Ascensión a Cotiella





COTIELLA.


Mañana calurosa en Huesca, 24° a las 5,30h., esta es la hora que Andrés me recoge en la puerta de casa. Por diversas circunstancias hoy somos solo los dos lo que vamos a ascender a esta emblemática y denostada  cima,  y al mismo tiempo alabada por su singularidad, especialmente por geólogos.
Un café en Graus, en el Hotel Lérida, es casi parada obligada. Campo, Siresa y aquí desvío, 9 km. por una carretera estrecha hacia Barbaruéns. A la entrada de esta localidad tomamos una pista con buen firme aproximadamente durante 3,5 km. hasta un punto donde es complicado seguir con el coche, un escurrimiento profundo nos impide pasar sin dañar los bajos y nos obliga a echar marcha atrás unos metros para  aparcar en un ensanche de la última curva.
15°. Temperatura ideal para caminar. Son las 7,50h cuando comenzamos la ascensión por una pista sombría, flanqueados por bojes, hayas, avellanos y sobretodo pinos. El firme con piedra suelta nos obliga a  gestionar bien la pisada para no resbalar.
Aún no han trascurrido 1km. cuando converge ntra senda con el GR que sube de Barbaruéns. La pista ya es senda desde hace unos pocos metros. En su recorrido, antes de llegar al collado de Armeña, se aproxima provocativamente a miradores que proporcionan unas vistas espectaculares de los cortados y paredes del barranco de Bilsé.
Atravesamos un bosque de pinos que nos sitúa en un repecho casi vertical que una vez superado una tasca de flores y pastos nos marca la llegada a la Colladeta (1907 m). Son las 8,42h, llevamos recorridos  2,58km, desde aquí atisbamos el refugio de Armeña y el circo que forman sus crestas. . 
Un rápido y corto descenso nos acerca al ibón,  no le prestamos atención, caminamos por una traza unos metros por encima, aún así nos percatamos de los distintos grupos que han pernoctado al lado, varias tiendas de campaña están ancladas cerca de la orilla. 
Continuamos hacia el refugio, nos sigue los pasos un guía que se dirige a Saravillo por la Basa la Mora, comenta que está de trabajo y que su intención es regresar con mulas, imaginamos que para realizar el transporte de las tiendas de campaña y resto de material de la acampada. Cruzamos por una zona con un centenar  de pinos caídos, rotos y secos, acertaremos si decimos que han sido  arrastrados por alguna avalancha, así de severa es a veces la naturaleza. 
9.06h. 1857 m. altitud, Refugio de Armeña. Pequeño pero bien equipado, con literas, chimenea, leña, y teléfono de emergencia, un digno lugar, sin duda, para pasar alguna noche. Domina desde su ubicación el comienzo del barranco de Bilsé, que desciende pronunciadamente desde aquí formando los impresionantes cortados que hemos visto en la ascensión. 
Aquí nos desviamos del GR, no sin antes admirar el colosal circo de Armeña, formado por crestas y picos de piedra caliza, atisbamos también a lo lejos la punta de nuestro objetivo, Cotiella. 
Lo visto hasta ahora nos ha sorprendido gratamente, vegetación espesa, superficie herbosa, el Ibón, casi todo el recorrido a la sombra. A partir de aquí desaparecen pinos y la posibilidad de coger agua, comenzamos la dura ascensión. 
Los distintos hitos marcan el trayecto, inicialmente por un canchal de piedra suelta que alterna momentáneamente por terreno herboso para volver casi de inmediato a un pedregal que nos obliga a prestar atención para evitar torceduras. 
La senda se adentra después en  un paisaje lunar repleto de simas y dolinas, formando un espacio único por la gran concentración de las mismas. El terreno entre piedras y superficie herbosa asciende superando pequeñas rimayas hacia el collado de Cotiella. 
Llevamos todavía agua, pero pequeños neveros que perduran todavía en el fondo de alguna dolina nos dan seguridad por si necesitamos hidratarnos a la vuelta. Nos cruzamos con un montañero que ya desciende, ha madrugado bastante más que nosotros o ha salido de un punto más cercano, nos saludamos. 
De nuevo nos adentramos en terreno pedregoso para afrontar los últimos metros hasta la chimenea del collado. Vamos buscando, en el tramo de pedrera final, las más grandes para que no se deslicen con facilidad y evitar el cansino "un paso adelante y dos atrás" . 
La chimenea obliga a usar las manos, pero no tiene más dificultad que asegurar los agarres y tener cuidado con las piedras sueltas. 
11h. Las vistas desde el collado son también espectaculares, por un lado el camino ya recorrido con el paisaje marciano y al otro lado el profundo y marcado barranco de piedra blanca de los Neiss. Aprovechamos mientras seguimos contemplando el paisaje tan variopinto que nos depara nuestra posición a 2664 m., para comer algo. Decidimos también que el tramo final lo haremos por la cresta y volveremos por la pasante del barranco. 
Reiniciamos la marcha buscando la larga chimenea que nos espera para afrontar los últimos metros. Ladeamos por una media diagonal por terreno pedregoso, pero lo suficientemente pisado para recorrerlo sin dificultad. 
En el escarpe los hitos no están muy claros, pero sólo con la intuición se presume el camino a seguir. Continuas  trepadas nos hacen ir superando el fuerte desnivel, exige mucha atención y prestar atención para no hacer rodar la piedra suelta. Se encuentra fácilmente puntos de apoyo para asegurar manos y pies. Disfrutamos del reto, hemos hecho buena elección, el descenso por aquí hubiese sido bastante más complicado. 
11,50h. Cotiella, 2912 m., no es un tres mil por poco, pero la ascensión es mucho más exigente que cimas más altas. Hace calor pero una ligera brisa hace muy agradable la estancia en la cima. 
No hay pico mítico que se esconda en el horizonte, su situación permite atisbar todos, pero sin embargo lo que más nos llama la atención es el páramo "marciano", de color grisáceo que observamos en su ladera norte y las crestas de Armeña. Unas pintadas en una pequeña dolina de la cima nos irritan. 
12,25h. Comenzamos el descenso por la cara norte, por el otro lado del barranco de Neiss buscando la collada que nos permita bajar a la pasante hacia el collado de Cotiella. Lo hacemos siguiendo la senda que zigzaguea por terreno pedregoso hasta alcanzar el punto que iniciamos un corto destrepe que nos sitúa en el barranco, continuamos por una zona de pequeños escarpes marcada con hitos que supera en semicírculo el pequeño circo que forma barranco y ladera del pico. 
A las 12,50h estamos de nuevo en el collado, a partir de aquí el camino de vuelta será el mismo de la ascensión. El destrepe de la chimenea hacía la pedrera lo hacemos con precaución, procurando no dejar un pie atrás agarrado en las piedras que nos pueda  precipitar hacia delante. 
Vamos deshaciendo el camino con paradas para disfrutar de nuevo de este paisaje galáctico. Cuando llegamos al tramo  que la piedra alterna con  la superficie herbosa nos percatamos de la flor de edelweiss, nos ha pasado desapercibida por la mañana. Siempre me produce una gran alegría la  presencia de esta flor tan singular y endémica del Pirineo. 
En el descenso, aunque hay distintas marcas, vamos reconociendo por pequeños detalles que lo hacemos sin desviarnos un metro. Solo en la parte final preferimos hacerlo un poco más hacia el sur, buscando la zona de tasca. 
13,50h. Estamos de nuevo en el refugio, esta vez no nos entretenemos, seguimos hasta el Ibón donde hacemos un amago de hidratarnos, pero el agua está caliente, además un guía del grupo de la acampada, con quién bromeamos con cerveza fresca, se está bañando en pelotas. Envidia sana. 
En el pequeño ascenso hasta la  colladeta de Armeña  las piernas notan el cambio de pendiente. Cuatro burdéganos y mulas se llenan la panza en los pastos del collado. No se inmutan con nuestra presencia. Un par de fotos y seguimos con ritmo ligero hasta el barranco de Gargalluso (14,38h), donde nos hidratamos convenientemente. El agua, limpia y cristalina, se precipita desde aquí en  cascada al barranco de Bilsé. 
A medida que vamos perdiendo altura el calor gana en grados. El coche marca 32° a las 14,53h. 
Cotiella, una cima que no dejará indiferente a nadie, a nosotros nos ha sorprendido muy gratamente. 



