Bisaurin - 26 octubre 2016

27.10.16 0 Comentarios


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8,40 h. Lizara. 1520 m. altitud. Después de un recorrido espectacular por la vistosidad de la vegetación con sus contrastes de colores tan marcados por esta época del año, llegamos por una estrecha pero bien asfaltada calzada que discurre paralela al rio Osia hasta el parking del Refugio de Lizara, inicio y final de nuestra ascensión circular al Bisaurín.
En el mismo refugio cogemos el GR-11.1 que discurre por una pista en dirección al Ref. de Gabardito, siguiendo la Senda  de Camille (www.lasendadecamille.com),  tan apenas 400 m porque enseguida nos desviamos tomando la senda que parte a ntra dcha hacia el barranco de Bernera.
La traza, que discurre entre la zona baja del Plano d'as Festas y por encima del Plano Lizara, donde se ubica en época invernal la pista de esquí de fondo, cruza un pequeño pinar hasta llegar a la rampa que nos acerca al ref. de Ordelca, pequeña construcción totalmente de piedra de forma alargada y con techo ovalado que se conserva en buen estado.   Nos detenemos a quitarnos alguna capa de abrigo y a realizar, como no, alguna foto del lugar.
Continuamos la ascensión por encima del barranco siguiéndolo, tranquilos hasta que un jabalí nos sorprende con un descenso vertiginoso desde la la ladera d'as Fetas, situada a nuestra izda., cruza la senda, llega al cauce del barranco y se pierde de vista subiendo por la ladera contraria, debajo de los cortados de Napazal.
El barranco, alimentado por las últimas lluvias, rompe con el sonido de las cascadas el silencio que encontramos en la ascensión. Unas piedras dispuestas como si de un trono real se tratara no da pié para realizar unas cuantas fotos más, como si el paisaje no fuese suficiente.
Unos metros antes de llegar al ref. de Bernera o de Los Forestales, como así consta un cartel en la entrada, observamos de reojo los escasos restos que los carroñeros han dejado de un pobre ternero que todavía conserva el crotal que lo identifica, núm. 1767.
10,10 h. dejamos el refugio de piedra, construido de forma que nos recuerda a una pagoda, continuando hasta la Paúl de Bernera  (1984 m. altitud). Aquí abandonamos la senda que sigue con mejor trazado hacia el este, cruzando el barranco, y que se dirige hacia el Ibón de Estanés, pasando por el bonito Valle de los Sarrios. Nosotros, girando prácticamente 90 grados,  seguimos hacia el oeste por la senda, bien señalizada por mojones, que nos acercan al barranco que forman el puntal de Sescún y el Alto de Fetás.  Un corzo, seguramente alterado por nuestra presencia, cruza la Paúl y el cauce del barranco de un solo salto, desapareciendo rápidamente dirección al Puerto de Bernera.
Después de llanear  unos metros por encima de  la Paúl, volvemos a ascender siguiendo el cauce del barranco, pero antes, aprovechando unas improvisadas mesas que nos proporcionan las rocas y los primeros rayos de sol, paramos a almorzar  debajo del Alto de Fetás, son las 10.45 h. Hemos acertado, porque a partir de este punto la senda se empina, la pendiente adquiere mayor verticalidad. La superficie herbácea predomina entre piedras y cantos sueltos.
Mientras ascendemos, en lo alto del falso collado, observamos como un sarrio nos mira impertérrito con atención, permanece inmóvil mientras nos acercamos, pero en un momento, sin apenas darnos cuentas cambia su posición ascendiendo a las crestas de Fetás. Superado este tramo llegamos a un pequeño plazo donde las aguas casi estancadas del barranco quieren formar un pequeño ibón. Estamos casi a la altura de lo más alto de Sierra Bernera, situación que nos empieza a proporcionar mejores vistas, no solo de toda la Paúl, sino también de las cimas más altas del Pirineo Oriental.
