebrar la Virgen del Carmem. 

A las 12 h. recogemos y vuelta para casa. Mas de uno, seguramente, directamente al sofá a recupersr las horas de sueño.

Ni la desaparición de la cruz ha empañado esta excelente jornada.  Muchas gracias a todos amig@s.

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Canal Roya e Ibones de Anayet

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CANAL ROYA - IBONES DE ANAYET  (9-julio-2016)

FOTOS de la Jornada

Eran las 8,10 h cuando partíamos, después de presenciar el larguísimo encierro de los sanfermines, del parking de Riosetas hacia Canal Roya por el GR-11 dirección a los ibones de Anayet.
La mañana,  con una temperatura de 22°, hacía presagiar, como así fue, un día excelente.
Un ciento  de metros más allá de la fuente del cerezo, que la aprovechamos para coger agua, la pista inicial se torna en senda, justo un poco antes de cruzar la canal por un pequeño puente que nos situará para todo el recorrido  en la margen derecha. Desde este punto comienza una constante pero  suave ascensión, con tramos cortos un poco mas empinados, que nos llevarán sin pérdida alguna hasta los llanos "plano d'a rinconada.
Antes hemos atravesado el refugio "cubillar de Lacuars" y una docena de tiendas de campaña que han ocupado su entorno. Nuestra presencia vespertina termina de despertar a sus moradores, niños y  monitores que provienen de distintos puntos de Castilla.
A las 2 horas de caminata es hora, después del madrugón, de buscar un sitio para echar un bocado que nos calme la llamada del estómago y nos de fuerzas para afrontar sin problemas hasta el final. Lo encontramos al inicio del "plano", a la sombra de Peña Blanca, aprovechando que la senda parece que quiere buscar el Rio para refrescarse.
A las 10,30 h reanudamos la marcha no sin realizar unas fotos con la plana en un primer plano y Anayet presidiendo detrás, imponente. Una marmota, seguramente alterada, comunica con sus sonidos a sus vecinos nuestra presencia.

Casi al final, en lo más ancho del plano, junto al circo que forman Anayet y Espelunziecha, una manada de ganado vacuno y caballos en menor número pastan tranquilamente observándonos desde la distancia.

La senda discurre más cerca de la falda de Anayet, buscando camino para superar los 300 m. últimos de desnivel hasta los ibones. Al llegar al circo, comienzan las lazadas a dcha. e izda.., ahora sí con fuerte subida, que poco a poco nos hacen ganar altura. Muchas son las paradas, no tanto por cansancio, sino por disfrutar de las bonitas vistas; a ntra. Dcha.  Anayet, a la izda.  la cascada que forman las aguas del ibón, a ntra. espalda la "plana" en el fondo, con la imagen de vacas y caballos cada vez mas diminutos, y las cimas de Canal Roya, Mala Cara, Peña Blanca y Punta Gralleras en un primer plano y el Midi Osso detrás emergiendo cada vez mas a medida que vamos ganando altura con sus restos de nieve.

Una surgencia, a mitad de este tramo, nos sirve como fuente de repostaje, unos beben y rellenan botellas y los menos nos refrescamos.
Desde este punto en apenas 45 m. estamos sentados todos en la orilla del ibón. Espectacular también las vistas que ofrece el plano del ibón con Anayet o Middi Osso de fondo. En las zonas de abrigo todavía quedan restos de nieve que algunos vamos expresamente a pisar.

La excelente mañana invita a recorrer el entorno mientras otros descansan o se refrescan los pies en las frías pero reconfortantes aguas del ibón. Bastantes montañeros han decidido realizar la misma excusión, los menos han ascendido desde Formigal o otros puntos. Observamos también los escaladores que ascienden a la cima de Anayet por la cara este, bonito espectáculo. Nuestro objetivo no es hacer cima, queda para los intrépidos y para otro día.Acercándonos al este del ibón observamos con total precisión Formigal y las cimas míticas del entorno  de Panticosa, mármolera, garmo, algas y argualas.