12 retos 12 Cimas: Fragineto




Dentro del Programa "12 Retos, 12 Cimas" continuamos con la siguiente ascensión:

FRAGINETO  1749 mts

RUTA:



MIDE:



CUANDO: 22 de septiembre de 2019, a las 7h.

DONDE: Colegio Salesianos 7h.
Comienzo de la actividad: Tejería 7:30h.

REGRESO desde la Tejería al acabar la actividad.




INSCRIPCIONES:

FEDERADOS, Importe:
10€ adultos.
8 € menores de 18 años.

NO Federados +5€ por cada actividad.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas. En la primera cima a la que se asista se entregará un diptico con los recorridos de los 12 retos 12 cimas. El circuito completo deberá completarse en  las fechas señaladas, no obstante se permitirá la realización de las mismas en otros días siempre que mediante medios telemáticos  se justifique su realización, remitiendo, en estos casos, la información al e-mail del club, quién validará o no la cima, llevando en caso afirmativo un control de las mismas.
Cumplido el objetivo se entregará una camiseta conmemorativa especial de la realización de los 12 retos 12 cimas.

Las marchas en las fechas indicadas se realizará sólo con FEDERADOS que se hayan inscrito previamente, los que  no lo estén deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por cada ascensión.

Cierre de inscripciones, 3 días antes de la fecha de cada marcha.

Para dudas e información adicional ponerse en contacto con el club a través de e-mail:


o a en los teléfonos siguientes:



INSCRIPCIÓN

Límite de inscripciones, día 19 de septiembre.

El importe de la inscripción da derecho a participar en todas las marchas programadas.

PASO 1

Ingresar en la cuenta IBERCAJA:  ES83 2085 2067 0903 3070 6865  a nombre de Javieres de Huesca la cantidad de 8€ (menores de 18 años) o 10€ (adultos).

En caso de que no esté FEDERADO en Montaña, se deberán asumir el coste de un seguro adicional que cubra la actividad, que tendrá un coste de 5€ por persona y por cada ascensión.

PASO 2

Cumplimentar los datos en el siguiente formulario y enviar:


Crestas de Bachimala



BACHIMALA y los 9 tresmiles. Circular desde refugio de Tabernés. 21.08.2019.