Dejamos una pequeña traza que  sigue recta hacia el collado de Secús y seguimos   los distintos hitos que nos dirigen por  una zona de grandes bloques a una chimenea con bastante piedra suelta. Antes hemos tenido que superar una zona rocosa bastantes escarpada que nos obliga a utilizar las manos, pero sin apenas dificultad. La chimenea es una zona bastante sombría, manteniendo todavía restos de nieve vieja. Una vez superada esta tachuela nos encontramos a 2.400 m., dejamos a ntra. izda. el Alto de Fetás y la Collada de Bastes y seguimos la ascensión, de nuevo bastante empinada, por unos marcados escalones,  horadados en la tierra y el césped por las pisadas y la erosión, hasta mitad ladera, donde giramos a la izda. para recuperar la senda que prosigue más suave  en diagonal hasta situarnos justo debajo del Bisaurín. Solo nos resta otra pequeña chimenea que superamos en varias lazadas y nos sitúa en la cresta.
Son las 12.20 h. cuando tenemos a nuestro alcance las imágenes que nos proporciona la cara sur, refugio de Lizara incluido. Solo nos resta crestear unos minutos para llegar a nuestro objetivo, al que llegamos con paradas intermedias para las fotos a las 12,30 h. Aprovechamos la suerte que hemos tenido con el día, después de una semana intermitente de lluvias, para disfrutar de la cima, donde permaneceremos hasta las 13.15 h.
M. Dolores echa en falta la chaqueta del Club, ha subido con ella sujeta al lateral de la mochila desde la parada del almuerzo, desprendiéndose en algún punto del trayecto intermedio. Con el fin de intentar recuperarla nos dividimos para realizar el descenso. Andrés y Toni retornarán por el mismo sitio y M. Dolores y yo lo haremos por Lo Foratón, realizando la circular como habíamos previsto desde el principio.
Un descenso suave en diagonal, dirección oeste, nos acerca a las paredes verticales de las Tucas de Lo Foratón, proporcionándonos unas vistas inmejorables del barranco de Secús y las cimas del Puntal d'Aguerri, Costatiza y Secús. Seguimos el descenso por una zona escarpada y pedregosa, con mucha piedra suelta, donde los mojones no faltan para indicarnos el camino correcto. Se desciende rápido, bajamos corriendo casi obligados por la verticalidad de este tramo, sobretodo hasta llegar a la zona de pastos, donde la senda continua siguiendo casi la loma divisoria entre valles.
Las vacas pastan a sus anchas, en cambio un caballo relincha y trota nervioso, sube y baja a lo largo de este tramo de recorrido. La senda enlaza con el Gr-11.1 en el Cuello de la Foratón, continua a la dcha. hacia Gabardito, pero nosotros giramos al este, dirección a Lizara. Justo en el collado, donde se comienza el descenso del mismo hacia el barranco de Espelungueta l'Onso, un grupo de militares levantan un pequeño punto de observación. Los pastos consolidados nos permitan sortear la senda descendiendo en vertical, ganando tiempo evitando sus lazadas. Así superamos, dejando atrás, a un par de militares que descienden lentamente con sus pesadas mochilas.
Dejamos a ntra. izda. el ref. de Fetás y llegamos a un plano con una fuente abrevadero que utilizamos para refrescarnos. Recuperamos el GR en el Plano d'as Fetás, donde apenas unos metros más adelante la senda deviene en camino que continuará hasta las puertas del refugio.
Son las 14,40 h. cuando llegamos al desvío, esta vez a ntra. izda., que marca dirección al Ibón de Estanés, justo en el mismo momento que llegan al camino Toni y Andrés. Han realizado un descenso rápido habida cuenta que su recorrido era mayor y  nosotros también hemos bajado al trote cuando se ha podido y recortando camino. Desgraciadamente no han tenido éxito con la cazadora. Los últimos metros los hacemos juntos, como hemos empezado. Atravesamos saludando el campamento que una cincuentena de  militares han improvisado junto al refugio.
14,50 h. Es hora de degustar unas merecidas cañas en el bien conservado refugio.