Una hora larga después,  a las 13,15 h, iniciamos el retorno por el mismo camino. Es curioso como, aún siendo los mismos lugares, parece recorrido distinto. El enfoque que proporciona la distinta hora solar y que subiendo tan apenas echamos la vista atrás, nos hace pensar que estemos observando  paisajes diferentes, haciéndonos  disfrutar en igual medida de la vuelta.

Atravesamos la plana esquivando el ganado que se ha movido canal abajo para pastar. Algunas reses imponen por su cornamenta, ya la querrían algunos toros de lidia. No se inmutan con ntra. presencia, afortunadamente. Nos hacen desviarnos ligeramente de la senda,  que retomamos sin dificultad unos metros más adelante.

Son las 14 h cuando paramos en el mismo lugar del almuerzo para comer. La cercanía del Rio sirve como pecera improvisada para refrescar de nuevos pies y cabezas. Comemos intercambiando viandas como siempre, café,  y media hora después reiniciamos el descenso con renovadas energías.

El canal gira a la izda. justo debajo de la ladera de "mala cara", lo que nos permite ir avistando las cimas de Tortiellas y Lecherines durante el resto de la bajada. A nuestra derecha Astún y La Raca nos observan.

Nuevamente, después de atravesar el barranco de las negras, llegamos al refugio, esta vez vacío, ya levantada la acampada, lo que nos permite echarle un vistazo y comprobar sus pequeñas dimensiones.
Seguimos a buen paso dirigidos por las mujeres que encabezan la reata. Dejamos a la izda. la señal que indica el refugio/caseta de Chiniprés, camino que nos hubiese permitido realizar una circular, y enseguida estamos en el puente que cruza el canal. Son las 16,30 en este punto. Fotos de hombres y mujeres por separado y seguimos.

Ya en la pista paramos de nuevo en la fuente del cerezo, donde nos refrescamos todos, y a las 16,50 h. estamos de nuevo en el parking.
La nevera en el coche no ha aguantado los invites del calor y no están muy frescas las cervezas, así que decidimos parar en Canfranc estación a degustarlas como se merecen.
Excelente jornada otra vez, muy buena temperatura y sin incidentes,  tan apenas tres resbalones con caídas sin importancia.

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Garmo Negro y Algas

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GARMO NEGRO-ALGAS NORTE

Andrés y Antonio- 13 julio 2016.


FOTOS

A las 7,30 h. Iniciábamos la ascensión desde el parking del balneatio de Panticosa. Observamos antes las cimas, tanto del Garmo como de su vecino Argualas, el Algas permanece oculto desde nuestra posición. La nieve se percibe en el tramo final, sin duda tendremos que usar los crampones.
La senda comienza en un extremo del lago, allí nos acercamos para comenzar la ruta que ya desde el comienzo anuncia lo empinado del terreno. 
A pocos metros, a ntra izda., un pequeño  edificio colonial alberga la fuente de agua caliente de La Laguna. Un sorbo y seguimos. La senda traza continuas lazadas para salvar desniveles e ir ganando altura rápidamente. Pinos y Arces protegen el camino eliminando la sensación de vértigo.
La senda, en el primer raso de hierba se suaviza un poco, aquí un ramal  a la izda. se dirige hacia........... Nosotros continuamos rectos, ligeramente a la dcha, no hay duda por las pintadas en las rocas que anuncian los distintos destinos de la senda: infierno, argualas, pondiellos.........
A partir de aquí nuevos zigzags, ya con una vegetación aislada y solo pino bajo nos acompañan. El agua corre por la senda en algún tramo, tenemos que prestar atención para no resbalar.
Después de salvar un tramo empinado, con lazadas de tan apenas un metro, llegamos a un falso llano donde la senda se bifurca ofreciendo dos alternativas, a la izda. alternativa para  ascender por la cascada, dirección argualas, y recto nos dirige a la base del pondiellos, recorrido éste que elegimos. Antes hemos dejado a ntra dcha una senda que intuimos nos acercaría a los infiernos.