Ha sido, tanto de Andrés como mío, uno de nuestros objetivos para esta temporada, había quedado pendiente otros años por anteponer otros retos y/o por falta de agenda. Lástima que en el último momento Andrés, por motivos profesionales, no pueda acompañarnos a Lolo, Rubén y Tony, que se han apuntado a esta aventura sin titubeos.
A priori ya avanzo que el recorrido por las crestas de estos picos no es apto para todo el mundo, hay que tener buena preparación física y además tener la cabeza despejada para asumir el paso constante por zonas aéreas y pasos de trepadas y destrepes de II+.
Madrugamos con idea de comenzar a caminar pronto y poder contar con tiempo por si se nos echaba  la noche en el descenso. A las 5 h. quedamos en el parking de Carrefour, antes había recogido a Lolo. Salimos con 15' de retraso porque Tony tiene que volver a por el casco, pieza que consideramos imprescindible para protegernos de la numerosa piedra suelta que nos encontraremos.
7,40h. Aparcamos en el refugio. Siete minutos después comenzamos a caminar. Los 7° nos obliga a abrigarnos un poco. Antes de partir intercambiamos conversación con dos vascos de Vitoria que han pernoctado en el refugio, quieren subir al Bachimala directamente, les participamos nuestras intenciones. Arrancan unos minutos antes.
Mañana fresca pero muy apropiada para comenzar la caminata. Lo hacemos por terreno conocido, cruzamos el río Cinqueta por el puente, abriendo y cerrando la verja que impide el paso del ganado, seguimos ascendiendo paralelos  al cauce del mismo, aumentado por la fuerte tormenta del día anterior.
Prados, río, barrancos (culrueba y madera) y pinos nos ofrecen unas bonitas panorámicas que no dejamos de fotografiar. Por Sendos puentes de madera cruzamos los barrancos citados y otro situado en el Vado de Bachimala lo utilizamos para cruzar de nuevo el Cinqueta, justo donde hay instalado un pluviómetro y donde se toma el desvío para subir directamente al Bachimala evitando las crestas. 
Nos percatamos que los montañeros vascos han cambiado su inicial intención y siguen la senda por delante camino del puerto de La Pez. 
La senda zigzaguea al término del vado para superar unas pronunciadas Gorgas. La empinada pendiente me mueve el cuerpo, tengo que realizar una urgente e imprescindible parada. 
Superado este desnivel llegamos a las Planas de Baliber. Una cabaña a la otra orilla del río serviría de refugio en caso de tormentas. Nuevos barrancos a ambos lados, pero nos sorprende a ntra dcha.  por su cascada el "barranco del Ibón de Bachimala", ahora oculto en lo alto pero que tendremos bajo nuestros pies en cuanto alcanzamos las crestas. 
Un falso llano nos acerca  al pequeño circo al  que llegamos después de superar en diagonal  la ladera de Los Fixos, terreno que alterna piedra suelta con superficie herbosa, y tras  un último tramo de repetidas lazadas verticales llegar al grau del puerto de La Pez. 
2465 m. 9,47 h. Puerto de la Pez, una placa indica que estamos en uno de los caminos de Santiago que viene de Francia. Nos encontramos a los Vitorianos, Gonzalo y Mikel, nos esperan almorzando y nos piden si pueden acompañarnos, han cambiado de planes sabiendo nuestras intenciones. Son buena gente, llevan nuestro ritmo, aceptamos sin contemplaciones, además son montañeros con mucha experiencia, conocen el Pirineo mejor que nosotros. 
Díez minutos son suficientes para tomar aire. El día sigue acompañando, una ligera calima disminuye la intensidad de los rayos de sol. 
Continuamos desviándonos a la derecha de la cresta fronteriza, buscando después de ascender por la ladera  herbosa el canchal de piedra suelta que nos sitúe en el collado que separa los picos de La Pez, a nuestra derecha, y el del Puerto, primero de nuestros objetivos, a la izda. La ascensión hasta este punto lo hacemos por la vía directa, intentando buscar los tramos de roca y evitando las zonas de piedra suelta, hay que utilizar las manos. A mitad de ascensión cuatro corzos descienden al galope por el canchal de piedra suelta huyendo de nuestra presencia, previamente habíamos observado el perfil de un  ejemplar en lo alto de la cresta. 
11,42h. Pico del Puerto. 3022 m. Las vistas desde este pico ferroso nos sorprenden, pensamos, aunque reconozcamos después habernos equivocado, son insuperables,... Las tendremos mejores más adelante. Atisbamos, en nuestro punto divisoria de fronteras, interminables puntos de interés, además de toda la cresta a recorrer, incluido el vigilante Bachimala, los ibones, tanto en la parte española como francesa, la estación de Sky de Bagnères de Luchón, Perdiguero, Aneto y Maladeta. 
Encontrar los mojones se hace tarea complicada a veces, hay que prestar atención. En algún momento tenemos que rectificar y volver sobre nuestros pasos para encontrar el paso correcto. Aún así el recorrido es precioso, me recuerda, paradójicamente, el descenso de barrancos cuando tienes que esquivar obstáculos. Hay que asegurar el paso y muchas veces apoyarte con las manos para más firmeza, hay mucha piedra suelta. 
12,06h. Pico del Puerto de la Pez. 2998 m. Seguimos con terreno ferroso y disfrutando del recorrido. 
A partir de aquí será roca granítica la que hoyemos hasta nuestro próximo 3000. El recorrido, tanto en el descenso como la ascensión después se hace más técnico. La cresta sigue orientada desde que hemos tomado la cresta hacía el noreste. Las emociones y la tensión controlada es inevitable en algún momento. 