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Gabardip y vuelta por el Garmo de Izas - 22 de octubre

27.10.16 0 Comentarios


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Salimos de Huesca a las 6 de la mañana, JAVIER Cruchaga,Iván, Raúl, Héctor, Mari, Aurora, María Dolores y Carlos Abadía. En Gabardito tras una breve pausa, desayuno, se unen María Jesús, Enrique, Toni y Carlos Monclus.
Nos dirigimos al parking de Col de Ladrones, pero en Villanua!!!Alto!!! control de la Guardia Civil, pueden continuar. A las 8  comenzamos a caminar por la canal de Izas, chispea levemente, vamos subiendo hasta llegar a una cabaña , arrecia la lluvia y ante la imposibilidad de resguardarnos para almorzar por el mal estado en que se encuentra proseguimos hasta la cabaña de Arroyetas. Almorzamos y tomamos una infusión de tomillo con miel que nos calienta un poco el cuerpo.
Ante la persistente lluvia, se decide variar la ruta y nos dirigimos yendo hacia el W hacia Chinipres y la caseta del mismo nombre,  desde donde divisamos Rioseta, Candanchu, La Raca y nieve en La Moleta.
Descendemos hasta Canal Roya y seguimos hasta su área recreativa, enlazamos con el camino De Santiago y en el Hospital de Santa Cristina lo abandonamos para ir al parking , son las 15 horas.
Nos dirigimos de nuevo a Gabardito donde nos esperan con la ensalada y la fenomenal paella que nos ha preparado el Chef Pichetas y sus ayudantes.
Mejor colofón imposible , para un día de lluvia.