Si ha sido dura la ascensión hasta ahora, en este nuevo tramo todavía se complica mas, piedras sueltas y la verticalidad lo complican, especialmente cuando salvamos un puntal donde tenemos incluso que ayudarnos con las manos, no obstante, a pesar de todo no entraña ninguna dificultad. Superado esto la senda gira hacia el sur, buscando en diagonal la base del garmo. Tenemos que demostrar habilidad para superar un tramo de bloques y cantos sueltos. En algún momento cuesta encontrar los mojones que nos reafirmen  vamos en la dirección correcta pero no ofrece duda , estamos debajo, en la cara este,  de ntro objetivo.

A las 9,30 h. ya no podemos avanzar sin los crampones, la nieve abundante y ntra seguridad nos obliga a colocarlos y realizar, intuimos,  un buen tramo con ellos puestos. El dia hasta estos momentos muy bueno, tanto que sólo vamos con camiseta y manguitos, el aire que soplaba fuerte en el balneario ha ido perdiendo fuerza con la altura, tanto que a 2700 m., donde ahora nos encontrados, ha desaparecido. En la cima del Argualas observamos como corren tramos de niebla que ocultan por momentos el sol, haciendo aparecer entonces la sensación de frescor que, en plena ascensión, casi se agradece.

Es preciso en un tramo casi vertical subir marcando puntera para llegar al nevero del pequeño foro que forman las tres cimas, Garmo, Algas y Argualas. Antes, en un pequeño espacio pedregoso, nos paramos a descansar y a almorzar, son las 10,45 h.

Quince minutos han sido suficientes. Después de realizar varias instantáneas desde el comienzo del nevero, nos ponemos de nuevo en marcha  para afrontar el último tramo de crampones para llegar al collado "argualas".  Recorrido que realizamos ascendiendo en diagonal por una traza anterior. El camino de ascenso tradicional al Garmo esta cubierto de nieve al principio y su verticalidad obligaría a un esfuerzo adicional clavando puntera de crampón, además solo llevamos un piolet. Preferimos crestear desde el collado.

Las vistas desde el collado nos llaman la atención, la marmolera, casi en frente, destaca por su vistosidad, se aprecia gente en la cima, también observamos montañeros bordeando a nuestros pies  la nieve de  los ibones helados de pondiellos. Son las 11,32 h cuando, después de dejar aparcados los crampones, empezamos los últimos 150 m de desnivel que nos quedan.

Un poco antes de mediodía, a las 11,53 hacemos cima. El viento en calma, ni tan siquiera una ligera brisa que nos impida disfrutar de nuestro objetivo. Da igual por donde mires, espectacular, como en cualquier 3000, pero todas te sorprenden, no hay ninguna igual.

Esperamos, antes de comenzar el descenso, a que lleguen cuatro montañeros que suben por el mismo sitio, queremos nos hagan un par de fotos juntos . A las 12,10 h nos despedimos del Garmo.

De nuevo en el collado, como vamos bien de tiempo, decidimos subir el Algas norte, son tan apenas 125 m. de desnivel que vale la pena afrontar. La subida no es complicada, pese a tramos de piedra suelta. Desde esta cima se aprecian muchísimo mejor las vistas del valle de Tena, presas incluidas.

Nos colocamos de nuevo crampones e iniciamos el retorno deshaciendo el camino anterior, esta vez sin paradas hasta el tramo final de nieve. La hora y la temperatura han cambiado la textura de la nieve, nos hundimos con los crampones, permitiéndonos en los tramos con menos pendiente bajar casi trotando, en cambio en éstos debemos extremar la prudencia para no resbalar.