13,27 h. 3025 M. Pico de L' Abeille. Tan apenas doscientos metros separan estos dos últimos picos, para mí, sin lugar a dudas, uno de  los tramos  más   emocionantes y que mejor sensación te causan.
El Posets se lleva nuestros mejores elogios desde aquí, ya no lo perderemos de vista en el resto de nuestro recorrido.
La cresta gira en ángulo recto hacia el sur, seguimos ahora directos al Bachimala.
La cima de este pico presenta lo que parece una una pequeña dolina  de placas graníticas sueltas.
Emprendemos la marcha después de señalar y nombrar, mapa en mano, parte de los Picos que tenemos a nuestro alcance en el horizonte,  elucubrando con algunas que tenemos dudas o tapan las cimas más altas.
De nuevo la piedra marrón rojiza alterna con el granito, mezclados.
La cresta se hace poco a poco más aérea, la precisión de nuestros pasos para apoyarlos en zona segura hace que a veces sea inevitable con dolor de corazón pisar margaritas, crecen aisladamente en los pocos palmos de tierra visibles.
El resto de picos van cayendo uno tras otro, en todos ellos realizamos una pequeña parada para inmortalizar el hecho. Nos cruzamos antes del siguiente, Pico Marcos Fillou, con una pareja de running, y después del Pequeño Bachimala con tres Montañeros, 2 hombres y una mujer, a los que saludamos.
14,50. 3096 M. Punta del Ibón. Llegamos los primeros Lolo y yo. Encontramos en el mojón que marca la cima una piedra pintada con la estelada catalana, mi cabreo es tan grande que la lanzo con la mayor fuerza que puedo a terreno francés. Será posible!!!!. Sin palabras.
Terminamos esta cresta con el paso más difícil después de coronar la Punta de Le Dormeur (3110m). La alternativa, para evitar el destrepe difícil y arriesgado que aconsejaría una cordada para evitar complicaciones, es bajar hacia el Ibón y subir por la chimenea para llegar al colladete que inicia la trepada al Gran Bachimala, pero decidimos tomar precauciones y unos por la izda y otros de frente deslizando el trasero lo afrontamos por la vía más rápida.
Aunque llevamos descargado el track la trazada en el mapa del programa no se ajusta mucho con la realidad, tras varios falsos intentos siguiendo la traza decidimos aplicar lo que nos dice el sentido común y afrontarlo buscando bordear el pico por la derecha, utilizamos  una pequeña faja y varias trepadas (II+). Desde un poco más arriba del collado señalo a Tony la vía que creo es la correcta, espero a Rubén que exploraba otra posible alternativa por la izda. y me quedo el último del grupo. El casco sigue siendo fundamental para evitar caídas de la abundante piedra suelta. 
16,13h. 3176 m. Gran BACHIMALA , también llamado Punta Schrader. 
La satisfacción de todos es enorme, felicitaciones y enhorabuenas por conseguir este importante reto. Para mí y para el resto una de las cimas más exigentes por la vía de ascenso elegida.
Reponemos fuerzas descansando y comiendo algo, compartimos la empanada que lleva Lolo y la acompañamos con buenos apretones de bota. Tony y Gonzalo se echan un pitillo, realizamos  las fotos correspondientes  y decidimos, sin apenas debate, afrontar un último reto que inicialmente no estaba previsto, la cresta del Sable. 
Son las 16,50h. cuando nos ponemos de nuevo en marcha. Comenzamos la nueva cresta afrontando el descenso de aproximadamente 40 M. desviándonos ligeramente a la derecha, la traza  se intuye sin problemas. Después continuamos por la cresta la ascensión hasta el Sable. Una zona aérea de 3 metros, bastante estrecha, me recuerda al paso de Mahoma, me obliga a gatear un metro. Toda la cresta del Sable está compuesta por bloques graníticos y ferrosos y también lajas y placas descompuestas. 
17,19 h. Punta del Sable. 3134 M. Otro momento de relajación para afrontar el duro descenso que nos espera. Quince minutos después nubes de evolución nos hacen mover, aunque no se presumen lluvias ni tormentas. 
El descenso hasta el collado de la gatera es pronunciado, utilizamos pequeñas canales que nos obligan a apoyar el trasero y utilizar las manos, no ofrecen, no obstante, mayor dificultad que prestar atención al desprendimiento de piedras, inevitables. Hay bastantes agarres y apoyos para pies y manos. En el último tramo, cuando disminuye la pendiente, la piedra suelta produce algún resbalón. 
Nos juntamos todos antes de comenzar el descenso de  la pedrera. Aquí abandonamos la cresta y en vertical bajamos los 200 m. de desnivel que nos dejarán en la vía de  ascensión normal al Gran Bachimala. 
Junto a un gran mojón realizamos una última parada para quitarnos las piedras que se han introducido en las botas. 
Seguimos por la traza de la senda hasta el paso de la gatera o señal de Viadós, aquí se bifurca, o al refugio de Viadós o a Tabernes por el pluviómetro. Tomamos esta última ruta que sigue el barranco de Bachimala. Las marmotas anuncian nuestra presencia, vemos varias antes de aproximarnos al barranco. 
Tasca, piedra y superficie herbosa hasta el pequeño bosque, que en un zigzagueante y fuerte descenso nos deja, una vez superado, en el pluviómetro. Desde aquí deshacemos el camino de esta mañana. Impongo un buen ritmo hasta el coche que todos siguen, tenemos ganas de terminar. 
20,08h. 17,90 km., +1999 m. desnivel acumulado. 8,09h. en movimiento. 
Ahora sí que proceden, finalizada la maratoniana jornada, las merecidas felicitaciones. Recorrido que ninguno olvidaremos, muy bonito y exigente. Súper reto conseguido. 