JORNADA DE SETAS
 
Nos espera un fin de semana intenso a los voluntarios que partimos a las 7,30 h. desde Salesianos dirección a la Colonia Salesiana en Gabardip (Villanua).
El programa se ha realizado de la siguiente manera:
-sábado, llegada a Gabardip para apertura del campamento y dejar los alimentos adquiridos para el fin de semana, especialmente los perecederos, y salida hacia el monte de Borau para búsqueda de setas.
--Regreso por la tarde para comenzar con las tareas de voluntariado en la mejora de la estructura del centro. Previsto para el fin de semana las siguientes:
a)Recogida tierra y matorral del hall de entrada principal, principalmente junto al seto. OK
b)Cambio fundas colchones, hasta donde lleguen. OK
c)Saneamiento fachada celebración eucaristía y creación de una zona fina de aproximadamente 2x2 para pintado posterior por Luis Toro de imagen de San Juan Bosco. OK
d)pintado hasta donde lleguen las existencias. Al final se pueden terminar las siguientes acciones: Puertas y ventanas interiores cocina casa principal, Pintado puertas y ventanas comedor niños, Lijado y barnizado repisas ventanas cocina y comedor, Lijado y barnizado hall entrada casa, Pintado interior puerta entrada casa y limpieza entrada, lijando y barnizando apoya manos. OK
e)terminar de pintar soportes todo comedor de verano. No se puede realizar porque la pintura no es la misma a la existente.
f)limpieza fundas de colchones planta última. No se puede realizar por falta de tiempo.
--Domingo.
a)Continuar con las tareas indicadas anteriormente para los que permanecemos en el centro.
b)Excursión circular por Canal de Izas a Anayet y regreso por Canal Roya.
c)Comida todos juntos en el centro, paella popular, y regreso a Huesca.
Sábado, Jornada de Setas.
Pichetas, María Pardo, Javi (junior), M. Jesús y Enrique, Josico, Toni, Andrés, Carlos Monclús, Ignacio y Antonio. (3 vehículos: Pichetas, Enrique y Andrés).
10 h.Después de dejar los enseres y viandas en el centro, partimos hacia el monte de Borau en un par de coches. Llegamos al collado una vez superado Aratorés, aparcando a la izda en un pequeño parking junto a una pequeña construcción improvisado como refugio, a la dcha. está el desvío hacia el Monte de la Madalena y refugio López Huici. Ya tenemos un mal presagio porque bajan de la parte alta un par de buscadores con el cesto vacio. Aún así decidimos subir por la pista e ir mirando, nos separamos para después juntarnos a almorzar en el parking sobre las 11,30 h.
Toni y yo subimos hasta el final de la pista, junto al repetidor, los demás se van quedando por el camino adentrándose en el pinar. Ni olerlas, además creemos que, pese a las últimas lluvias, el terreno todavía no está preparado. La humedad tan apenas existe, el terreno está demasiado seco. Había mucha necesidad del líquido mágico y se ha evaporado sin apenas mojar la tierra. Decidimos regresar y anticipar un poco la hora del almuerzo, ya va siendo hora.
Compartimos viandas y vino y sobre todo las excelentes tortillas que unos y otros han preparado. Decidimos regresar al campamento por el camino de Santiago tomando el desvío a  la izda. de la calzada, una vez pasado Aratores, y que discurre junto a una pequeña canal que alimenta de agua a los pueblos de la zona. Pichetas, María, Javi y Toni decidan explorar el monte ascendiendo un poco más por la pista del refugio López Huici, el resto hacemos lo comentado anteriormente. Andrés y Enrique nos dejan en el punto indicado y ellos vendrán a nuestro encuentro en sentido contrario una vez dejen los vehículos en el centro.
El camino no ofrece ninguna dificultad, prácticamente llano. El día no es malo para caminar, entre sol y sombra, disfrutando de los colores del otoño que nos proporcionan bonitas vistas del fondo del valle. Una vez reunidos decidimos seguir caminando por la pista, así llegaremos hasta el final de la misma, antes hemos dejado a nuestra dcha. desvíos que descienden hasta Gabardip, y hemos atravesado la tubería que nos lleva el agua a los depósitos del centro. En este punto sale una senda, bien marcada, por donde continuamos llevándonos a la primera urbanización existente un km. antes de Villanúa. La recorremos circularmente observando las construcciones, las casas en venta, y los chalets y descendemos hasta la carretera, cruzándola y dirigiéndonos ya de nuevo por la pista del "camino Santiago" hasta la entrada de Villanúa.
Regresamos por el mismo camino, donde observamos con atención el centro de recreo en construcción casi en frente del desvío a Gabardip, encontrándonos en este punto con los últimos recogedores de setas, Pichetas y compañía, que regresan sin éxito. De aquí al Centro tan apenas 10 m. de caminata.
Preparamos comida que compartimos, y después de un buen café "descafeinado" comenzamos con la faena.
Desde las 16 h hasta las 21 h. cada uno tuvimos nuestra faena, unos fuera, de albañiles, y otros dentro, pintando, cambiando fundas de colchón y limpiando, trabajo que interrumpimos en un par de ocasiones para tomar algún refresco. Javier y Tony tienen que bajar a Jaca a comprar alguna provisión.
Después de la cena, que preparamos entre todos  de mil amores, tomamos café y alargamos la velada muy gratamente con las canciones que nos deleitaron Pichetas y María Pardo, acompañados por unos suaves gin-tonic.
Domingo.  II Jornada en Gabadip
A las 7 se levantan los compañeros que van a la excursión programada a Anayet. También lo hago yo para prepararlas un café caliente.....apetece, el día amanece frío y lluvioso (la crónica de la excursión la cuenta Carlos Abadía). Después de tomar ese café caliente con pastas, parten todos dirección a Canal de Izas.
El resto, Josico, Andrés, Ignacio, Pichetas, María y servidor seguimos con el trabajo de campo, terminando lo iniciado el día anterior. Al final queda todo el trabajo hecho: Pintado de puertas y ventanas (parte interior) de la cocina, hall, comedor, incluido el lijado y pintado de las repisas de las ventanas y el barnizado de la puertas del hall. Pichetas y María mientras ultimamos los trabajos nos preparan una paella exquisita que degustaremos todos juntos, excursionistas y currantes.
Son las 15,45 h., un poco tarde por la espera de los andarines y por tener que asearse y ponerse ropa seca, cuando comenzamos a degustar la paella y ensaladas. Gracias cocineros. Café, trenzas de postre, pacharán casero y canciones de este dúo que forman Javier y María para terminar.
A las 18,30 h., el grupo empieza a desfilar, quedándonos 60 minutos más  M.Jesús, Enrique, Ignacio, Carlos Monclús para recoger el campamento y dejarlo en perfecto estado de revista.
Jornada micológica para el recuerdo. Lástima de la falta de setas y de un mejor tiempo en la excursión, aún así inmejorable e inolvidable. Muchas gracias a todos.