Cuando estamos recogiendo los crampones nos adelantan dos de los montañeros que nos han hecho la foto, decidimos seguir sus pasos porque parece  buscan otra trazada que evita el pequeño tozal que hemos tenido que superar en la ascensión, pero su desconocimiento nos enroca en una barranquera que recoge agua del Pondiellos y del Garmo. Tenemos que ascender por una ladera con manto herboso hasta encontrar un grao que nos permita descender con mediana seguridad. Con cierta dificultad conseguimos los cuatro y un inglés que ha perdido la traza en el descenso, llegar a la senda de la cascada del argualas. Para recuperar parte del tiempo perdido, bajamos trotando hasta un resbalón inoportuno originado por una piedra mojada. Enseguida tenemos a la vista el balneario y la fuente la Laguna, esta vez solo nos mojamos la cara, no apetece agua caliente.

A las 15 h estamos en el coche echando un bocado que rematamos con unas cervezas en el bar del balneario. Ha sido otro buen día.

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La Moleta

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CANFRANC ESTACIÓN - EL CARRETÓN - LA MOLETA - IBON DE SAMAS ( Yeseerias) - CANAL DE IZAS - CANFRANC ESTACIÓN . 21 km. Ascenso total acumulado  2000 m. Ascensión máxima 2.572 m. (la Moleta o la Molita). Tiempo 5:11 h. en movimiento.

FOTOS de la jornada

Andrés y Antonio  (6 de Julio 2016)

A las 7,30 h., después de dejar el coche en Canfranc estación y tomar un café, iniciábamos nuestro recorrido desde la central eléctrica por la dura ascensión del "carretón". Desde los 1175 m. de partida hasta los 2.572 m. de la Moleta, punto más alto de nuestro recorrido, ascenso casi vertical. Desde la cima, salvo la subida para salir del Ibón de Samán y las pequeñas rampas del recorrido, todo bajada hasta nuestro punto de partida.

El camino de inicio, por donde caminamos durante unos metros,  enseguida lo abandonamos ,  pasado un bunker de guerra que dejamos a nuestra derecha, para tomar una senda que en constantes lazadas sigue la traza de la tubería de agua que alimenta la central y que la toma del Ibón de Ip, son las 7.40 h.

Durante la ascensión aprovechamos para realizar instantáneas  del valle de Canfranc y, a medida que vamos ganando altura, de las cimas de Lecherines y Tortiellas. Durante la subida observamos el rastro y las canaleras que ha dejado el agua de las tormentas del día anterior. Subimos rápido, aprovechamos las paradas de las fotos para tomar aire. El paso de la tubería y la vía del carretón, ya muy deteriorada, lo hacemos por un túnel. A partir de aquí, si la  pendiente ha sido fuerte, aún se empina todavía más, en algún tramo hay que ayudarse con las manos para poder salvar los escalones naturales. Varios peldaños de hierro corrugado ayudan en los puntos más complicados.

A partir de los 2000 m. la vegetación que hasta aquí ha sido muy densa, abundando especialmente los pinos (pinaral de Chuan) entre bojes, hierbas y matorrales, solo quedan pinos bajos, maltratados por el aire y climatología. Aprovechamos un claro con vistas al Ibón de Ip, estamos encima, para perder unos minutos haciendo más fotos y observar las bonitas vistas que nos proporciona nuestra posición.
Tan apenas 50 m. más de ascensión y llegamos al final del tramo del carretón, donde parte el camino utilizado para la construcción de la presa del Ibón de Ip y las canalizaciones. Una señal nos indica la senda para la Moleta. Son las 9,30 h. A partir de aquí los pocos pinos nos van abandonando dejando paso a herbáceos y a las piedras y cantos sueltos que ya no nos abandonarán hasta la cima.