12 retos 12 Cimas, Peiró de Centenero


12 RETOS 12 CIMAS. Peiro de Centenero

FOTOS de la Jornada.

27.07.2019. Hoy es una jornada especial, hemos sacado billetes de Grupo para viajar en el Canfranero hasta Anzánigo, ida y vuelta. Hemos cambiado el planteamiento inicial de partir de La Peña y Volver desde Anzánigo porque solo Carlos, bar de esta última localidad, nos daba de comer. La señora del bar de la Peña desoyó  nuestra petición.
Por este motivo marcamos  un itinerario circular que nos permitiera  partir y llegar al mismo punto. El domingo anterior realicé una aproximación para reconocer y marcar parte del itinerario que no conocíamos, limpiando un tramo y marcándolo con mojones. 
Salvo los que vienen de Zaragoza (Carlos FOLLOS y Enrique y M. Jesús) y quienes se acercarán en coche a Anzánigo (M. Almarcegui, Jesús Pardo, Víctor, Nino y Chema), todos estamos en la estación a las 7,45 H.
Hemos tenido suerte con el tren, es posible que en previsión a nuestro grupo hayan sustituido el Yamaguchi por otro convoy de 3 vagones que tiene su interior muy  parecido a un Avia, con máquina expendedora de refrescos, sandwich y cafés.
Viaje cómodo y entretenido, por el paisaje, las personas y la novedad que supone el desplazamiento.
Llegamos en hora(9,10h), nos están esperando en la estación Miguel y Chema y una vez comenzamos la marcha lo hacen  Víctor y el resto de conductores. 

9,20h. Puente de Anzánigo. Tomamos la carretera, dirección la Peña, durante un par de kms. Nos desviamos a la derecha, a pocos metros de un azud del Gállego, por una pista que  se eleva constantemente, con algún falso llano, hasta poco más  del collado de Casiella, que separa   vertientes de Anzánigo y La Peña. El cielo, semiencapotado, nos arroja unas pocas gotas que no nos alarman mientras ascendemos. . 
Unas ruinas de una vieja paridera nos sirven como referencia, unos 200 m. más y debemos desviarnos, rodeando un pequeño abrevadero natural, para buscar  traza, difícilmente visible entre los arbustos, e hitos que nos confirman el recorrido. Asciende con mayor verticalidad que la pista hasta lo alto de la   Sierra de Santa Isabel, punto que alcanzamos por El Forné (1072m.altitud) a las 11,30h.
Aprovechamos que estamos casi en  el punto más alto de nuestro recorrido para almorzar. 
Trascurrido 20' retomamos la marcha buscando las zonas menos vestidas de matorral y arbustos que nos permitan llegar cresteando hasta el Peiro, esto nos obliga a descender unos metros y volver a recuperarlos varias veces sin dificultad alguna. Las veredas del ganado nos facilitan la labor para llegar al reto de hoy. 
12,20h. Un punto geodésico marca nuestro objetivo. Realizamos fotos de grupo y sin más dilación comenzamos el descenso hacia la ermita de Santa Isabel, llave que nos ha facilitado el Vicario del Obispado de Jaca y que hemos recogido en el bar de Anzánigo. El día anterior Héctor, conocido del Club, pasó a Centenero a por ella. 
La ermita románica, restaurada hace un par de años, conserva todo su aspecto antiguo y restos de su artesonado principal. La ventana opaca del claustro y la bonita talla de la Virgen es lo más destacable. Tiene  un porche cubierto  que puede servir como refugio. El entorno, con viejos robledales, ofrece un atractivo conjunto. 
12,50h. Seguimos por unos prados que atraviesa una antigua pardina hasta recuperar las señales y la senda que, ahora eso sí, en continuo descenso nos acerca a Centenero por el depósito de agua. 
13,40h. Atravesamos la pequeña localidad para llegar a la fuente situada en la parte más baja. Tras unos minutos de descanso y debido a la ausencia de marcas, decidimos seguir el track marcado de la última excursión y nuestra intuición. Tras pasar unos pequeños escarpes, sin apenas dificultad, encontramos rastros de senda que seguimos complementando con el  track. 
En un par de ocasiones tenemos que utilizar nuestro intento de orientación para volver a recuperarla. 
En la parte final está más pisada y es más fácil su seguimiento, se nota que está utilizada más habitualmente por cazadores. 
15,15h. Llegamos a Anzánigo. Un poco antes de entrar al pueblo, a la altura del puente, nos encontramos a Tony, previamente había telefoneado, que nos acompañaría en la comida. 
Tenemos que esperar un poco para la comida, tiempo que utilizamos para asearnos, cambiarnos de ropa e hidratarnos adecuadamente. 
15,40h. Todos ya sentados degustamos las dos excelentes paellas, de conejo y pollo, que nos ha preparado la madre de Carlos. La acompañan unas ensaladas y unos platos de revuelto de ajos tiernos, bebida, helado y café. 
Nos invita la Comisión de Fiestas a participar por parejas en el torneo de guiñote, lo hacemos Mari y Esperanza y Manolo y yo. Mari y Espe son eliminadas pronto, pero Manolo y Yo tenemos que hacer uso del tercer coto que perdemos por los pelos con un ajustado 3 a 2. Menos mal, porque no hubiésemos podido jugar la posible final por el tiempo, salvo perder el tren. 
19.18h llega puntual el tren, antes, en la espera, hemos estado realizando fotos sobre las vías, así hemos matado el poco rato disponible. 
Una nuevo reto realizado, diferente, con la novedad de canfranero y comida, marcha no muy exigente que nos ha permitido disfrutar y conocer una parte de la zona más occidental de la Comarca de la Hoya. 