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Perdiguero - 5 de octubre de 2016

14.10.16 0 Comentarios



FOTOS de la jornada.


7,20 H. Después del madrugón (5,30 h salida de Huesca) y una leve parada en Graus a tomar café, a las 7,20 h. iniciamos el recorrido a 1650 m. altitud desde un pequeño parking situado unos pocos metros antes del puente que cruza el barranco de Lliterola, punto final también de nuestro recorrido circular.
La luz de la luna nos facilita la visión sin tener que encender los frontales al caminar por la calzada hasta el final de la A-139, justo encima de los Llanos del hospital. Una vez en el parking, casi al inicio, a ntra. izda., parte la senda, bien señalizada, que nos llevará a nuestro objetivo por el barranco de Remuñé.
Son las 7,50 h. cuando comenzamos la ascensión. La senda comienza en zig-zag tomando enseguida altura, después superada la primera pendiente continua en diagonal, siempre a la derecha del barranco, orientada a nuestro objetivo. Bien señalizada por la propia huella del camino y por los hitos continuos que encontramos no tendría pérdida por lo previsible del trazado.
La senda se aplana a la altura de la Pleta d'es Capellans, donde se alterna con ligeras subidas sin apenas dificultad. Así llegamos, encorriéndonos la niebla por la espalda que asciende desde el valle, hasta el desvío que se dirige, cruzando el rio por un "nuevo" puente de madera, al Ibons de Remuñé. Nosotros continuamos la senda rectos, por un pequeño prado donde las pisadas han marcado pasillo en la superficie herbácea.  Atravesamos una zona de cantos sueltos de color terroso que alternan con otros blancos, creando unos bonitos contrastes con el todavía verde de los pastos. Antes de abandonar  la "pleta" unas piedras de buen tamaño con unas inscripciones señalan un desvío hacia el"Boon" y la "plana", nosotros seguimos sin desviarnos, firmes hacía nuestro objetivo, ya superados los primeros 400 m. de desnivel.  Otra inscripción  de color azul  en una piedra nos marca nuestro camino hacia el "portal". Unos metros más adelante otro puente de madera sirve para cruzar el barranco a la senda que retorna de los Ibons de Remuñé.
A las 9,30 h. comenzamos a superar el salto que forma  el barranco por una zona que discurre encajonado, obligándonos  a cruzarlo y alternándolo a dcha. e izda. para poder salvar el mayor desnivel, ayudándonos en algún momento con las manos. Superada esta pequeña dificultad nos encontramos con las bonitas vistas que nos proporciona la "forca de ramuñé", un pequeño prado que recoge las primeras correntías que forman el barranco nos da la bienvenida. El color verde de la hierba se alternan con otros corros que amarillean, seguramente por la  falta de precipitaciones, que mezclados con el blanco de las rocas del circo, el azul de las aguas casi estancadas y los bancos de niebla que se acumulan en las cimas nos proporcionan unas muy bonitas imágenes que intentamos plasmar en los móviles.
Dejamos el barranco a ntra. derecha y proseguimos la ascensión que, a partir de este punto, se hace mucho más dura, con mayor verticalidad. La senda avanza con continuas lazadas por terreno muy pedregoso, superando en pocos metros 300 m. de desnivel. Dejamos a ntra. izda. la Tuca de Ramuñé,  llamándonos la atención los colores verdosos que cubren en una buena parte su pared vertical.
10,30 h. Paramos a almorzar aprovechando que la niebla alta nos da un respiro y nos deja disfrutar de los rayos de sol. Sigue la verticalidad de la ascensión que discurre por bloques enormes de piedra caliza erosionados por el agua que las recorrerán torrencialmente cuando haya precipitaciones. Tenemos que esforzarnos y realizar alguna parada intermedia para tomar aire. Cuando se suaviza este tramo, estamos aproximadamente a 2800 m. altitud, nos encontramos con una pareja, Luca y José Luís, que nos acompañarán durante el resto del recorrido, cambiando nuestra intención inicial de afrontar solamente la cima del Perdiguero.
Nuestro objetivo ya hace rato que lo tenemos a la vista, mostrándonos la verticalidad de su cara norte. Mucho más visible cuando superamos el paso elevado que forman la Tuca y el Tusse de Ramuñé, contemplando también sorpresivos por su belleza la foto de cuadro que crean el Ibón de Lliterola y el circo que forman Perdiguero, Picos de Crabiules y Tusse de Ramuñé.
Dejamos el ibón a ntra. izda. y ligeramente elevados sobre el mismo, sin llegar a descender a su nivel, nos dirigimos  por los ibones superiores, cruzándolos, hacia la Collada de Lliterola, punto elegido para, cresteando por los tres miles que forman parte del circo, llegar hasta nuestro objetivo final, el Perdiguero.