La senda, bien marcada, sigue en zig-zag en un primer momento, para aproximadamente a los 2250 m., después de pasar una fuente improvisada por el deshielo acumulado,  difuminarse por las piedras y tener que prestar atención a los mojones. Son las 10 h., estamos a los 2300 m., cuando paramos a echar un bocado debajo justo de nuestro objetivo, en su cara sur. Quince minutos bien aprovechados, almuerzo, whatsapp aprovechando la buena cobertura, descanso y fotos.

Desde aquí cuesta divisar los mojones con tanta piedra, pero la dirección es previsible, además nos la maca una estaca colocada justo debajo del grao que debemos pasar haciendo uso de las manos, pero sin apenas dificultad. Llegamos a este punto a las 10,45 h.

En tan apenas 10 minutos estamos en la cara norte de La Moleta, a cinco metros de la cima, por un trazado que la bordea siguiendo una zona un poco aérea y que nos permite divisar con claridad y precisión nuestro próximo objetivo, el ibón de Samán, situado justo debajo de nuestra posición, a 2.130 m. altitud. El día despejado nos permite disfrutar de las cimas pirenaicas que vamos observando, al Sur Collarada, impresionante, debajo la Canal de Ip, al oeste la Pala d'Ip y Punta Escarra, al este Los Lecherines, Tortiella, Aspe, el refugio López Huici, y las cimas más altas del Bal d'Aisa (Puntas Mesola, Petrico y Nazapal), y al norte Anayet y las estribaciones que nos separan de Francia (Pico Astún,  Punta mala Cara y Canal Roya y Peña Blanca).

Es hora de bajar, son las 11,30 cuando retornamos por el mismo paso aéreo para tomar la senda que nos llevará por el Cuello d'a Molina hasta el Ibón. Trazado muy bien marcado por mojones desde el principio, que desde el collado  es muy vertical, formando continuadas lazadas pero sin apenas riesgo. Nos llaman la atención los pequeños mallos que quedan a nuestra izda en el primer tramo del descenso, formados por piedra que parece ha sido prensada artificialmente y marcada a tramos por hongos blancos que todavía le dan un toque más espectacular. Una marmota con su chillido nos llama la atención a medida que corre a mitad ladera, seguramente para advertir a sus congéneres de nuestra presencia. A mitad de descenso nos cruzamos con una pareja que está realizando nuestro recorrido en sentido contrario. Ánimo.

En tan apenas media hora no encontramos en El ibón,  que si desde las alturas llama la atención, todavía nos parece  más bonito, con sus aguas verdosas,  desde la orilla. El circo o Rincón de Samán, a la sombra de la Moleta y la Pala d'Ip, también espectacular, todavía presenta  unas buenas lenguas  de nieve a la sombra de las "moles" alimentando con el deshielo el Ibón. En un extremo del ibón un circulo pequeño de agua  clara, del tamaño de una bañera circular,  deja entrever el terreno cárstico por donde se filtra el agua. Al fondo, en el extremo izdo del circo observamos a dos montañeros que toman la senda que se dirige a la "Tronquera", bien para la ascensión a la Pala o para pasar al Ibón d'Ip.

Después de disfrutar durante 15 minutos del lugar, retomamos el descenso no sin antes tener que superar el pequeño collado que encierra al ibón. Decidimos hacerlo fuera de la senda, obligándonos a descender seguidamente, ya al otro lado,  por el costado, salvando un pequeño cortado y teniendo cuidado de no resbalar por la humedad de la hierba. Enseguida tomamos la senda que, tras varias lazadas, nos lleva, dirección noroeste, hacia la mallata d'a Buelta d'Iserias, desde aquí la senda gira hacia el este para situarse por debajo del Ibón, salvado un fuerte cortado. Nos cruzamos con cuatro montañeros que suben a duras penas, el calor aprieta, y según donde suban todavía les queda un buen tramo de dura pendiente. El Campanil D'Izas en este dirección se atisba perfectamente, otra original formación rocosa digna de admiración.