Nocturna a Guara


Ascensión a GUARA


Las obras de la autovía originan un atasco hasta un poco antes de llegar a Arguis, hecho que nos hacer perder casi una hora a los vehículos que salimos en los segundos y tercer horarios y poco  menos a los de las 18 h. 
Así la salida desde Used para los distintos grupos es a las 19,45 h (grupo de las 18h y M. Santiago, Miguel y Michel) , 20,45 h (Antonio, Niko, Enrique y Belén), 20,55h. (Tomás, Pichetas y Josico) y 21,15 (Cru, Piñeiro, Raúl, Héctor, Jesús y J. Antonio). 
Un despiste en el grupo primero hace que sigan por la senda hacia Cupierlo en lugar de tomar la pista a Fenales, después, al llegar a los prados, el no tomar la pista  a la dcha. que en 400 M. les hubiese acercado de nuevo al refugio, siguen por la senda de Santa Cilia hacia Ballemona perdiendo por la obscuridad la traza y obligándoles a avanzar entre erizones monte a través y volver a recuperar la dirección correcta por encima del pozo de hielo. Toda esta aventura les hace perder tiempo, aunque también la ascensión ha sido más larga pero más tendida, más suave. 
Cuando llegamos al collado, punto de pernocta, nos extraña muchísimo que no haya nadie, no tengo tiempo de elucubraciones  porque cuando empiezo a sorprenderme, en ese mismo momento, recibo la llamada de Felipe indicándome su posición, giro la vista a la izda y atisbo las luces de la avanzadilla del grupo que ya han coronado Ballemona, les indico también nuestra posición, son las 23,30h. 
Me anticipa lo sucedido, que van todos bien aunque un poco dispersos. 
Llegan Tomás, Pichetas y Josico casi de inmediato y las primeras unidades del grupo de las 18h. lo hacen a las 23,45h., sanos y salvos. 
Diez minutos después lo hace Cru y su grupo. 
Buscamos la cara norte para minimizar en lo posible el bochorno que con rachas más o menos fuerte sopla del sur. 
El espacio para albergar a todos es bastante amplio, nos dispersamos para ocupar las mejores posiciones y evitar la pendiente. 
Una vez instalados es hora de cenar, la hora y el esfuerzo abren el apetito. 
Se nota en el grupo el cansancio porque enseguida reina el silencio, sólo se oyen los plásticos que mueve el viento. Unas pocas gotas se precipitan de una nube pasajera, ni siquiera se puede catalogar de andalocio, no les damos importancia ni generan inquietud. Observamos rayos en el horizonte, pero lo suficientemente lejos como para tampoco  preocuparnos. 
Algunos movimientos en la noche, pero más por buscar una mejor posición o hacer uso del wc. 

La luna, teñida de amarillo, que aparecía a nuestra llegada tímidamente entre nubes por el oeste va ganando altura y a medida que lo hace, como por arte de magia, se torna blanca. Aparece incompleta, pero podemos disfrutar de su luminosidad y hacer volar la imaginación recordando  el  50 aniversario de la conquista de la Luna (20 julio 1969). Las estrellas, semi ocultas por unas nubes viajeras, se hacen más destellantes conforme avanza la noche. Las observo por el pequeño hueco que dejo liberadamente en el saco, estoy tapado por completo. 
5,15h. Comienza el movimiento, nos vamos incorporando lentamente, todos hemos dormido, unos más que otros. Desayunamos, recogemos los sacos y mochilas y las dejamos apiladas para realizar el último tramo de la ascensión al Tozal sin peso, sólo con alguna bolsa con termos y pastas. 
Unas cabras nos berrean en la distancia. 
6,30h. No hay nadie más en la cima, solo el grupo, el aire, como casi siempre ocurre en este punto, deja de soplar. Fotos y más fotos mientras esperamos el amanecer. 
Unas nubes en el horizonte se interponen entre nosotros, nos privan de ver los primeros rayos de sol cuando asoma entre las cumbres, tenemos que esperar unos minutos más para observar como aparece con fuerza sobre los cúmulos que todavía persisten. Esta circunstancia no quita solemnidad al amanecer, distinto a los anteriores, sin duda no hay dos iguales, pero todos tienen su esplendor y no nos deja indiferente. 
Es difícil, pero siempre hay alguien en el grupo que asciende por primera vez, en esta ocasión Gema, Ana, Susana, Jose Luís, J. Antonio y M. Santiago 
7,30H. Una hora después, sin olvidar  realizar la foto de grupo y muchas individuales, comenzamos el descenso. 
En el lugar de pernocta recogemos mochilas y en  pequeños grupos vamos descendiendo sin prisa. Una corta parada en nuestra Cruz para ordenar las piedras y continuamos hasta Fenales, donde reagrupamos. 
Poco antes de llegar, en el tramo final de esta parte de descenso, lo que no ocurrió el día anterior ocurre aquí, un tropiezo y caída de Susana. Afortunadamente sólo ha sido un retorcijón de tobillo sin consecuencias, le facilito un ibuprofeno en el coche que le calma las molestias. 
Aprovechamos la reparación del sifón del refugio para beber y remojarnos, especialmente manos y cara. 
Seguimos el camino un poco dispersos, en pequeños grupos, desde aquí el regreso al punto de partida no ofrece ninguna duda. 
Otro percance, otro retorcijón de tobillo, hace caer a Gema. No hay lesiones salvo la pequeña elongación de tobillo y las gafas rayadas. 
Vamos llegando al coche con sed y apetito. Para hidratarnos damos cuenta de las bebidas que, tanto el Club como Josico, dejamos en las neveras ayer en los coches. Los últimos cubitos de hielo que introdujimos en las mismas ayer, cuando comenzábamos la marcha, no sólo han conservado el frío sino que todavía hay alguno que conserva su grosor. 
Reajustamos las plazas de los coches y nos dirigimos a San Urbez, donde nos espera el equipo de cocina, Miguel y Ana, ayudados por Quique, y A. Salinas y Nieves. Estos últimos no sólo  han querido acompañarnos, nos han traído gentilmente dos tortillas de patata con huevos de corral y unas rastras de chorizo y longaniza de Graus, Muchas gracias pareja. 
El que quiere repite de huevos fritos, algunos tres, y de longaniza, especialmente los jóvenes. De postre sandía, café que ha traído Ana, y  ya a las 12, después de una buena sobremesa y dejar todo cerrado y recogido, vuelta a casa. 
Nocturna, no exenta de anécdotas, que ha terminado perfecta y que quedará gratamente en el recuerdo de todos. 