A las 12,30 h. hemos superado el collado (2981 m.), excelente punto de observación del "lac del Portillón". A medida que vamos ganando más altura, ascendiendo por las crestas, las vistas van siendo más espectaculares, ampliando nuestro horizonte y surgiendo nuevos objetivos, así podemos observar con total precisión el refugio  francés situado junto al lago.
Tenemos que prestar mucha atención, utilizando las manos casi continuamente por necesidad y  para una mayor seguridad, utilizando el trasero en algún punto por su verticalidad a ambas caras de la cresta y mayor grado de dificultad.
Superadas la Agua de Lliterola (3028 m.), Punta de Lliterola (3132 m.), Pico Royo (3121 m.) con  la piedra de color rojizo que señala su nombre, y la Tuca de Lliterola (3095 m.) como penúltima dificultad, estamos a las 14,30 h. a los pies de nuestro objetivo, solo 169 m. de desnivel nos separan de la cima. Para superarlos seguimos el trazado de cantos sueltos bastante vertical que discurre por la dcha. de la cresta, obligándonos su pendiente  a realizar ligeras paradas que aprovechamos para observar el paisaje, especialmente el más cercano como el pequeño glaciar que forman La Tuca del Portillón de O, Sellán de la Baca y Pic de Audoubert, que tenemos casi en frente. Los cantos rodados nos obligan también a utilizar las manos en algún momento y prestar atención a nuestros pasos para esquivar las piedras sueltas y evitar caídas o desprendimientos.
15h. OBJETIVO CUMPLIDO. Después de felicitarnos los cinco  por el logro conseguido, cima inédita para todos, aprovechamos la suerte del día hasta ahora para dar gusto a los sentidos y disfrutar del panorama que tenemos por los cuatro costados. La presencia de una montañero francés nos permite realizar instantáneas del grupo. Los Javieres nos hacemos también varias fotos junto a una piedra inscrita con el nombre de TINO, rindiéndole  homenaje a nuestro amigo y compañero, deseándole también una rápida recuperación.
15,35 h. La niebla asciende deprisa  desde la cara sur, moviéndose con rapidez y ocultando al sol, circunstancia que hace bajar la temperatura varios grados y haciendo desagradable la permanencia en la cima.  Hemos tenido tiempo suficiente para disfrutarla, así que, con buen criterio, decidimos iniciar el descenso dirección al barranco de Lliterola, pero antes aún hoyamos de nuevo el último 3000 de nuestro recorrido, la Fita de Perdiguero (3171 m.).
Después de crestear durante unos cientos de metros, el descenso prosigue  muy en vertical por una superficie de losas y cantos de piedra degradados, así hasta prácticamente el inicio del barranco, por cuyo trazado decidimos continuar el barranco, dejando a nuestra derecha el trazado más transitado. La falta de marcas en algún caso o la presencia de varias que marcan distintas alternativas hacen que seamos anárquicos y nos rijamos por nuestra intuición, por otra parte previsible y sin lugar a confusión.
Una vez alcanzado el barrando de nuevo los hitos hacen acto de presencia, reafirmando lo acertado de nuestra elección. Todavía vemos nieve que evitamos pisar  en una zona sombría del barranco, llamándonos también la atención varias formaciones rocosas por sus formas y una franja de mármol que recorre incrustada durante unos metros los bloques de granito, recordándonos las líneas blancas del asfalto.
Varios destrepes nos obligan a ayudarnos con manos y trasero hasta alcanzar la Pleta del Ibonet de Lliterola (2390 m. ). Aquí las rocas han dejado paso a pastos que alternan con piedras sueltas que alguien ha aprovechado para unos improvisados vivac. Hemos descendido 830 m. en apenas hora y media. El reflejo de la luz, con sus destellos en la superficie del ibón, permite realizar unas bonitas instantáneas. Superamos el Ibón por ntra. izda., salvando una pequeña cota que nos lleva de nuevo a los 2500 m, reanudando, desde este punto,  un continuo descenso que discurre a la izda. del barranco por superficie herbácea. Ricos pastos que habrán servido de alimento estos últimos meses. La senda  bien señalizada por marcas y por la traza abierta entre los pastos  no permite ninguna confusión.
El barranco, seco por momentos, desciende con más verticalidad que nuestro camino por las continuas lazadas hasta la altura de la  Plana de la Cabaña del Forcallo, que podemos observar desde lo alto de nuestro recorrido. Sobrepasado este tramo de nuevo el descenso aumenta en inclinación, ayudando los zig-zag obligados de la senda  a superar el L'Amorriadó.
A las 18,30 h. llegamos a la Cabaña del Llosero, adentrándonos para finalizar nuestro descenso en una zona boscosa de pinos y abeto viejo, llamándonos la atención el primero que encontramos, totalmente seco salvo en una de sus ramas, como si ésta nos quisiera señalar el camino. Unas suaves lazadas más nos llevan al asfalto, punto final de nuestro recorrido. Son las 18,45 h.
22 km. de recorrido y aprox. 2000 m. de desnivel acumulado.
 