A partir de aquí la senda sigue el descenso con continuas y cortas lazadas que nos tomamos la libertad en muchos tramos de acortarlas en línea recta. Así hasta llegar al GR-11, paralelo ya al canal de d'izas, a pocos metros de la "cascada divina",  curso que  ya seguiremos hasta Canfranc. En el trayecto atravesamos varios barrancos todavía con agua y dejamos a nuestra derecha, bebiendo en el canal, una manada de vacas que siguen su curso hacia arriba. El descenso es poco tendido hasta llegar a la zona de vegetación, donde varios zigzag nos hacen enseguida perder altura y casi situarnos a la altura del rio. A las 13,47 h. llegamos a la pequeña presa del canal, paso que señala el GR-11 dirección al Somport y Candanchú. Nosotros continuamos ruta a nuestra izda., ahora ya por pista,  dirección al Col/fuerte de Ladrones. Un km. más y enseguida llegamos por un pequeño tramo de senda a la "fuente pequeña", ya en Canfranc. Foto del tunel de ferrocarril y de la estación. Son las 14,25 h. Ahora toca hidratar y reponer líquidos antes de bajar a Huesca.

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Lecherines y Cueva Helada

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LECHERINES - Cueva Helada y Refugio militar López Huici 29-junio-2016

FOTOS

Andrés y Antonio.  Partíamos a las 7,30 h de Canfranc  pueblo,  primero por  la senda del GR-11-1, que asciende por el barranco de Los Meses  en continuos zigzag que nos sirven para ir ganando altura deprisa hasta llegar a la pista que viene desde Villanua, después continuaremos por esta hasta el refugio de Gabardito. Un bosque de bellos ejemplares de abeto  nos acompañan  hasta que son reemplazados por pinos a medida que vamos ganando altura. Las campas, con bojes y pastos, nos anuncian estamos en Gabardito, un cartel lo corrobora marcando una altitud en el punto de 1550 m. Son las 8,30 h., tan apenas 1,10 desde el parking.
 Desde aquí continuamos   la senda , así  con un  paso muy vivo , después de pasar los barrancos  de L'Añaza y de Cambón llegamos al siguiente  refugio, Mallata de  Lecherines bajo, a las 9,18 h.  Observamos una docena de sarrios abrevando  que comienzan a correr al notar nuestra presencia. Nos desviamos del GR, que dejamos a nuestra izda.,  y seguimos hacia el noroeste, dirección al paso de los sarrios, por una senda marcada con mojones que nos llevará en un fuerte ascenso hasta la cueva helada de Lecherines. Sin apenas tregua, salvo para realizar las fotos de la pradera que hemos dejado atrás,  en 50 minutos estamos hoyando la nieve de la entrada a la cueva.  La nieve, todavía acumulada en la entrada en gran cantidad, no nos impide entrar y observar las estalactitas de hielo. No nos adentramos en la cueva mucho más por precaución al estar helada.

Almorzamos y decidimos continuar nuestra  ascensión  hasta el collado de Tortiella con intención de hacer una circular hasta el refugio militar de López Huici, pero vista la dificultad que genera la fuerte pendiente con mucho canto rodado y  la nieve todavía presentes, decidimos retornar por el mismo camino hasta contactar de nuevo con el GR que nos lleva al refugio. Antes aprovechamos para realizar instantáneas de todas las vistas a nuestro alrededor, la visión desde aquí de los Lecherines y sus Mayos son espectaculares, así como las cimas al otro lado del valle de Canfranc, Collarada destacando.

Después de constatar el estado del refugio, al que llegamos a las 12,30 h.,  decidimos volver, salvando el collado D'o Torbillón, por la pista de Aratores que deja a la izda. la sierra de Garbardito, con  la punta d'a Magdalena,  y a ntra. dcha. las espectaculares vistas de la Bal d'Aisa.