Aspe, Llena de la Garganta y Llena del Bozo



ASPE. LLENA DE LA GARGANTA. LLENA DEL BOZO. circular. 12-07-2019


Lolo. Tony. Antonio. Madrugón para poder comenzar a caminar pronto, hoy también anuncian día de calor bochornoso. El partir  desde Carrefour a las 5,30h. nos permite comenzar a caminar a las 6,50h. La ruta elegida para llegar al punto de partida es por Castiello de Jaca, desvío antes de Villanúa hacia Aisa por la 
HU-V-2201 y después, a la salida del pueblo, por la pista asfaltada que asciende paralela al cauce del río Estarrún.
1500m. Una verja, al final del asfalto, impide el paso de vehículos y señala el final y principio de la jornada. La cruzamos por una puerta colocada en el vallado y seguimos por el camino que nos acerca, después de ascender por una dura rampa de cemento, a los pies del refugio de Saleras. En este punto encontramos las señales que indican el desvío hacia el Aspe. Cruzamos el barranco de Igüer y comenzamos la ascensión hacia Las Llanas, primer obstáculo rocoso que superamos por un terreno pedregoso en primer lugar y que luego alterna con superficie herbosa. Pequeñas lazadas con tramos verticales nos sitúan, ya a 2200 M. de altitud, en un paraje lunático, piedra caliza con rimayas y poljes cubiertos todavía de nieve.
Avanzamos con cuidado de no resbalar, evitando torceduras y caídas por alguna de las enormes estrías que presentan las rocas.
La piedra blanca cambia a color rojizo poco antes de llegar al paso de la Garganta de Aspe,  2427m. La bordeamos sin llegar a ella y comenzamos la ascensión de los últimos metros que nos obligan a una que otra trepada hasta llegar al primero de nuestros objetivos, el Aspe, (2640m.) cima que hoyamos a las 9,10h.
Permanecemos un buen rato en la cresta disfrutando de las excelentes vistas que nos depara este punto, lástima que la ligera bruma al horizonte impide observar con claridad los montes lejanos, aún así tenemos a la vista cercana : Lecherines, Bisaurín y nuestros próximos objetivos, a  más distancia Collarada, Anayet, Midí, y más al noreste, Balaitus, Gran Facha, Tebarray, Picos del Infierno y Argualas. 
9,50h. Comenzamos el descenso hacia el paso de la Garganta del Aspe. Aquí seguimos por terrenos pedregoso  bordeando por la cara sur  nuestro siguiente objetivo. No hay traza perceptible, los hitos se pierden, pero se intuye el camino a seguir. 
Nos encontramos con una cincuentena de sarrios, situados en la ladera de fuerte pendiente que tenemos que atravesar, permanecen quietos  observándonos. Una alegría observar semejante manada, naturaleza viva, significa que han superado la epidemia de sarna que sufrieron estos años atrás (Rupicapra rupicapra pyrenaica), su especie de la "gamuza alpina centro europea" que es la raza tipo. El sarrio, que es el nombre más común, se denomina también chizar, chizard, chizart o chizarz para la zona de Bielsa, e ixarso o ixarzo para la de Benasque. 
El superar esta ladera, con fuerte pendiente, compuesta de piedra suelta, nos obliga a ascender un poco para encontrar piedra  sólida. Así lo hacemos aunque luego tenemos que descender de nuevo para recuperar la marca por debajo del molón y superar el pequeño paso que nos sitúa en un espigón del pico. 
Se nos encoge el corazón cuando encontramos un pequeño sarrio muerto, deducimos que ha sido reciente porque está íntegro, es posible se haya despeñado. Una nueva pena nos invade cuando nos damos cuenta que un sarrio adulto, su madre seguramente, gime a  unos 50 metros  de distancia. 
La ascensión desde aquí se realiza por una chimenea casi vertical, en 45' estamos en la cima de nuestro segundo objetivo, pico Llena de la Garganta, son las 11h.
El horizonte más despejado y el sol más alto nos permite observar con claridad los Picos más alejados, ahora apreciamos con nitidez la marmolera. 
El descenso lo hacemos por el este, seguimos los hitos que nos acercan, tras unas primeras dudas, a otra vertical chimenea que debemos afrontar con concentración. Yo lo hago, en primer lugar, sentado sobre los ficticios peldaños. Una vez iniciado el destrepe comprobamos que no parece tan peligroso como daba la impresión desde lo alto, eso sí, mucha concentración para buscar los apoyos. Me siguen Lolo y después Tony, lo hacemos uno detrás de otro como precaución por la caída de piedras. 
Superada esta dificultad, seguimos descendiendo hasta el paso de Napazal, 2329m. altitud, primero en diagonal por un canchal de piedra suelta y seguidamente por una zona que se entremezclan piedra, tierra y pequeñas flores y plantas, cardos principalmente. 
Aquí comenzamos el ascenso por una ladera de fuerte verticalidad que alterna piedra y tasca. Lo hacemos en zigzag aprovechando las trazadas o los falsos escalones marcados en la tasca. Tomamos aire en un falso rellano que nos proporciona la cresta para afrontar un segundo tramo tan duro como el anterior. Superado este nos sitúa en una nueva   cresta, con vistas de la cara norte del puntal de La Llena del Bozo. El camino a seguir es hacerlo por una pequeña franja con una marcada  zona aérea que por un momento nos hace dudar si avanzar por aquí o descender unos metros para buscar otra vía menos arriesgada que lo hace por una chimenea/pedrera por la cara sur. 
Decidimos seguir adelante, superado el paso debemos girar a la izda para afrontar los últimos metros que nos dejan en la última de nuestras cimas de hoy a 2559m., son las 12,50h.
Permanecemos solo diez minutos en la cima, nos da pereza continuar, pero nos falta toda la bajada, retornamos unos metros para empezar el descenso por la cresta norte y  superar la pedrera que desciende hasta el pequeño valle que forma el inicio del Barranco de Igüer, entre Sierra Bernera y el pico Olivón, que tenemos enfrente, y las laderas de Llena del Bozo. Preferimos, mientras se pueda, hoyar los tramos de tasca y piedra que encontramos a la derecha de la pedrera para evitar resbalones innecesarios. En la parte final es inevitable, pero la pendiente se suaviza bastante. Otro grupo de sarrios nos sorprende cruzando al trope la pedrera y ascendiendo vertiginosamente por una pared casi vertical buscando refugio inalcanzable debajo del pico de la Llena. 
En el valle, donde convergemos con el GR-11, encontramos una surgencia de agua de nieve que utilizamos para refrescarnos y llenar los botellines, 2125m. 13:35h.
Continuamos por un GR recién marcado que nos acerca, alejándonos del barranco, hasta el Collado del Bozo, desde donde podemos divisar el refugio de Lizara. Desde aquí seguimos el descenso por la variante del GR que nos acerca por las laderas del Bozo, zona de pastizales, en pronunciadas lazadas hasta la parte baja. En el punto que gira bruscamente a la izda. lo abandonamos siguiendo una traza  por la derecha en busca de barranco Hondo. Su pronunciado  descenso nos deja en los prados del barranco de Igüer. 
Desde aquí seguimos las marcas que coinciden con la pista que nos acercan, esquivando el más de centenar de vacas que pastan sin inmutarse por nuestra presencia, hasta nuestro punto de partida. 14,59h. Punto final. 
Jornada que nos ha sorprendido por su recorrido y belleza a los tres. Terreno técnico y exigente que obliga a tener una buena preparación y no sufrir de vértigo. Las vistas desde las cimas espectaculares, de cual mejor. 