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Posets - 28 de septiembre

10.10.16 0 Comentarios



POSETS - 28-septiembre-2016 Andrés y Antonio

FOTOS de la Jornada

A las 5,05 h. me recoge Andrés en la Plaza Santa Clara. Partimos hacia Eriste, Carretera de Benasque. La mañana despejada anticipa un día muy bueno de temperatura, aún cuando el termómetro vaya bajando a medida que nos acercamos a nuestro punto de partida. Al pasar por Graus, donde paramos a tomar una café, ha descendido hasta los 10º.
Nada más pasar Eriste tomamos un desvío a la izda., pista asfaltada en un primer tramo que combina con tramos de tierra después y cemento al final. Aproximadamente 5 k. nos separan del parking de Espigantosa, muy cerca de la cascada del mismo nombre. Cuando llegamos, 7,25 h.,  todavía es de noche, pero empieza a amanecer, no consideramos necesario pese a dominar la luna nueva coger los frontales,  5,5º de temperatura. Nos ponemos algo de abrigo, cargamos mochilas y cinco minutos más tarde comenzamos a caminar.
7,30 h. 1.520 m. altitud. Un panel y unas señales al inicio del parking nos indican la dirección al refugio de A.Orús, 1,30 h. indica. Aprox. 100 metros de pista nos conducen a la vista de la cascada, a la vuelta la apreciaremos mejor, con la oscuridad nos se aprecia la magnitud de la misma. A partir de aquí ya caminamos por una senda bien marcada que no confunde a error. Cruzamos el rio Eriste y comenzamos una ligera ascensión con continuos giros que nos sitúan rápidamente en los 1750 m. que iremos manteniendo con ligera oscilación durante una buena parte del recorrido mientras la senda discurre por una zona boscosa por la margen izda de la Ball de Grist.
Un nuevo repecho que discurre entre cantos de granito bien sujetos y entre abundante vegetación nos hace ganar de nuevo altura. Nos entretenemos, aprovechando que ya ha amanecido, observando los hongos que encontramos en el camino y los Serbal de los cazadores (Sorbus aucuparia, arbol de frutos rojos) que están en su pleno apogeo con sus frutos rojos, ofreciendo un contraste muy bonito con el verde del bosque. De nuevo la pendiente disminuye hasta un pequeño prado donde unas surgencias de agua invaden la senda. A nuestra derecha una caseta de piedra, posiblemente refugio de pastores. A partir de aquí, la senda nuevamente se empina hasta el refugio, que aparece casi de repente al final del bosque, en lo alto, son las 8.45 h.
Lo dejamos a nuestra derecha y no nos entretenemos, pararemos si tenemos tiempo a la vuelta. Unas vacas pardas nos dan la bienvenida, pacen tranquilas alrededor del refugio, no les perturba nuestra presencia. Una vez superado el refugio la senda supera una zona rocosa, un poste con varias señales indica todos los recorridos posibles, desde aquí la ruta del GR 11.2 está bien marcada, siendo constantemente visible las marcas roja y blanca que van indicando el recorrido.
Un falso llano nos acerca a una zona de granito que vamos superando sin dificultad utilizando las manos en algún momento para salvar los desniveles. Un pequeño congosto, casi debajo de la "Agulla del Forcau", nos lleva, una vez superado, al enlace del GR 11.2, que une los refugios de Biados y Estós. Son las 9,25 h. y estamos en cota 2.370 m. Continuamos dirección a Biadós.
Unos nuevos bloques graníticos marcan el camino, debemos esforzarnos para superar una gran mole, continuando la senda a la izda del barranco "Aigueta de Grist" hasta que procedemos a su cruce por un puente metálico partido en dos, seguramente por las avalanchas, pero que todavía sobrevive.
La senda sigue bien marcada por los colores típicos del GR, pero al superar una pequeña cascada que forma la barranqueta se alterna con mojones, posiblemente esto nos despista y no vemos el desvío que queda a nuestra dcha para encarar directamente la Canal Fonda, paso formado entre el Tucón del Diente de Llardana (3094 m) y las Tucas de Canal Fonda (2910 m.), así que seguimos por el GR. dirección a la Collada de la Forqueta y a Biadós. Cuando llevamos unos cientos de metros y a 2.600 m. de cota nos cruzamos con una pareja de asturianos que descienden de la Forqueta y nos indican el camino correcto, así que giramos a nuestra dcha y continuamos una traza, no muy marcada pero previsible, que nos acerca a la senda correcta. Tan apenas hemos perdido metros de altitud.