El descenso, después de subir al punto geodésico de punta As Blancas (2131 m.) y punta Sesín, lo hacemos por el barranco L'Añaza hasta el refugio de nuevo de Gabardito. Nos llama la atención un refugio situado justo debajo de As Blancas, junto a la pista, sin marcar en el mapa. Presenta un buen estado, una planta diáfana con su chimenea.

 La senda, bien marcada desde punta Sesín, hasta la malleta situada al comienzo del Barranco, se pierde desde aquí en muchos tramos y en otros brilla por su ausencia, obligándonos a improvisar, pero sin generarnos ninguna duda debido a lo previsible del trazado. Además el refugio permanece visible constantemente en el  descenso, sirviéndonos de referencia. Son las 15,14, una hora de descenso desde punta Sesín.

La vuelta desde Gabardito hasta el parking de Canfranc, a donde llegamos a las 16 h.,  la hacemos por el mismo recorrido, al trote en los tramos de pista,  disfrutando de las distintas capas de vegetación que marca la altura, como hemos hecho en la subida,  no sin antes parar en la fuente de los abetazos a refrescarnos.

1700 m. acumulados y 21 km

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Romería SANTA OROSIA

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Romería SANTA OROSIA - OTURIA 25-6-2016

FOTOS

Un pequeño grupo de Javieres hemos querido acudir a la Romeria de Yebra de Basa, para asistir al primero de los actos de la celebración ha sido necesario madrugar. Saliendo a las 6 h. de Huesca hemos podido llegar con tiempo suficiente para poder aparcar bien, sin agobios, y visitar la iglesia de Yebra y las reliquias de la Santa antes del comienzo. En la puerta de la iglesia coincidimos con viejos conocidos Urbecianos, Oscar, Isabel y Antonio y Manolo.

A las 7,15 h en los escalones de la puerta norte  de la iglesia, con todos los romeros representantes de los pueblos que veneran a la Santa vestidos con sus típicas capas todas iguales  de peregrino, comienza el pregón de bienvenida y la lectura de todos los pueblos, contestando los representantes afirmando su presencia. A continuación comienza la romería por la ruta de las ermitas portando la imagen de la santa con su reliquia. Los abanderados abren el camino bandeando las banderas que portan, ejercicio que requiere de mucha habilidad y entreno debido a la dimensión y altura  de las mismas.

Por delante, con cierta ventaja han partido Tomás, Cris, Iván, Nino, Quique, Josico y M. Carmen. Andrés y yo vamos ligeramente adelantados a la romería, oyendo los cánticos y observándolos mientras realización la ascensión.


Subimos rápido, no obstante vamos realizamos fotos de las ermitas y de las vistas que nos proporciona el ir poco a poco ganando altura.

Sorprende  el número de ermitas que nos vamos a encontrando así como las magnificas vistas durante la ascensión del Valle de Basa, aunque sin lugar a dudas el lugar más espectacular de todo el recorrido lo constituyen el conjunto de ermitas rupestres de San Cornelio y de La Cueva, que se encuentran literalmente encajadas entre grandes paredes de piedra, sobre la cual se precipita desde gran altura las aguas del Barranco de Santa Orosia formando una impresionante cascada conocida como El Chorro.

En este punto, en un pequeño saliente nos reagrupamos, realizamos el resto de la subida, superado lo más duro, todos juntos. Tres ermitas más nos esperan en el recorrido, San Blas, Santa Bárbara y la Ermita de la Cruz, ésta última ya en la pradera, al final de la ascensión,  en el paraje denominado el Zoque. Son las 9,15 h. Tras tomar un poco de aire y hacer varias fotos, nos dirigimos al Santuario de Santa Orosia, situado a mitad de la pradera a poco más de 1 km de camino llano, donde llegamos en tan apenas 15 minutos. En el recorrido hemos podido disfrutar de las cimas altas nevadas del Pirineo, donde destacan Monte Perdido, Cilindro y Añisclo, y por supuesto el monte Oturia, al que ascenderemos más tarde. Hasta aquí han sido 600 mts. de una bonita  ascensión, excursión recomendable por la belleza del recorrido. Lástima que las ermitas estuviesen cerradas a nuestro paso.