Peña Roya y Peña Blanca: circular desde ermita Santa Elena



PEÑA ROYA PEÑA BLANCA. circular desde ermita Santa Elena. 28.06.2019


Se presume que hoy será uno de los días más calurosos de esta semana de canícula, por este motivo madrugamos y a las 5,30h quedamos en el parking. Tony, por un error en la interpretación, nos espera desde las 5h.
A las 6,15h. llegamos al parking de Santa Elena, punto de partida y llegada de la circular prevista.
Cinco minutos más tarde ya estamos en camino, con una temperatura de 20° y una ligera brisa comenzamos por la pista que en dos lazadas nos aproxima a la ermita.
Desde aquí, después de hacer varias fotos y ver la cascada que origina las surgencias de la ladera del pico San Felices, cogemos la senda que nos acerca al fuerte de Santa Elena. Un mojón a la izda, antes del fuerte, nos señala el comienzo de la verdadera ascensión.
Nos adentramos, en  subida constante con desniveles fuertes, en un bosque muy poblado de bojes, encinas y pinos, salpicado por algún acebo y una abundante vegetación.
Voy abriendo camino y absorbiendo todas las telarañas que cruzan la senda, eliminando los arácnidos que se quedan agarrados en mis brazos, menos mal que llevo sombrero e intento que sirva de avanzadilla. Una pesadilla.
La senda atraviesa pequeños prados y tascas repletos de hierba que nos permiten tomar aire y al mismo tiempo por la ausencia de árboles  divisar el paisaje, cambiante a medida que vamos ganando altura. 
Zig-zag y lazadas casi seguidas nos hacen  ganar  altura precipitadamente y rompen la diagonalidad de la senda. Estas se hacen más evidentes en los impresionantes hayedos que atravesamos. La ausencia de más vegetación favorecen el trazado más vertical. En esta zona de bosque, antes los centenarios ejemplares, es inevitable parar para observarlos casi en la oscuridad. El ramaje tan tupido casi no deja pasar la luz, generando un clima tenebroso de cuento de hadas. En las laderas de la Zarcinera tenemos las hayas más longevas. 
En una nueva tasca (Zaricinera) con una superficie herbácea que casi cubre la senda (1600m) nos sorprenden unos barriles rellenos de hormigón que no logramos descifrar su misión en el pasado. 
A partir de aquí observamos que el camino ha sido limpiado recientemente, incluso algún pino podado. Más adelante encontramos una fuente seca donde un tronco de madera hace de cuenco y depósito para el preciado líquido, especialmente en esta altura. Más adelante, en varios puntos, nos encontramos una tubería que se hace visible en algún tramo de la senda, pensamos que para llevar agua a la fuente. 
Una vez superado el barranco de Faja Lata, que nos obliga a realizar un pequeño descenso, llegamos al "pinarillo", 1749 m., en este punto abandonamos la diagonal que seguía la senda para comenzar una ascensión en vertical hacia el norte que presenta una fuerte inclinación hasta llegar a la cresta de Peña Rapita (2250 m. altitud), serán 1360 m con una media del 42%.
Casi a mitad de rampa nos desviamos ligeramente a la izda. siguiendo unos mojones que nos acercan a una surgencia que nos permite refrescarnos y rellenar los botellines. Totalmente recomendable, ya no encontraremos agua hasta bien avanzado el descenso, y en un día caluroso como hoy nos viene como anillo al dedo. 
Los hitos en este tramo de la ascensión, sin vegetación desde que hemos dejado la diagonal, se pierden o se duplican siguiendo trazas distintas, pero es inconfundible el camino para seguir a la cresta. 
Una vez en ella nos sorprendemos con las impresionantes vistas que nos depara el valle de Tena, con la presa de Bubal a nuestros pies y Sierra Telera a ntra izda. como inicio de las elevadas cimas que vamos observando a medida que giramos la cabeza, Anayet, Midí, Arriel, Balaitus, Tebarray, Argualas, Garmo, Infiernos, Vignemale.... 
Recuperamos los hitos y las marcas del antiguo trazado del GR, ya muy descoloridas, que vamos siguiendo por la cara sur de la "muralla". Puntón que es imposible crestearlo y que hay que superar por el este por una chimenea que nos sitúa en una pequeña depresión con Dolinas que todavía tienen restos de nieve. Seguimos en diagonal sorteando pequeños escarpes que nos sitúan debajo de Peña Blanca, decidimos atacarla realizando varias lazadas para conseguir superar los últimos 100 m. de desnivel con menos esfuerzo. 
10,30h. 7,86 km. 2557m. PEÑA BLANCA. Cima situada en la parte más occidental de las pistas de Sky de Panticosa, localidad que tenemos a la vista justo debajo de la línea imaginaria que trazamos desde cima e ibón de Asnos. Al fondo también es perfectamente visible Sallent y Formigal, está última a la sombra de Peña  Foratata. 
Media hora permanecemos en la cima disfrutando de las vistas y comiendo algo para afrontar el tramo, todavía largo, que nos espera. La temperatura, por otra parte, sigue siendo muy agradable, no se nota a esta altura los rigores del calor de estos días. 
Nuestro siguiente reto lo tenemos a tiro piedra, un pequeño descenso cresteando nos acerca al comienzo de la última rampa. Un rebaño pasta en las proximidades de la cima, casi al borde del abismo, intentamos evitarlas bordeándolas lo más posible, pero ante nuestra presencia se aceleran, y casi en estampida descienden precipitadamente perdiéndolas de vista detrás de una pequeña loma. 
Un antiguo repetidor de señales con una pequeña caseta cerrada con candado identifican a Peña Roya (2573 m), son las 11,10h cuando hoyamos las piedras de color rojizo que dan nombre a la cima. 
Tenemos más cerca de nuestra vista "Sabocos", su cima queda para otro fecha, demasiado para un solo día. Todavía persisten Buenos neveros que se deslizan hacia los ibones de Los Asnos y de Sabocos. El paso hacia Panticosa por el portillo de "Exetro" estaría complicado por la cantidad de nieve que alberga todavía el nevero. 
11,20h, no perdemos mucho tiempo, comenzamos el descenso, al igual que buena parte de la subida, también en diagonal pero con un trazado más pronunciado dirección sur-este, hacia el paso de "la loba" (2003m). 
Improvisando camino, siempre con nuestro objetivo a la vista, vamos bajando siguiendo en algunos tramos las trazas que el ganado deja en los pastos en su deambular diario. 
Al ganado que ha dejado Peña Roya lo atisbamos ahora en las laderas de Sabocos, ascendiendo en una doble fila muy ordenada, casi mejor formados que un pelotón del ejército. 
Se hace pesada la bajada, 550 m. de desnivel que nos sitúan en el collado, paso de "la loba" a las 12,13h., llevamos acumulados 10,74 km. desde inicio. 
Al otro lado las laderas del "infierno" dan nombre al barranco que desemboca en la ermita de Nuestra Sra de las Nieves, a los pies de la localidad de Yesero. 
Cresteamos un poco para superar el comienzo del barranco de "Asieso" y a la altura del puerto de Gavín abandonamos la dirección a Monte Sarase y comenzamos por sus laderas, cara norte, el descenso hacia el fondo del barranco por "sálvese quién pueda". Vamos buscando las zonas menos pobladas de pinos por una pendiente bastante pronunciada, lo hacemos en diagonal teniendo cuidado de no resbalar en la superficie herbosa. 
La ausencia de zarzas facilita que vayamos avanzando sin mayores problemas, eso si, los resbalones son inevitables. 
Un pequeño barranco seco nos permite descender por el unos metros ganando profundidad, lo cruzamos para adentrarnos en un hayedo que aprovechamos por la limpieza del manto para continuar bajando con más verticalidad pero sin abandonar la diagonalidad. Las propias hayas, troncos y ramas, nos permiten utilizarlas para frenar las caídas, que en algún momento son inevitables, culetazos. 
Una grallera que marca el comienzo de otro barranco nos permite volver a utilizarlo unos metros, para ello debemos prestar atención para no deslizarnos por la piedra suelta y patinar en cuclillas. 
Nuevamente nos adentramos en  zona boscosa, pero esta vez vamos buscando el sonido del agua que estamos escuchando hace un rato por un doble motivo, primero refrescarnos y beber, lo necesitamos, después aprovechar su curso, que estamos viendo en el mapa, para llegar al barranco de Asieso. Nos pegamos unos buenos tragos de agua, el que menos 1 litro, nos mojamos bien cabeza y cuello y seguimos su cauce. En apenas 125 m. convergemos con el barranco principal, seco completamente, lo que permite avanzar por el fondo sin problemas. Poco a poco va aflorando el agua perdida y recogiendo de otros barrancos, ahora de las laderas de La Corchata y Fajalato.
Avanzamos aproximadamente 300 m por el cauce, un caos de rocas donde tenemos oportunidad de volver a beber y  observar el reptar de una culebra o víbora?? poco antes de abandonarlo por ntra izda siguiendo una traza que está señalizada con un mojón de piedras.
La senda, no muy marcada, termina en una pista que no esperábamos, no aparece señalizada en el mapa, circunstancia que nos alegra enormemente. Llevamos en este punto 13,24 km. recorridos, estamos a 1440m. y son las 14,05h.
Dudamos si seguirla a izda o dcha, por intuición lo hacemos a nuestra diestra, cruza al otro lado del barranco y sigue casi a los pies de grandes  paredes verticales flanqueada por pinos y matorrales.
Varias lazadas nos aproximan de nuevo al fondo del barranco, lo cruzamos de nuevo poco antes de llegar al refugio de aprovechamiento forestal de la DGA. 14,32km., 14,33h y 1320 m. altitud.
Entramos para ver sus instalaciones, sirven perfectamente para un momento de apuro y no parece haya goteras.
Cien metros más adelante una fuente nos sirve como último avituallamiento líquido para afrontar los últimos 3,7 km que nos restan hasta el coche. El calor bochornoso se empieza a notar, aún cuando vayamos por zona de sombra.
A 15,15 h llegamos al Dolmen y poco después, 15,28 h en el coche. Menos mal que lo hemos dejado entre sol y sombra, aún así marca 35°.
Fin de una buena etapa montañera y aventurera. 

Distancia total 18.76 Km 
Desn. de subida acumulado 1807.62
Altura máxima 2582.9 m Altura mínima 978.1 m
Ratio de subida 20.77 % 
Ratio de bajada 19.2 % 
Tiempo total 9:05:02 h
Tiempo en movimiento 6:31:52 h
Tiempo parado 2:33:10 h
Velocidad media total 2.07 Km/h
Velocidad media en movimiento 2.87 Km/h
Velocidad máxima sostenida 8.15 Km/h