La senda por la Canal, salvo algún pequeño tramo, es muy vertical, así que dada la hora decimos avanzar hasta la cota 2.800 m. y parar a almorzar y descansar un poco de la subida tan rápida que hemos realizado. A mí se me nota el catarro que arrastro desde hace varios días. Paramos justo debajo del muro del Diente de Llardana, en una zona al abrigo de la brisa y donde se agradecen los rayos de sol. Son las 10,20 h., llevamos 2,45 h. desde el parking de ascensión, hemos subido 1.300 m de cota, sin descontar el tiempo perdido en hacer fotos y disfrutar de las vistas.....y alguna que otra necesidad fisiológica.
Veinticinco minutos después reanudamos la ascensión, son las 10,45 h. Pasos cortos para superar la verticalidad de los últimos metros de la canal, que discurre por una senda de piedra suelta y en constantes lazadas que ayudan y mucho a superarla. Son las 11,10 cuando superamos el collado del "diente", cota 3015 m. Hace rato que tenemos a la vista nuestro objetivo, desde este punto observamos también a montañeros que bajan de la cima, nos quedan los últimos 350 m.
Excelente vista desde aquí del circo que forman Posets, Tuqueta Roya (3273 m.) y L'es Espades d' Llardaneta (3332 m.), donde todavía se puede observar nieve en el fondo. Seguimos a nuestra derecha la senda bien indicada por mojones que nos orientan para salvar una pared con una buena verticalidad, utilizamos las manos pero se supera sin dificultad. A partir de aquí la senda sigue su ascensión por una pedrera con continuos zig-zag, sin homogeneidad en sus giros, pero muy empinada, obligándonos además la piedra suelta a prestar atención para no resbalar y evitar el paso adelante y dos atrás. En este tramo nos vamos cruzando ya con montañeros a los que les pedimos amablemente nos hagan fotos juntos.
Enseguida. a las 11,40 h,  nos situamos en la cresta del Posets, lo que nos permite disfrutar de las vistas del Perdiguero, nuestro próximo objetivo, y sus comparsas, además de los ibones situados en la cara norte (Ibones Negro, D'abaixo, D'el Mich, De Grist) y los restos del Glaciar del Posets.
La cresta se estrecha en los últimos metros, obligándonos a asegurar bien los pasos y apoyarnos en las manos en algún tramo para superar la dificultad. La arista es lo suficientemente ancha para caminar con seguridad, eso sí sin descuidar la atención en los pasos y no tropezar con las piedras.
11,55 h. CIMA. Espectaculares las vistas. A las ya descritas tenemos a nuestra izda Monte Perdido y sus vecinos, y por supuesto la Sierra de las Madaletas y al Rey Aneto. El día totalmente despejado nos permite girar constantemente a nuestro alrededor para disfrutar del infinito. Prestamos atención en situar a los Culfredas, visitados el año pasado. A la cima hemos llegado al mismo tiempo que un montañero catatán que ha subido por la cresta desde la Collada de la Paúl.
12,35 h. Comenzamos el descenso los tres. El catalán nos invita a ascender con él  "Diente Llardana", eludimos el compromiso, no era nuestra intención hacerlo, así que nos seperamos y seguimos nuestro camino de descenso. En algunos tramos lo hacemos corriendo, así superamos a varios grupos que nos hemos encontrado descendido el Posets cuando nosotros subíamos.
14 h. Estamos tomando una cerveza en el refugio, el aspecto exterior es espléndido pero observamos le falta un poco de mantenimiento en la entrada donde están ubicadas las taquillas, pese a todo las notas en el libro de bienvenida son todas elevadas con comentarios muy favorables. Las cervezas a 3,50 €.
14,20 h. abandonamos el refugio con el permiso de las vacas que merodean la puerta de entrada. Bajamos más despacio observando los níscalos por el camino, especialmente cuando llegamos a un pequeño prado, después de descender aprox. 200 de cota, junto a la "aigueta de Grist" y una pequeña mayata que serviría de refugio para ganaderos o cazadores. Desde aquí la senda discurre casi en horizontal un buen tramo, nos desviamos  descendiendo unos metros hasta el cauce del arroyo cruzándolo por encima de las piedras para no mojarnos, decidimos continuar la pequeña traza que discurre por un pequeño prado, intuimos que nos llevará de nuevo a la senda. Así es, tan apenas 500 m. más adelante volvemos a cruzarlo, esta vez por un puente que nos proporciona una buena vista del cauce de la "Aigueta", divisando también, al fondo a lo alto, el refugio A. Orús (El Forcau). Enseguida oímos el ruido de la impresionante cascada de "espigantosa", un huella que sigo intuitivamente me acerca al fondo de la misma. Digna de una pequeña excursión dada su accesibilidad. Perdemos más de 5 minutos haciendo fotos.
15:45 h. Llegamos al parking. Buen día y generosa ascensión, una de las más bonitas realizadas hasta ahora.


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