Como es tradición, en la fuente situada a pocos metros del pórtico de entrada,  nos mojamos la cabeza, que aunque fría el agua no nos supone ningún sacrificio porque el calor ya aprieta y apetece un remojón.

Visitamos el Santuario y nuevamente nos dirigimos con los romeros de la otra parte del valle que parten desde aquí al encuentro de la romería hasta la última ermita (De la Cruz). Arropamos  especialmente a nuestro compañero Nino y a sus vecinos y amigos de Escartín que portan también la bandera en representación de la localidad. Intentaremos más tarde sujetarla, pero bandearla es tarea imposible de momento  para nosotros, este reto queda para otro día.
El encuentro se realiza a las 11 h. y seguidamente después  del ritual de los crucifijos se reinicia la romería hasta el Santuario con todo el séquito de romeros y banderas. Espectáculo singular, lleno de colorido y vistosidad. Las banderas destacan por encima de los bojes que sirven para delimitar el camino. El repique de campanas anuncia la llegada al Santuario de la procesión,  a donde llegan los últimos cofrades unos minutos antes de las 12, hora prevista para el inicio de la eucaristía.
Mientras la celebración, menos Cris, M. Carmen e Ivan,  que se quedan a la ceremonia, el resto continuamos a nuestro siguiente objetivo, el Oturia. Decidimos subir por el este, por la senda que asciende junto a la caseta de San Cocoba, primero vamos campo a través hasta enlazar con el camino que nos lleva al collado. A partir de aquí giramos a la Izda por una pista ya bastante empinada que nos acerca a la senda que prácticamente sube haciendo lazadas hasta alcanzar la cresta. Hay que hacer paradiñas para tomar aire, aire puro que mueve ligeramente la brisa y que se acentúa agradablemente a medida que vamos ascendiendo.

Las vistas a izda y dcha nos hacen olvidar los tramos duros de subida, nuestro Tozal de Guara, Peña Oroel, Collarada, el Midí, Argualas, Monte Perdido y la Brecha, etc......., necesitaría doble página para enumerar  a todos. En la cima nos encontramos también con una presencia inesperada a la que hemos visto ascender delante de nosotros, pero no podíamos pensar que fuese la Urbeciana Maribel. Nos alegramos enormemente de volverla a ver y aprovechamos para hacernos una foto en la cima con ella.

Se está muy a gusto en el puntal pero toca descender, son las 13,15 h. Nos esperan junto al Santuario para comer. El descenso lo hacemos rápido, por la directa, trotando,  pisando arizones y aliagas, así conseguimos bajar en tan apenas 30 minutos. Justo a tiempo para degustar unas cervezas en el chiringuito improvisado antes de que lo cierren.

Después de comer y permanecer un buen rato a la sombra del refugio, a las 15,30 h. iniciamos el camino de vuelta a Yebra por el mismo recorrido de la subida. La ligera brisa y los tramos de sombra, junto con alguna nube que es bienvenida, mitigan el calor que ya se empieza a notar. En el "chorro" paramos para recoger las gotas que se le escapan, se agradecen junto a la frescura que desprende la sombra de la cueva.

En el descenso paramos a refrescarnos en la pequeña badina que forma el barranco junto a la senda, justo después de la última gran lazada. Nos mojamos las gorras para refrescar la testa y seguimos con la bajada, ahora ya sin parar hasta la primera de las ermitas,  del Angusto, donde M.Carmen se descalza para refrescarse los pies.

Nos vamos reagrupando todos en el bar del pueblo, donde aprovechamos para tomar los últimos refrescos antes de partir hacia Huesca. Fin de la excursión con un gran anfitrión, Nino.


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